El verdadero Nacionalismo en Argentina

En el siguiente texto vamos a explicar lo que es el verdadero nacionalismo después de las corrientes desviadas del nacionalismo como el “nacionalismo católico”, “nacional bolchevismo” y “nacional anarquismo”.

Algunos no conocen el verdadero significado del nacionalismo, otros los tergiversan a su gusto, es hora de explicar lo que es el verdadero nacionalismo.

El nacionalismo se basa en la raza, el verdadero concepto de nación es justamente el derivado de la sangre. Nación deriva de nacimiento, así como patria deriva de padre, dos conceptos que apuntan justamente a la herencia sanguínea, a la raza. Y es que es la sangre la que determina el ánimo espiritual de los pueblos en un lugar y tiempo determinado.

Asi que, como hemos explicado que el nacionalismo es racista, la primera y más común de tergiversaciones del nacionalismo, es el “nacionalismo católico”, que se basa en una entidad religiosa, que es la católica y el problema es que el nacionalismo no puede ser religioso, porque tiene que tener su eje en la nación, o sea en una comunidad popular derivada de un nacimiento común, con padres en común, con una misma patria.

El “nacionalismo católico” adhiere al concepto liberal de nacionalidad, un concepto materialista, puramente jurídico, igualitario donde todos son parte de lo mismo por el solo hecho de haber nacido en el mismo lugar.

Por lo tanto, y como resultado de lo dicho, ese "nacionalismo católico” no es un verdadero nacionalismo, sino que es una mera desviación del concepto real y biológico de la nación. El verdadero nacionalismo, es el Nacionalsocialismo, porque justamente es el que acepta sin condiciones la realidad del pueblo, la realidad de su sangre.

El “nacional bolchevismo” y el “nacional anarquismo” son también desviaciones y estas desviaciones enemigas tienen que ser combatidas.

La nación según el concepto Nacionalsocialista, tiene como base la sangre. La cultura y las costumbres, podrán ser características de una comunidad en particular, pero nunca lo que les da origen. Tanto las naciones como sus respectivas culturas, tienen origen en la sangre de sus componentes.

Las distintas naciones son la expresión de una raza determinada en un espacio geográfico y en un tiempo determinado.

La nación india, la hitita, la egipcia, la romana, la griega, la celta, la ibera, la rusa, la germana, etcétera son expresiones de la misma raza en tiempos y lugares distintos.

La nación es un concepto absolutamente ajeno al concepto de Estado. Son los teóricos liberales los que pretenden hacer creer que la nación es un producto del Estado, y es por eso que hoy en día la mayor parte de la gente cree que todos aquellos que nacen dentro del territorio que pertenece al Estado llamado “República Argentina”, pertenecen a una sola nación llamada “Argentina”, cuando en realidad se trata de personas de distintas razas, que por lo tanto pertenecen a distintas naciones. Lo mismo para el Estado llamado “Reino Español”, que les otorga la ciudadanía a personas, por ejemplo, de origen africano. Este mero acto administrativo, a la vista de la mayoría de la gente habituada al pensamiento liberal, convierte al africano en un "compatriota nacional" del español ario, cuando en realidad se trata de integrantes de naciones distintas separadas por su sangre.

Por otro lado, así como existen Estados donde coexisten varias naciones, existen otros que dividen a una misma nación. Hitler intentó, por ejemplo, unificar a su propia nación, los germanos, que están divididos en varios estados: Islandia, Noruega, Suecia, Dinamarca, Austria, Luxemburgo, Holanda, etcétera.

Teniendo en cuenta todo esto, las características del caso argentino son obvias. La nación argentina propiamente dicha, como todas las otras naciones arias, es la expresión de nuestra raza en un tiempo y un lugar determinado. La nación argentina está compuesta de los miembros de otras naciones europeas que emigraron a Argentina y Uruguay y que formaron su propia idiosincrasia e identidad, distinta (pero relacionada) con la de sus ancestros españoles, italianos, etcétera. Un caso parecido es la nación Boer, en Sudáfrica. El territorio de la Nación Argentina actualmente consiste, básicamente, en todo el territorio nacional actual, sumado a Uruguay.

Este territorio es compartido con otras naciones compuestas básicamente por los aborígenes locales: La nación Toba, la nación Wichi, etcétera. En Uruguay coexisten básicamente dos naciones: Los argentinos (descendientes de europeos), y los africanos. (Para este análisis se dejan de lado a los inmigrantes recientes: Aborígenes no - locales, senegaleses y nigerianos, chinos, coreanos, y también a la raza judía).

El problema es el carácter liberal de los estados llamados "Republica Argentina" y "Republica de Uruguay". Este carácter lleva a la destrucción de las identidades de todas las naciones que residen entre sus fronteras artificiales. Tanto a argentinos, a aborígenes y a negros, se los despoja de sus identidades reales y se los obliga a ser parte de una masa amorfa a la que se bautiza con el nombre de "nación", cuando en realidad es todo lo contrario. A los argentinos en particular, además se los divide en dos estados y se los hace ajenos unos a otros, al mismo tiempo que se los obliga a adoptar artificialmente a aborígenes y negros como compatriotas, cuando no lo son.

El resultado final de todo esto es la destrucción de la identidad real, de la identidad de la sangre, la naturalización del mestizaje, y la creación de pueblos totalmente inconcientes de si mismos, que no saben quienes son, de donde vienen y en consecuencia, a donde van, que no tienen personalidad ni historia, y que constituyen simplemente una masa esclava perfecta. El estado liberal y la democracia son herramientas para convertir naciones libres en masas esclavas.

Comparen esta decadencia nuestra con los valores actuales del Estado judío: Israel es un verdadero Estado nacional, porque existe solo para su raza, la judía, y está basado en la sangre y se organiza según las costumbres y la tradición judía. Ellos combaten el racismo en los demás pueblos, pero lo aplican como precepto sagrado entre ellos mismos.

Para la doctrina Nacionalsocialista, el Estado es simplemente una herramienta del conductor o líder para conducir a su nación. Por eso los Estados actuales, que dividen y destruyen naciones, son aberraciones para todo nacionalsocialista verdadero.

Argentina entonces tiene que adaptarse a su realidad: Los actuales territorios de la "Republica Argentina" y la "Republica Oriental del Uruguay" deben constituir un solo territorio bajo un solo Estado para la nación Argentina. Y las demás naciones, los aborígenes, deben obtener lo que la democracia les promete hace años y nunca les da: Territorios culturalmente autónomos y el reconocimiento de sus costumbres. De esa forma pasaríamos a conformar una confederación de naciones donde a diferencia de los Estados liberales actuales, se le reconozca a cada una de las naciones componentes su identidad natural real.