La Lucha por Nuestra Concepción del Mundo (Alfred Rosenberg)

La Lucha por Nuestra Concepción del Mundo - Nota de la editora central del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán

A fines de enero de 1934 el Führer encargó a Alfred Rosenberg la supervisión del adoctrinamiento y de la educación de todo el Movimiento Nacionalsocialista. El 22 de febrero Alfred Rosenberg inauguró su actividad con un gran discurso fundamental sobre La Lucha por la Concepción del Mundo. Al acto concurrió la casi totalidad de la Reichsleitung (Conducción del Reich) del Partido Nacionalsocialista, la mayoría de los Reichsstatthalter (Gobernadores del Reich) y Gauleiter (Dirigentes de Comarcas), representantes de los Gobiernos del Reich y de los Länder (Estados provinciales), el cuerpo diplomático, la totalidad de la prensa del interior y del exterior, representantes de las universidades e Iglesias y de toda la Alemania espiritual. El discurso fue transmitido por radiodifusión y luego reproducido en Sud y Norteamérica, Africa y Asia.

¡Altos invitados!. ¡Mujeres y hombres alemanes!. Cuando en noviembre de 1918 los Ejércitos regresaron a la Patria después de la más grande de todas las guerras, seguramente ellos y con ellos todos los otros millones que sufrieron la prueba, tenían el natural deseo de volver a dedicarse a su profesión, a su vida personal. Pero muy pronto se hizo evidente que todo el mundo exterior e interior se había transformado, que la Guerra Mundial formaba una cesura entre dos épocas vitales que ya no estaban unidas entre sí por ninguna clase de relaciones más profundas.

Incomprensibles aparecían las formas de existencia anteriores a 1914, extraño el optimismo superficial del tiempo de preguerra, sin sentido el pensar puramente comercial. Y aunque este alejamiento de un pasado agonizante, por de pronto no se hizo perceptible entre las potencias victoriosas en la embriaguez del poder material conquistado, sin embargo, la fuerza de la resistencia interior contra un viejo mundo se desarrolló especialmente en todas partes allí donde el término de la guerra había provocado un profundo inconformismo o hasta un ambiente de desesperación. Creó un rumor en constante crescendo que pasa a través de millones y millones de almas humanas como expresión de un profundo saber de que vivimos en uno de los más grandes cambios de tiempos y mundos, en una época que significa una transformación que va hasta las raíces, no sólo en algunos campos de la existencia sino en todo nuestro sentir vital.

Dondequiera que miremos, en todas partes los viejos dogmas han sucumbido, las viejas conducciones desaparecido. En la vida social vemos que muchas barreras que hace pocos decenios aún eran conceptuadas como insalvables, han caído. Juicios y prejuicios entre distintos estamentos y profesiones en la actualidad casi ya no existen en millones de cerebros y corazones. En el campo político los viejos partidos, que en apariencia estaban tan firmemente fundamentados, han sido barridos de la escena. Todos ellos eran los testigos exteriores de que vigorosas concepciones del mundo antaño estaban detrás de ellos, que alrededor de ellos estaban agrupadas gigantescas estructuras del siglo XIX: Potencias de la industria y del comercio, grandes concentraciones del dinero.

La dimisión de estas potencias, empero, finalmente por cierto sólo significa que interiormente se habían vuelto sin fe, que ya no poseían una fuerza de resistencia interior para poder enfrentarse eficazmente a un nuevo tiempo y sus problemas. Ahora los millones de anteriores adeptos de todos estos dogmas y agrupamientos fenecidos buscan un nuevo contenido de la vida. Y éste ha sido el secreto también del éxito nacionalsocialista en estos 14 años, que desde el comienzo no hemos atacado a un grupo único, a un partido único, sino que hemos conducido la lucha en un ataque frontal contra todos.Por eso este ataque estaba fundamentado no sólo política y socialmente sino ante todo ideológicamente. Una victoria tan sólo política nunca hubiera traído a nuestro Movimiento la ansiada verdadera realización. Si hoy nos quisiéramos conformar solamente con el poder puramente estatal, entonces el Movimiento Nacionalsocialista no hubiera cumplido su misión. No hubiéramos podido exigir en estos 14 años de lucha estos grandes sacrificios de todos nosotros, no hubiéramos debido sufrir que seres humanos entregasen por este Movimiento y su Führer sangre y vida, si sólo se hubiera tratado de provocar un desplazamiento del poder político. Aun cuando hubiésemos podido decir que este sistema político hoy derrocado era carcomido y corrupto y que con razón llevábamos la lucha por una renovación política, sin embargo, hubiéramos debido decir también simultáneamente que esta nueva evolución política apenas podría durar más que nuestra propia existencia humana ya que no podíamos llenarla e impregnarla con la sangre de una gran idea, con una potente fe, con un contenido creador de toda nuestra vida. Sólo con ello estaba dada la premisa de que la probada mentalidad estatal y popular podía propagarse de generación en generación y las funestas potencias que habían sido derrocadas fueran vencidas para siempre sin ninguna perspectiva de que jamás volverán a dominar a la Nación alemana.

Estábamos todos en medio de una pugna de los más diversos sistemas espirituales. Por el alma de cada alemán luchaban concepciones del mundo con frecuencia totalmente opuestas, de excluyente orientación de los impulsos. Llamamos liberal a la concepción del mundo de los siglos XVIII y XIX, y marxista es la que vemos levantarse a fines del siglo XIX. Observamos finalmente a través de todos estos tiempos, que formas del Medioevo siguen aún manteniendo su lugar.La concepción del mundo liberal, contra la cual hemos llevado la lucha, era la consecuencia de una cada vez mayor adaptación a la ciudad del ser humano alemán, y no sólo del alemán, sino de todos los europeos en general. Cada vez más desligado de la Sangre y del Suelo el hombre de la ciudad mundial debía perder poco a poco el juicio sobre los fines útiles de su accionar.

El productor, campesino o artesano, podía siempre examinar en el resultado final visible de su, trabajo, si sus medios y formas de proceder eran apropiados al fin, si eran justos, es decir, si llevaban fruto orgánico o no. El ser humano de la máquina, en cambio, el esclavizado de las gigantescas empresas industriales al término del siglo XIX no podía valorar con justeza el fin y los medios de su oficio. Y por eso aquí no era de extrañar que la original tesis liberal del perfeccionamiento de la personalidad individual, condujo finalmente a un exangüe e inconsistente intelectualismo de las grandes ciudades. Junto a estos intelectuales extraños al mundo y al pueblo, fueron creciendo luego las cada vez mayores masas de trabajadores de las ciudades mundiales, que se habían alejado tanto como ellos de la vida y no encontraron en aquel tiempo a ningún guardián y protector que se hubiese ocupado de ellos en verdad interna y externamente. Así vemos como resultado de esta evolución que duró decenios, que el intelectual desraizado y el "proletario" no ya vinculado a la sangre se encontraron y devinieron ambos víctimas de una ideología utópica y enemiga del pueblo, que llamamos el movimiento marxista. Así como un fumador de opio en sus embriagueces puede soñar con los más hermosos castillos y los más audaces pensamientos de poder mundial, así fue posible narcotizar con este opio marxista también a las anchas masas de todos los pueblos, de todas las ciudades mundiales, y volverlos infieles a sus propios intereses naturales. Hemos combatido en estos 14 años esta teoría marxista en todas las aldeas y ciudades de Alemania; hoy la hemos echado por tierra política y estatalmente, pero no es superfluo volver a recordar siempre de nuevo estas teorías y precisamente ahora, en la cima del poder político, no contentarse con lo que hemos rendido durante 14 años porque sabemos exactamente que muchas premisas para la consolidación de la concepción marxista existen aún hoy, y que por eso sigue apareciendo como necesario luchar contra sus principios ideológicos. Me permitiré, por consiguiente, caracterizar brevemente cuatro puntos cardinales.

Cuando el marxismo hablaba de una solidaridad de todos los proletarios del mundo, con ello no había proclamado una consigna favorable a los trabajadores, sino que por el contrario había puesto el hacha en la raíz vital del trabajador alemán; porque mientras los pueblos viven, el trabajador, el campesino o el artesano están ligados con su destino indisolublemente a la Sangre y al Suelo. Desde que existe el mundo sólo gente rica tuvo la posibilidad de recorrer viajando muchos países y de llegar a conocer pueblos extraños. En el curso de la historia mundial nunca fueron internacionalistas los trabajadores, campesinos y artesanos, siempre solamente los prestidigitadores, charlatanes y defraudadores del pueblo. Por eso no es casualidad que al crecer las urbes mundiales estos tipos de la sociedad pasaran a primer plano. La segunda teoría del marxismo fue la prédica de la lucha de clases. A través de ella se ha asestado un segundo golpe contra el trabajador, porque es falsedad llamar a una parte de un organismo contra la otra a la revuelta y prometer luego a todo el cuerpo el saneamiento. Esto fue interna, orgánica e ideológicamente, el mayor fraude que se cometió contra el trabajador alemán; aún cuando comprendemos que millones siguieron esta consigna porque sintieron dirigidos contra ellos otra lucha de clases, una lucha de clases del capitalismo, desde arriba. Por eso la historia ha de juzgar la lucha de clases capitalista desde arriba de la misma manera que la lucha de clases marxista desde abajo. Ambas son culpables de la miseria de la Nación alemana.

En tercer lugar la prédica del pacifismo fue la consecuencia necesaria de estas dos confusiones de conceptos. No significa otra cosa que este organismo integral, puesto en un estado de graves convulsiones, debía ser ahora también librado al mundo circundante enemigo. El pacifismo en esta forma - que no ha de ser confundido con el auténtico amor a la paz - era un llamamiento a la alta traición y a la traición a la Patria, era un medio para reunir a todos los adversarios de Alemania y volver al pueblo alemán incapaz de toda resistencia. Hemos vivido en estos años cómo esta consigna ejerció su efecto en el campo político exterior, que nos arrojó a una esclavitud tributario y a aquel desprecio político exterior en el que estuvimos sumidos durante 14 años.

Un envenenamiento anímico especialmente profundo fue finalmente la negación del concepto de propiedad. Comprendemos muy bien que la forma en que el concepto de propiedad fue entendido y aprovechado en el siglo XIX, representaba una contradicción al sentir alemán. Pero el marxismo sólo había echado mano de una frase pronunciada al azar por Proudhon y declarado: La propiedad es un robo. Negaba con ello el impulso interior y la fuerza creadora no sólo económicamente, sino también ideológicamente en todos los terrenos; porque negaba por principio a todo artista y a todo inventor el derecho de propiedad sobre el fruto de su talento y de su fuerza creadora y birlaba al campesino los productos de su laboriosidad. El marxismo predicaba con ello la inferioridad para todos, el rebajamiento de toda gran personalidad al nivel de lo más improductivo y de lo más inferior. Nosotros declaramos al respecto que el concepto de propiedad recibe su juicio valorativo delhecho de si esta propiedad ha sido adquirida honesta o deshonestamente. El concepto de propiedad es, por tanto, para nosotros no una controversia de pálidas teorías, sino una cuestión de carácter. Y, por cierto, la teoría marxista enemiga de la vida se exteriorizó luego en la práctica marxista en forma tal que no acaso la propiedad fue declarada robo, sino que los mayores robos fueron declarados propiedad legal.

Los hombres de la época de preguerra, con sólo pocas excepciones, no se han ocupado seriamente de las necesarias consecuencias prácticas de una determinada idea triunfante, y escarnecieron, librando a la amarga soledad o impeliendo a la demencia a los anunciadores con visión de futuro del derrumbe, tales como Nietzsche, Wagner, Lagarde y Dühring. Se dedicaron al comercio mundial y a la técnica, y aunque perfeccionaron los armamentos vivían en forma superficial y optimista, sin sentir la gravedad de un destino que se estaba desarrollando. Hasta que finalmente en los días de julio de 1914 las oscuras nubes emergieron en el horizonte y la tempestad comenzó.

Entonces se percató repentinamente todo el mundo de que la esencia de esta vida no consiste en hacer negocios, sino en cumplir un gran destino, al que ningún pueblo puede sustraerse. Estos años conmocionaron a Alemania, a todos los pueblos, hasta lo más hondo. En 1914 el pueblo alemán arrojó sobre sí todas las costras extrañas, y en estos días de agosto de 1914 comienza la Revolución Alemana. Pero cuatro años de penuria, de extirpación de las mejores fuerzas, del gasto de energía anímica y finalmente el derrumbe político, social y cultural de 1918 llevaron a Alemania próxima al abismo. Ahora se levantó como última consecuencia de la idea marxista, pero también como primer indicio de una terrible catástrofe mundial, la Revolución comunista. Este movimiento bolchevique comunista no es una teoría económica, tampoco es sólo una potencia política, sino que es el alarmante síntoma de una decadencia cultural, de un desaliento de almas humanas que tienen que defender una civilización de muchos milenios. Y aquí, donde este movimiento comunista tocaba lo más sagrado que los pueblos europeos tienen como patrimonio, debió mostrarse dónde, pues, existían aún las fuerzas de defensa para superar estos peligros ideológicos y políticos.

Si aquí al comienzo de mis exposiciones trato tan detenidamente el marxismo, es porque parto del profundo convencimiento de que a ningún pueblo le será ahorrada una clara decisión. Sí bien cada nación tiene su carácter, su tradición más propia, y su destino le ha dado su particular impronta específica, empero, el problema en sí: "Nacionalidad (Volkstum) y Marxismo" debe ser solucionado por todos. El relampagueo de huelgas aparentemente económicas, de erupciones políticas apasionadas en casi todos los centros de Europa, muestra que para todos los europeos - y no sólo para ellos - ha llegado el tiempo álgido de mirar realmente a los ojos al siglo 20 y, en una visión superior, incorporar los hasta ahora movimientos enemigos del nacionalismo y del socialismo - después de la depuración de ambos - a los eternos valores de la vida de todo pueblo, de acuerdo a la forma sólo adecuada a él. Un pueblo, empero, que no quiere ver este problema y por esto tampoco lo puede resolver, tendrá que pagar con alzamientos convulsionados de sangre y de muerte este desprecio de los problemas de nuestro siglo. En este lugar el Movimiento Nacionalsocialista debe hacer la comprobación decisiva de que aquellos órganos en Alemania que ante el relampagueo visible de la revolución mundial comunista, en primer término hubieran sido los encargados de defender la cultura de todo el Occidente juntamente con la esencia de su ser nacional, no fueron capaces de ofrecer realmente resistencia. Las instituciones ideológico - culturales, haciendo abstracción de seguramente muchas excepciones valientes, se han conformado con algunas protestas ineficaces, considerándose generalmente como demasiado elevadas con respecto al pueblo como para que hubiesen bajado para llamar a toda la Nación a la resistencia.

Más allá de esto a través de los grupos de poder políticos correspondientes a ellas - Centro (1) y partidos liberales - también rindieron al marxismo, para más, servicios de auxiliares como reconocidos socios de coalición. No decimos esto para ejercer a posteriori una acerba crítica del pasado o para abrir viejas heridas, sino solamente para constatar el derecho de primogenitura del Nacionalsocialismo. Tenemos el convencimiento que, si en medio de los peligros del derrumbe de 1918 hasta aproximadamente 1921, se reunieron los combatientes de los Freikorps (2) para abatir las rebeliones comunistas, ellos hicieron más para la conservación de la religión y la cultura que aquellos que más tarde, nuevamente desde la altura de una existencia asegurada, pusieron a estos combatientes de los Freikorps bajo la más amarga persecución, o que aquellos que hoy hablan sobre Nacionalsocialismo sin mencionar los discursos del Führer o la literatura Nacionalsocialista. Tenemos el convencimiento de que el Partido Nacionalsocialista configuró ideológicamente esta lucha de defensa y la transformó de una manera decisiva para el destino de Alemania, en un enérgico contraataque en toda la línea. Toda visión del mundo es exactamente tan fuerte como la voluntad de sus portadores de defenderla. Esta es la única vara de medir para el juicio sobre las luchas histórico - mundiales. El Movimiento Nacionalsocialista ha sido templado ya en los primeros días de su génesis, ha crecido como planta autónoma espiritual y política en medio del caos de aquellos años y por eso también se ha conquistado luchando honestamente su propia forma de plasmación en todos los ámbitos de la vida.

Sería demasiado pedir esperar que ya hoy la concepción del mundo Nacionalsocialista en su totalidad, a tan breve plazo de la victoria política, se hubiera convertido en bien común de todos los alemanes, porque si bien la revolución político - estatal ha terminado, la refundición espiritual - anímica, sin embargo, recién está en sus comienzos. Decisivo para estos primeros años no es tanto lo particular del contenido, sino la actitud del carácter frente al destino y los poderes de la política y la cultura. Esta postura significativa para el Nacionalsocialismo en todos los campos, la llamamos heroica y entendemos por tal de ninguna manera un comportamiento militarista, sino la veracidad interior y el coraje de responder a los interrogantes también en el caso de que esto contradijera viejas costumbres y formas de razonamiento aparentemente aseguradas. Esta postura heroica parte, por de pronto, de una confesión única, pero decisiva para todo. A saber: De la profesión de fe de que la sangre y el carácter, la raza y el alma son sólo distintas designaciones para la misma esencia. En la evolución del triunfante Movimiento Nacionalsocialista se mostró un profundo misterio de la sangre, que aparentemente había muerto en la Guerra Mundial y, no obstante, renació en este nuevo Movimiento. Bajo su signo volvió a producirse la estructura celular del alma alemana, del pueblo alemán. Y alrededor de esta novel sangre nacida, en vías de saneamiento, giran todos los pensamientos de aquellos que querían luchar por esta nueva Alemania y por un gran tiempo venidero. Esta vivencia fue acompañada paralelamente por la génesis de una nueva ciencia, de un nuevo descubrimiento científico, que llamamos raciología (Rassenkunde). Esta raciología, observada desde muy arriba, no es en su profundidad nada más que un intento de gran envergadura de la toma de conciencia alemana del propio Yo.

Nuevamente se esforzó el alemán en retroceder a las profundidades primigenias del propio Yo, de la comunidad alemana, de la familia europea de pueblos. Se investigaron las leyes corporales y los imperativos anímicos de estas comunidades y se encontró entonces que espíritu y cuerpo no podían ser separados el uno del otro, que las leyes de la herencia corporal tienen su reflejo directo en la postura anímica y en la firmeza interior de un determinado grupo humano. Este nuevo conocimiento natural, por lo tanto, no es un chato materialismo, como fue combatido en todos estos años, sino que significa un gran despertar humano, como antaño, cuando la ciencia natural europea después de un "tiempo muerto" de 1.500 años a partir de la extinción del mundo griego antiguo, empezó a darse cuenta acerca de la ley de los astros que giran en órbita al igual que sobre la conformidad a leyes de la circulación de la sangre en el cuerpo humano. También entonces la investigación de la naturaleza fue combatida en la forma más acerba por las potencias de la época, pero se impuso contra todos los poderes y llevó aquel rasgo heroico de veracidad e intrepidez interior que también caracteriza a los anunciadores de la ciencia de la raza y del alma de nuestra época. Más de un erudito liberal de nuestras universidades, que libremente podía proclamar sus convicciones y que simultáneamente expresaba un rechazo de la nueva ciencia racial, había olvidado que él en su zona sin peligro era un heredero de las heroicas luchas de hace 500 años, que entonces habían exigido tanta sangre y sacrificios.

Si en estos pasados años se declaraba que la raciología es anticristiana, podemos hoy constatar con satisfacción que la bandera con la svástica flamea tanto en iglesias católicas como protestantes que, por lo tanto, se ha realizado el reconocimiento exterior y que las Iglesias están dispuestas a otorgar su derecho a la nueva ciencia. Pero si después de esta concesión se declara nuevamente que la investigación racial no debe dirigirse contra el Cristianismo, entonces debemos decir que esto en sí tampoco lo ha hecho, pero por lo demás una investigación de la naturaleza no puede hacer depender su proceder de si los resultados contradicen una u otra concepción, sino sólo de si sus premisas prueban ser falsas o exactas. Al respecto, no hay una ciencia sin premisas, sino que siempre ha habido sólo ciencia con premisas, y sólo se trata de esto, de si tales premisas nacidas del espíritu de hombres geniales prueban ser verdaderas o no en el curso de las investigaciones.Si en este pasado año ha sido formulado contra el Movimiento Nacionalsocialista y nuestro Estado el reproche de que amordazamos la libertad de la ciencia, debemos declarar que este reproche injusto nos ha dolido especialmente. Porque en verdad nosotros defendemos como herencia exquisita del espíritu europeo la libertad de la investigación, empero, hemos enfatizado que esta libertad de investigación no debe ser confundida con la libertad de insultar la grandeza del pasado alemán y a los grandes alemanes desde una cátedra de una universidad alemana, como lamentablemente ha sido el caso en alarmante medida en los pasados 14 años.

Tenemos la convicción de que este punto de vista será comprendido poco a poco en todo el mundo docto y debemos agregar, además, que una verdadera libertad precisamente en el así llamado sistema democrático nunca existió. A las cátedras de economía popular, historia, etctéra, fueron llamados casi solamente hombres que enseñaban una economía liberal de producción y consumo a favor de un capital financiero internacional, e imponían a Alemania una interpretación de la historia que en parte era puramente dinástica, por otra parte puramente confesional y por fin, en tercer lugar, determinada por teorías abstractas de la Revolución francesa del siglo 18. El victorioso Movimiento Nacionalsocialista toma para sí también el derecho de ocupar poco a poco los correspondientes lugares en las universidades alemanas con los representantes de nuestro espíritu. Porque la Revolución Nacionalsocialista, terminada a nivel de poder político, está, esto sea dicho una vez más, recién al comienzo en lo histórico -e spiritual. Y como primera consecuencia de esta concepción de que el alma y la raza, pero asimismo la falta de carácter y el caos racial se condicionan mutuamente, que un alma nace con una raza y con ella se extingue, también debe anunciar una nueva concepción de la historia.

Porque también la historia no es, como una época vuelta exangüe se afanó por enseñarnos, una crónica enumeradora, sino que en su verdadero contenido siempre ha sido valoración. Y según cómo sentía una época así, plasmó, en consecuencia, el pasado. Unos círculos valoraban a los seres humanos según los rendimientos que habían realizado por una confesión, otros según qué incremento de poder habían aportado a un principio dinástico o republicano. La nueva concepción de la historia, empero, mide la grandeza de los hombres y mujeres del pasado en todos los terrenos según con qué fuerza y perfección mantuvieron la sangre y el suelo de la Nación alemana, en qué medida protegieron los altos valores del sentimiento de honor germánico, y de qué manera una fuerza creadora fortaleció y transfiguró a la Alemania espiritual. Desde este punto de vista que todo lo abarca, seguramente muchos seres humanos del pasado que parecieron grandes ocuparán otro lugar en nuestra conciencia, y una nueva galería de antepasados espirituales se destacará a la clara luz de la interpretación de la historia de nuestra época.

Nosotros creemos en este sentido que de la ciencia de la raza y del alma no hay una verdadera historia universal, es decir, ninguna historia de acuerdo a la cual todos los pueblos y todas las razas son conducidos por así decir hacia una única planificada disolución. Según ello un plan debía consistir en la cristianización de todas las razas, más tarde todo debía servir a la meta de la humanización de la así llamada humanidad. Nosotros creemos, en cambio, que la historia de los pueblos representa un círculo vital de por sí, y que, por ejemplo, la historia de los griegos no ha sido un preparativo "planificado" para los futuros tan "espléndidos tiempos". Vemos también hoy que la historia de los griegos no forma una unidad anteriormente afirmada, sino una lucha grandiosa de los troncos que inmigraban desde la Europa central contra los pueblos del Asia Menor y Africa.

Una lucha dramática, que se desarrollaba entre los seres humanos al igual que entre los dioses de la luz y del cielo contra los dioses de la noche. y de la tierra. Vivimos por eso en nuestros corazones hoy un renacimiento de la Antigüedad en un sentido muy distinto y mucho más profundo que anteriormente, porque poseemos la libertad de no designar como griego todo lo que antaño tuvo lugar en esa porción, de tierra que es llamada Hélade, sino que eliminamos lo que se ha introducido subrepticiamente en cuanto a componentes extraños en la genuina vida griega. Apolo y Palas Atenea, la "hija de ojos azules de Zeus" de Homero, esto es griego. El posterior extatismo y demonismo, eso es anti griego. El templo dórico es griego, el tipo del sátiro no es heleno. El uno lo sentimos como emparentado a nosotros, el otro como extraño.

Y así también la historia alemana está ante nosotros en una luz distinta que hasta el presente. El portador de la idea del Reich Alemán para nosotros no es Carlomagno, sino su adversario más enconado, el Duque sajón Widukind. El Sacro Imperio Romano de la Nación Alemana no es el escalón previo al Tercer Reich Nacionalsocialista, sino que los precursores de éste los vemos en todos los grandes rebeldes contra el primer Reich, ya sea que, como el inconcebiblemente grande Federico Segundo el Hohenstaufen, actuasen en medio de una idea de la monarquía universal o se levantasen contra ella y se llamasen Enrique el León, Federico Guillermo de Brandenburg, Lutero, Hutten, Federico el Grande o Bismarck. Hoy, en el giro de un milenio, podemos declarar que si el Duque Widukind fue vencido en el siglo 8, en el siglo 20 venció para siempre en Adolf Hitler. En este sentido - así lo creemos, nosotros - será escrito en el futuro la historia alemana, con la más severa exposición de hechos en forma de crónica, pero con una nueva valoración humana de las personalidades que encontraron su concreción en la crónica.

En el campo del arte en su totalidad se realiza la misma transformación de la posición espiritual e ideológica. No pensamos en anunciar cualquier dogma del arte, pero sí resulta de la crítica de lo adversario, la orientación para la creatividad del futuro. Nosotros mismos hemos sido testigos de cómo del suelo asfáltico de la urbe mundial cada año brotaban velozmente nuevas tendencias artísticas como plantas de invernáculo, no generadas por vigorosas fuerzas creadoras de grandes artistas, sino por intenciones propagandísticas de mercaderes del arte específicamente extraños. Por encima de todas las escuelas, sin embargo, por fin hasta el ser humano de la gran ciudad buscó, con todo, por su expresión propia, y así conocimos esta mezcla de doloroso genuino pugnar y de distorsión conscientemente representada de nuestra humanidad en el último movimiento expresionista.

Al recapitular esta época podemos decir que aquí tragedia y negocio muestran un tejido frecuentemente difícil de deshacer, pero de todos modos resulta evidente que miles querían expresar algo y no tenían ya nada que pudiesen expresar. De las galerías de cuadros de los últimos dos decenios nos mira fijamente un horroroso desamparo, atrofias corporales y representaciones de la idiotez estaban colgadas aquí como signo exterior de una enfermedad anímica que llegaba hasta las raíces. Los "artistas" de esta especie, ellos no poseían ya una imagen de belleza en el interior y, por consiguiente, tampoco podían crear tal imagen también hacia afuera, eran caóticos, en el alma y por eso ya no tenían la fuerza para encontrar una forma hacia afuera. Las galerías de esta época, y también muchas aún de hoy día, ya no eran la representación del ser humano alemán, del paisaje alemán y del alma alemana, sino que eran un gabinete de anormalidades espiritual - anímico - corporales.Contra todos estos grupos también se dirigió el sano instinto del Movimiento Nacionalsocialista y plasma ya visible en la actualidad un ideal de belleza antiquísimo y, sin embargo, nuevo. El siente el parentesco de la Palas Atenea de la Acrópolis de Atenas con aquellas mujeres que pintó Tiziano, pero también su afinidad esencial con Gudrun y la Dorothea de Goethe. Él ve un profundo parentesco entre las figuras de Aquiles y de Diómedes con Sigfrido y Fausto, y lentamente ante nuestra mirada inquisidora el alma renaciente se aparta de la enfermedad del pasado y coloca en el centro de su plasmación no ya al ser humano problemático y martirizado, que a diario hurga en sus heridas anímicas, sino al vigoroso y sano, a su lucha y a su victoria, pero también a su heroica derrota.

Aunque al hacer esta constatación también debemos decir que la nueva postura espiritual aún no ha encontrado su expresión plástica y poética, con ello, no obstante, no ha sido expresado un testimonio de pobreza, sino solamente la realidad de que durante 14 años hemos debido luchar por lo más vitalmente necesario y recién hoy, poco a poco, podemos emprender la tarea de posibilitar, partiendo de la posición espiritual - anímica, la plasmación exterior. Estamos orgullosos de que la obra del alzamiento Nacionalsocialista no esté acaso terminada, sino que aquí aún esperan grandes cometidos para nuestra y para muchas venideras generaciones. En el campo del más estrecho círculo de la visión del mundo, de la filosofía y de la vida religiosa, se producen actualmente por igual profundas luchas y conmociones. Aquí la postura de nuestro Movimiento ha sido inequívoca desde el primer día, y ésta posición ya tomada no será cambiada por el Movimiento Nacionalsocialista como Partido ni como Estado.

El Nacionalsocialismo no es culpable de que en Alemania haya varias confesiones religiosas, no puede ser considerado responsable de lo que importa la herencia de dos milenios y más allá de ellos. Su Führer, por consiguiente, como verdadero hombre de Estado y hombre de Pueblo se ha colocado en el punto de vista de que el gran movimiento combativo ha de mantenerse alejado de las diferencias individuales de opinión acerca de la vida religiosa. El Partido Nacionalsocialista declaró siempre que reconoce y está dispuesto a proteger toda genuina confesión religiosa que no contradice los valores germánicos. Al respecto podemos decir con orgullo que el Gobierno Nacionalsocialista como primero ha vuelto a expresar esta protección de la religión frente al sistema de 1918 hasta ahora imperante, donde todos los valores religiosos habían sido librados, casi como puestos fuera de la ley, a la más descarada burla en la literatura y en el teatro, y ello también con el auxilio político de aquellos partidos burgueses que presuntamente habían arrendado la protección del Cristianismo. Pero igualmente debemos dejar sentado que el Movimiento Nacionalsocialista, como organismo cerrado en sí y crecido de la confusión de la época, no puede ser el ayudante de ninguna confesión.

Con el Nacionalsocialismo se derrumba también el concepto de que la totalidad del pueblo pudiese, en cierto modo, constituir el brazo secular de una confesión religiosa. Si un Nacionalsocialista se pone la camisa parda deja de ser católico, protestante, miembro de la Iglesia Alemana, etctéra, es entonces exclusivamente un miembro combatiente de toda la Nación alemana. A la inversa, empero, debemos adjudicar a todo Nacionalsocialista como personalidad el derecho de tomar posición con respecto a cada una de las cuestiones religiosas de nuestro tiempo en la forma que su conciencia le ordene. Ahora bien: Este verdadero respeto interior ante toda profunda convicción religiosa, no es acaso una "vuelta al liberalismo" como algunos círculos se afanan por presentarlo, sino no otra cosa que el nuevo reconocimiento de una antigua postura de carácter germánico, conforme a la cual a causa de una confesión religiosa los seres humanos no deben ser arrojados a la discordia y asangrientas luchas. Esta antigua disposición anímica de los visigodos y al mismo tiempo de un Federico el Grande, es un mandamiento también para nuestra época. Nosotros respetamos la creencia de las Iglesias estatalmente reconocidas, pero también aquellas aspiraciones que buscan nuevas formas religiosas. No sabemos si los afanes por una iglesia nacional alemana tendrán éxito o no, comprendemos y respetamos cuando el rechazo de estos intentos de reforma es expresado claramente por las otras confesiones, pero no nos adjudicamos a nosotros el derecho, ni como Movimiento ni como Estado, de presentar a dirigentes de tales aspiraciones como inmaduros exaltados. Por eso sí en la camisa parda no queremos ser nada más que alemanes, en caso de que alguien de entre nosotros se ocupe de cuestiones o debates religiosos, le prohibiremos a éste la camisa parda. A ningún Nacionalsocialista le está permitido llevar discusiones religiosas públicas con el uniforme de su Movimiento. El Partido Nacionalsocialista no ha luchado por dogmas religiosos y tampoco luchará por éstos.

La controversía por dogmas para nosotros ha terminado, la gran pugna de los valores, en cambio, tomó su comienzo. No nos trasladaremos al campo de lucha del Medioevo, nos hemos elegido otro campo de lucha, aquél sobre el cual hemos logrado nuestros éxitos. No nos dejaremos incitar a batirnos en un terreno en el cual el Partido Nacionalsocialista no está dispuesto a luchar. Pero combatiremos en aquel terreno que fue la premisa del triunfo Nacionalsocialista. Si la vieja época había trabajado con el miedo y utilizado los sentimientos de temor como medio para su dominio, el Movimiento Nacionalsocialista, al contrario, apeló al valor, y como un fuerte imán volvió a pasar siempre de nuevo sobre la nacionalidad alemana. De esta manera ha reunido alrededor de sí a los seres humanos más fuertes, a los más valientes, y a los más dispuestos a asumir responsabilidad, y la dureza de este núcleo finalmente venció a todo lo demás. El Movimiento Nacionalsocialista predicó no el autodesprecio ni enseñó una mentalidad sumisa como condición de un buen ser humano, sino que volvió a hacer viviente la conciencia del orgullo por la esencia alemana y con ello estableció relación con aquella profunda doctrina de Goethe, que presentó el respeto ante sí mismo como la más profunda religión. Esto no es altanería, sino solamente la condición previa para superar la enfermedad de una época perimida, para volver a instaurar en sus honores al autorespeto.

Por más que, por consiguiente, el Movimiento Nacionalsocialista se mantenga alejado de todas las controversias dogmáticas, sin embargo, se ve afectado cuando por el otro lado han de ser librados la historia alemana y los grandes alemanes al desprecio. Si en estos días una alta personalidad eclesiástica hace difundir sus discursos, nadie de entre nosotros como funcionario del Partido Nacionalsocialista criticará expresiones de su dogmática. Pero si el príncipe de la Iglesia se traslada al terreno de la historia y de la prehistoria alemanas, a él se lo debe juzgar aquí de la misma manera que a todo otro alemán, sea erudito o laico. Nosotros consideramos incompatible con la concepción alemana de la historia, si desde ese lugar casi sin metáforas se hace un reproche a los germanos por haber echado a los romanos por la fuerza de las armas del bosque de Teutoburger.

No lo consideramos admisible cuando los conductores de la nueva Alemania son presentados como antiguos germanos ávidos de guerra, con lo que, en cierto modo, son subrayadas desde alta parte eclesiástica las denuncias desde el exterior. Y si finalmente al término de tales declaraciones dice que la mano de Dios no nos preservó del paganismo ruso para dejar que nos hundamos ahora en un paganismo germánico, se genera a través de tales expresiones que vienen de boca de la autoridad eclesiástica, el peligro de que las cosas de este tiempo sean vistas desde una falsa perspectiva. Porque del comunismo ha sido preservada la Nación alemana y todas las Iglesias, única y exclusivamente por el Movimiento Nacionalsocialista, que en estas palabras citadas es presentado casi como un mar o pantano en el que amenazan hundirse las Iglesias. Tenemos, por el contrario, la convicción de que la verdad histórica alguna vez será ésta: Adolf Hitler, con su victoria, salvó a toda Alemania del comunismo y a todo el mundo occidental del hundimiento en un sangriento caos.

Creemos que las Iglesias y todas las otras instituciones espiritual - culturales, aun cuando en uno u otro punto creen su deber efectuar una crítica a nuestro Movimiento, tendrían, sin embargo, todo motivo, en vista de los movimientos comunistas que siempre de nuevo relampaguean en otros Estados, de expresar al Führer de este Estado su más profundo agradecimiento por el hecho de que les es posible predicar libremente en sus iglesias. Tenemos la esperanza de que esta gratitud interior exigible se presentará poco a poco en todos los pastores y sacerdotes como condición previa para una verdadera pacificación de toda la vida política y espiritual de Alemania, a la que aspiran todos los que son de buena voluntad.

No es necesario para un gran Movimiento establecer diariamente fórmulas nítidamente delineadas para la vida ideológico - espiritual, sino qué tiene solamente la misión de señalar la orientación; el ritmo del tiempo traerá luego la evolución orgánicamente necesaria. Por este reordenamiento de los valores se lucha hoy, el futuro mostrará si aquí se conquistará la victoria como premisa de que el Movimiento Nacionalsocialista no representa la incumbencia de una generación, sino el fundamento cosmovisional y político para siglos venideros.

Después de haber llegado a su término la migración de pueblos germánicos, un principio religioso se constituyó en señor sobre todos, alternando bajo una forma de césaro - papismo (Cäsaro - Papismus) y de papo - cesarismo (Papo - Cäsarie). Bajo este dominio universal dormitaban, empero, siempre de nuevo otros impulsos. De la lucha por una confesión única se generó la pugna de muchas confesiones, que echó sus sombras sobre siglos sangrientos. Italia, Francia, Alemania e Inglaterra constituyeron los escenarios de aquella controversia acerca de cuál de ambas confesiones debía ocupar el primer rango; esta controversia terminó sin decisión con un compromiso. En la época siguiente los motivos religiosos pasaron a segundo plano y su lugar lo ocuparon los puramente políticos. Las luchas ya durante y después de la Guerra de los Treinta años fueron libradas para las dinastías, los pueblos, en cambio, aparecieron casi sólo como medios de determinados poderes domésticos en Europa.

La idea republicana se hizo viviente luego mediante revueltas, y así vemos, a más de un siglo ondear de acá para allá en la contienda entre el principio de la dinastía y el principio de la república, hasta que alrededor de mediados del siglo XIX el concepto de clase se hizo cada vez más fuerte, y la historia fue interpretada como historia de las clases; y la salvación de la miseria social como lucha de clases y guerra de clases. Esta terrible lucha en el corazón de toda Nación consumió casi las últimas reservas de Europa y trajo entre otros a Alemania, el espantoso 9 de noviembre de 1918. Todas estas luchas por los valores supremos nombrados han pasado a segundo y tercer rango en el alma de nuestra generación. El supremo valor por el que hoy se lucha y que configura la misteriosa fuerza del Movimiento Nacionalsocialista es el honor nacional. Desde este punto de vista ha de valorarse todo aquello por lo que hemos luchado en el campo político interior: la limpieza en la vida política y económica, la reforma del Estado de derecho alemán, la restauración de una genuina nobleza campesina ligada a la sangre, la incorporación del trabajador alemán en los destinos globales de la Nación.

A partir de este pensamiento - núcleo del honor nacional y social se ha estructurado la concepción del mundo Nacionalsocialista; este misterioso núcleo también le seguirá otorgando como Estado la fuerza constructiva. En último término reside en esta idea también la valoración del pasado y del presente alemán y con ello también la única garantía para un futuro alemán no rico materialmente pero internamente valioso. Tenemos el convencimiento que cualquiera sea la posición que adoptemos metafísicamente con respecto a los interrogantes del más acá y del más allá, en este mundo no podemos hacer más que desarrollar en nosotros el supremo y más noble valor y ponemos como seres humanos enteros al servicio de la totalidad alemana. Creemos que ningún Dios puede exigir de nosotros más que actuemos en todos los ámbitos de la vida en este sentido. Sentimos con ello un parentesco interior con todos los grandes del Ser alemán como una obligación ante el pasado y como legado para todos aquéllos que aún han de venir, al servicio de una única idea: ¡La Eterna Alemania!.

Notas:

1) Partido judeocristiano similar a la actual democracia cristiana.
2) Cuerpos de Voluntarios.

El Crimen Ritual Judío (Ramón Bau)

Hemos de hablar sin miedo de temas que pronto nos estarán prohibidos por la dictadura demoliberal.

Durante los últimos diez años no recuerdo haber leído absolutamente nada de este delicado tema, que es absolutamente maldito, y sobre el cual casi nadie desea ni siquiera hablar, incluidas las propias revistas Nacionalsocialistas. Parte de esa prevención sobre el tema se debe a lo poco que se sabe sobre ello, pero también a que si se habla de ese asunto parece que uno este soñando con fantasmas y cuentos de viejas, con lo que se duda de su salud mental o al menos de su capacidad de ser sensato y equilibrado en otros temas.

Pero este artículo es especial, y por ello no creo que debamos dejar de abordar un tema espinoso y muy poco popular sólo por miedo al "que dirán". Desde luego no pretendo efectuar un estudio histórico sobre los principales casos de crímenes rituales que se conocen (existen casos claramente documentados), no es esto lo que me interesa difundir, sino el porqué, el espíritu y la esencia del problema es lo que nos debe interesar aclarar.

En realidad el problema se basa en los textos de la llamada "Tradición" judía religiosa: El Talmud. El Talmud es una recopilación de textos rabínicos escritos en diversas épocas, que recogen la "tradición" de la escuela rabínica judía. De la misma forma que la Iglesia Católica considera la "Tradición" como parte de la "Palabra de Dios", y por tanto formando parte del conjunto doctrinal "sagrado" de la Iglesia (esa "Tradición" viene dada entre los Católicos fundamentalmente por las Actas de Concilios y los documentos de los llamados "Padres de la Iglesia") de igual forma en el Judaismo la "Tradición" rabínica se ha concretado en un texto realmente poco conocido que es el Talmud.

Una gran parte del "secreto" sobre los Crímenes Rituales está basado en el Secreto que se tiene en la difusión del Talmud. Durante siglos la difusión del Talmud entre los no judíos era considerado como un crimen por la comunidad judía. Incluso hoy día no se puede "comprar" el Talmud en las tiendas, es un texto que "está protegido" por el secreto debido al poder enorme del sionismo.

En España publicamos un pequeño texto titulado "Judaismo al Descubierto" donde se reproducían una parte substancial de las peores y más repulsivas referencias talmúdicas. Existen así mismo diversos textos editados en Argentina que descubren también esos pasajes talmúdicos, etctéra... son pocos los libros que hablan de ello, pero existen y no son imposibles de encontrar por un especialista. Pero desde luego están fuera del alcance del público en general. Jamás se ha efectuado una película o un libro (tras la post guerra) que dé a conocer de forma popular los temas Talmúdicos.

Realmente si un día la Justicia fuera para "ser justos" y no para beneficio del Sistema, las actuales leyes que prohíben el "odio racial" deberían prohibir el Talmud y por tanto la religión judía (mientras no condene de forma clara, pública y notoria al Talmud). ¡La simple aplicación de las leyes "democráticas" permitirían prohibir al Judaísmo!.

La razón es que el Talmud refleja de forma clara y sin dudas una idea: El goim, el no judío (y en concreto el ario y el cristiano), es un ser despreciable, merecedor de todo el odio y desprecio, pero sobre todo, es un objeto asimilable a un animal. Esta idea central es básica para entender el origen del crimen ritual.

El Goim es un animal, es comparado claramente con los bueyes y demás animales de "ganado". Pero además hay que entender que dentro de la tradición religiosa judía (cristiana) el "animal" es un objeto sin valor ni consideración. El judaísmo y el cristianismo no asignan al animal el valor de "parte de la Naturaleza", y por ello parte del Cosmos y de la propia esencia de la Vida, consideración claramente pagana y ecologista que seguimos los Nacionalsocialistas. Para el judaísmo el "animal" es un objeto sin valor, al servicio puro del hombre, tal como expone la Biblia en el Génesis: Todo está creado por Jehová sólo para servir al hombre. Pero el Hombre es, para el judaísmo talmúdicos, solo el Pueblo Elegido, el descendiente de Adán y Eva, según el Pacto de Jehová con su Pueblo, Israel. Por ello los Goims son parte de esa "creación" de objetos de Jehová al "servicio" del Pueblo Elegido. Son pues animales de ganado, "criados" para servicio del "Hombre", o sea del Pueblo Elegido.

Esta es muy sucintamente la base teológica rabínica que se refleja en el Talmud y que de alguna forma ha calado en el espíritu del inconsciente colectivo del Judaísmo durante siglos de enseñanza rabínica cerrada y claustrofóbica.

Pero existe además otro tema a entender previamente: La Cábala. O sea la vertiente mágica y esotérica del Judaísmo. Debido a la esquizofrenia mental propia del judaísmo, a su historia de miseria moral y de sectarismo cerrado, ha creado durante siglos una visión esotérica y secretista, repleta de símbolos y ritos generados durante siglos de oscurantismo, en las sinagogas y las tenebrosas reuniones de los guettos... todo ese conjunto de creencias forman la Cábala. Existe una relación clara entre textos "sagrados" religiosos del judaísmo y la Cábala, cosa que no es de extrañar si alguien ha leído, por ejemplo, textos como el Apocalipsis llamado de San Juan (que refleja el estilo de otros varios Apocalipsis judaicos). Textos místicos, de talante terrorífico, crueles y brutales, donde la Bestia es el centro del odio y la victoria judía es siempre sangrienta. La Bestia en el Apocalipsis es sin duda Roma, el pueblo pagano, la "gran prostituta", y a la postre el Goim.

De textos así, meditados en conciliábulos secretistas y cerrados por rabinos, dentro del ambiente de odio y degradación del guetto, y bajo el caldo de cultivo del odio inmenso que siente la tradición talmúdica judía sobre el cristiano y el goim, se generó la idea del Crimen Ritual.

Tenemos ya un primer antecedente moral en el rito judío, absolutamente vigente y actual, de matar los animales del ganado de forma especial, mediante un ritual repulsivo y sangriento, que demuestra ya de por sí una falta de sentimientos y una brutalidad interior indecente. Los judíos mantienen la matanza de los animales para su alimentación según un rito especial que se sigue puntualmente actualmente en los mataderos, efectuando ese rito - matanza rabinos o matarifes - rabínicos.

El mero hecho de hacer intervenir "palabras" y ritos religiosos de forma premeditada en las brutalidades que se cometen con el ganado, desangrándolo, evitando que se les permita "adormecer" para evitar dolor, en fin eliminando los pocos adelantos antidolor que se están intentando introducir en los mataderos, ya demuestra un fondo cruel y sádico. Muchas sociedades pro - animales se han quejado de que se permita la tortura de animales en los mataderos bajo la excusa de "ritos religiosos", pero evidentemente no sen ha conseguido jamás que se prohíban tan crueles prácticas, una vez más protegidas por el poder sionista.

Ese mismo rito llevado al ganado - goím, sería la base del Crimen Ritual. Se trata de ofrecer a Jehová el ganado - goím más deseable, al goím más significado, o mejor a niños, como el sacrificio de terneros o corderitos lechales era el más deseable en las ofrendas de animales. Dado que en repetidos textos talmúdicos el goim no es más que ganado, en tanto es una mera criatura más creada por Jehová para disfrute y uso del Pueblo Elegido, ese rito de sacrificio humano no es realmente "humano", sino sólo un reflejo de idéntico valor al sacrificio secular de ganado en el Templo de Jehová. Así pues el Crimen Ritual exige dos fases:

La elección del goim a sacrificar, que debe ser "digno" de ser ofrecido, o sea debe ser significado o bien por contra "inocente", limpio, en el sentido en que se sacrificaba un lechal. Seguir un ritual mínimo. No se trata de un mero asesinato, sino de una ofrenda, por ello debe ser desangrado (dado que el rito judío exige que la sangre, elemento impuro según la Biblia, sea separada de la "carne" a ser ofrendada). Y exige un rito también en la ofrenda, unas palabras, unas lecturas de ofrenda.

Por supuesto una parte del judaísmo religioso se ha separado de la interpretación estricta del Talmud. Como los Protestantes se han separado de la "Tradición" Conciliar. Pero otra gran parte sigue fielmente la tradición talmúdica. Y no vamos a ocultar que una gran parte de las autoridades rabínicas actuales condenan oficialmente no sólo el Crimen Ritual, sino la interpretación "animal" del goim, incluso aunque acepten el Talmud.

En realidad la realización de Crímenes Rituales exige o ha exigido normalmente la intervención de una componente esotérica, de la Cábala. Han sido siempre elementos ortodoxos judíos, influidos grandemente por las locuras cabalísticas y por un odio desmedido los que han intervenido en esos hechos. Eso no evita que se hayan producido periódicamente hechos que son claramente crímenes rituales, casi siempre disimulados por la prensa, y más o menos ocultos en motivaciones de tipo "vámpirista" o bajo formas de "locura" demoníaca. Cuando se ha hablado de un crimen efectuado bajo formas rituales siempre se ha dejado un oscuro velo al tema, incluso cuando se ha encontrado al autor, y se le ha condenado, pero siempre sin aclarar el aspecto ritualista del crimen.

No es de extrañar que hayan existido algunos casos entre niños palestinos que pueden ser claramente crímenes rituales, y es muy probable que se hayan producido varios casos más dispersados por todo el mundo en los últimos años. Se han escrito textos clásicos sobre los crímenes rituales, e incluso hace poco pude ver una película como "¿Quien era la Dalia Negra?" que expone bien como podría ser un crimen ritual... ¡realizado en Hollywood, y en donde pese a las evidencias jamás la policía se plantea que pueda ser un crimen ritual judío!.

La brutalidad y la crueldad unida a una inteligencia es lo que se necesita. Se precisa una cierta habilidad para poder efectuar el desangrado y el degüelle, el despiece, etctéra... pero a la vez se precisa una mente diabólica, cruel y sádica....

Si embargo creo que el judaísmo como tal ha abandonado la figura del Crimen Ritual en su concepción moderna. O sea, sin duda existirán aun sectas y núcleos judaicos que seguirán las ideas arcaicas del talmudismo y cabalismo, y que aceptarían pues el hecho ritualista. Pero a mi forma de ver se ha producido un cambio significativo en este tema: El Sacrificio personal, individual y sangriento corresponde a una época cerrada y sectaria del Judaísmo, propia de los guettos y su tiempo. El judaísmo actual ha cambiado el significado del sacrificio, pero no la del goím.

El Goím sigue siendo un animal, un objeto, y de alguna forma el Pueblo Elegido sigue siendo moralmente dueño del destino, propietario, de los Goíms. Lo que ha cambiado es la forma de sacrificio. El judaísmo moderno está enfocado al dominio del mundo, y en esta fase no tiene sentido el sacrificio individual. Se trata ahora de un sacrificio comunitario: El sacrificio de la juventud y de la comunidad goím que es puesta al servicio del Pueblo Elegido.

Los mismos elementos que en otra época y bajo condiciones del guetto hubieran soñado con el crimen ritual ahora trabajan en la degradación colectiva y sistemática de las formas de vida goim, o sea en su sacrificio en el altar de la concepción judía del mundo.

El nuevo Crimen Ritual se está realizando en actos concretos y organizados de corrupción global. Sin duda la introducción de droga o la popularización de formas degenerativas, la introducción sistemática de formas de vida sionistas como formas de vida "oficiales" de la comunidad goim, son la representación actual del rito permanente de odio y menosprecio del Talmud hacia la comunidad aria.

"Borra la vida del Cristiano y matale. Es agradable a la majestad divina como el que ofrece un don de incienso" (Sepher Or Israel 177b, Talmud).

Hemos tomado este ejemplo, entre los muchos que hay, para recordar algo que nadie quiere denunciar. El Talmud, y por tanto la llamada religión judía, es ilegal y criminal y debería ser prohibida en base a las leyes que prohíben el odio racial y religioso. No se hace pues estas leyes están al servicio del sionismo político, no de la Justicia.

Breve comentario a los crímenes rituales judíos

El antijudaismo impulsado por nuestro Führer, Adolf Hitler, se caracteriza por ser orgánico, metódico y científico. Esto significa que no se basa en prejuicios o interpretaciones religiosas, sino en un análisis profundo de todos los aspectos de la cuestión. Uno de ellos, que quizás no sea muy conocido por los jóvenes camaradas es el de las ceremonias hebreas de sacrificios humanos. Frecuentemente los judíos se burlan de esta "creencia" y la llaman mentira o patraña y aclaran que "está totalmente comprobado que eso es completamente falso".

Veremos: En primer lugar cabe destacar una expresión judía muy común que ya ha pasado a nuestra cultura, esta es "chivo expiatorio o "chivo emisario". Esta tiene su origen en la tradición de hacer sacrificios con animales para lograr la ayuda de Jehová. Ni siquiera ellos mismos lo niegan. Ahora bien, al leer el Talmud encontramos pasajes como este: "Porque se ha dicho: Y nosotros, ovejas de mi pasto, hombres sois (Ezequiel XXXIV, 31, nota 342 del capítulo VI), a nosotros os llaman hombres, pero no llaman hombres a los idolatras..." (Tratado Iebamot, 61a, página 242).

Este: "La criatura que se halla en el vientre de una esclava cananea es igual que la cría que se halla en el vientre de un animal". (Kidushín, 69a, página 274). Testimonios moralizantes como los anteriores se reiteran incansablemente en otras partes del Talmud y la Zomar, por ejemplo: Borazot, 25b, página 161; Ketuwot, 111a; páginas 443 - 444; Sanedrín, 74b, página 305; Yebamot 62a, página 246; etctéra. En estos pasajes se declara lisa y llanamente que los no judios no son seres humanos. Son, según su religión, animales con forma humana, creados por Yahvé para servirlos.

Por ejemplo un gran impulsor del sionismo, Iosef Agasi, admite que su pueblo no consideraba como personas a los extranjeros. Otros, como Shamuel Etinguer, o Isher Guinsburg lo confirman. La prohibición mosaica de no matar se aplica solo al prójimo (el judío). Existen elementos que nos permiten considerar con más seriedad el tema. Conocemos el origen semita del culto hebreo y así debemos saber que esos pueblos antiguos practicaban sacrificios humanos a Bual; Hamman - Mellarth. Se sabe que tenían su lugar también en eI culto de los grandes dioses de Babilonia, de Anow en Asiria, de Kamosch entre los Moabitas, de Melech o Moloch en la Biblia, etctéra.

Es la costumbre del Antiguo Testamento designada por medio de la expresión "hacer pasar a sus hijos por el fuego" de la cual los Yahvistas Mosaistas (es decir los judíos ortodoxos) hablan con horror. Los habitantes del reino de Juda se dieron a esta práctica bajo los últimos reyes de la raza de David, ya era general entre los israelitas* en los tiempos anteriores (Revue de l'histoire de religions, tomo segundo, páginas 207 - 208). Esto quiere decir que era una practica común de las naciones semitas y lo que es más importante, que esa costumbre se extendió a los judíos en forma definitiva. Autores como el liberal Voltaire admite esto como hecho histórico cuando expresa: "O renuncien a sus libros, o confiesen que vuestros padres ofrecieron ríos de sangre humana a Dios, más de lo que hizo jamás ningún otro pueblo". (Voltaire, Diccionario Filosófico, artículo Judíos).

Y hasta los más escépticos deberán rendirse al encontrar en el "libro santo", la Biblia: "Tomaste a tus hijos y a tus hijas que me habías engendrado y los sacrificasteis como manjar. ¿No bastaban tus prostituciones que degollaste a mis hijos y se los diste, haciéndolos pasar por el fuego?..." (Ezequiel, capítulo XVI, versículos 20 - 21) Los ejemplos documentados de este tipo de crímenes son abultadisimos. Dos víctimas han sido canonizadas y aun figuran en los martirólogos católicos. San Simeón de Trento y San Guillermo de Norwich. Sacrificios de este tipo se llevaron a cabo también en Blois 1171, Pontoise 1179, Londres 1181, Fulda 1235, Londres 1244, Zaragoza 1250, Northampton 1279, Creus 1293, Weissensse 1303, Praga 1305 entre otros. Federico Rivanera Carlés expone también el caso del niño de la Guardia (1490) llevado a cabo por marranos.

Este tipo de ceremonias nunca se ha extinguido, ya que hasta principios de siglo se siguieron descubriendo casos como el de Konitz 1901, el de Nazareth (Estados Unidos) 1908, Bucarest 1911, Tcherme 1913, Kiev 1911-1913, etc. Para la mejor comprensión del tema realizaremos una guía de preguntas y respuestas.

1) ¿Por qué se realizan estos asesinatos rituales?. Los motivos podrían buscarse en el odio constante y furioso de los judíos hacia los idolatras. Pero esto va mas allá. En primer lugar sabemos que consideran a los no-judios como animales y, el hecho de que, (hasta hace cincuenta años) hayan vivido en sociedades que no le eran totalmente sumisas e incluso los reprimían y los segregaban los llevo a lograr revanchas mágicas por estos otros medios. Las del esoterismo, la cábala, la numerología, etctéra; eran patrimonio original de los rabis.

2) ¿Cómo son los sacrificios?. Ante la gran cantidad de casos es comprensible que se conozcan diferentes métodos. Uno bastante difundido sobre todo durante la Edad Media consistía en la crucifixión. Es común la tortura con puñetazos, quemaduras y latigazos durante largas horas. Los pequeños judíos deben participar con un golpe simbólico. En casi todos los casos se desviste completamente a la víctima. Finalmente se le suele hacer una herida mortal en el cuello y luego el cuerpo, sostenido por dos ayudantes, es colocado de cabeza para que se vierta la sangre en unos cuencos ceremoniales. Es muy importante que la sangre sea recogida.

3) ¿Por qué la sangre?. Para el culto hebreo la sangre es el vehículo material del alma. Por eso no pueden comer carne que no sea kosher. Las practicas mágicas con sangre humana los provee, según algunos, de poderes que están mas allá del conocimiento humano. Es probable que esto solo sea superstición, pero es una superstición en la que creen. Muchos rituales realizan con la sangre; por ejemplo, la rocían (seca) sobre el pene de los bebes destinados a algún futuro importante al ser circuncidados, la vierten en una bebida junto a una gota de la del meñique izquierdo de un rabino para que la beban algunos jóvenes, o la mezclan al preparar panes asimos (matza).

4) ¿Cuándo se realizan estos crímenes?. Pueden haber muchos momentos en el año, pero los mas específicamente indicados son la fiesta del Purim y la del Pezaz. Durante la primera, celebran la muerte de Aman y sus hijos, y durante la segunda, la pascua. El nueve de julio es un día propicio, sin embargo para los más religiosos cualquier momento es bueno para ofrecerle un regalo a Jehová.

5) ¿Se siguen realizando?. Si. Sin ninguna duda. Muchos se preguntan que sucede con algunos menores que desaparecen y nunca mas vuelven a vérseles. Quizás muchos de ellos han servido para estos aberrantes fines.

6) ¿Qué pruebas hay de que se realicen aquí y ahora?. Podemos citar el caso del crimen ritual del militante nacionalista Alfredo Guereño. Este fue secuestrado el 9 de julio (día de la fiesta hebrea llamada Seida - Amaphesmeias) de 1987 por un grupo de hombres que se lo llevaron en un auto. Su cuerpo apareció, días mas tarde, en el pozo de un ascensor en la calle Gascón al 600 de la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Presentaba quemaduras hechas con cigarrillos y horrendas evidencias de tormentos. El brazo fue hallado en otra parte (cortado) y al cadáver le habían extraído la sangre. Camaradas: Esto nos confirma de nuevo que nuestro enemigo es el enemigo del mundo y su maldad no tiene limites. Nuestra lucha, bajo el luminoso sol de la Svástica, es la lucha de la luz y así, nuestra amada raza Aria, guiara a los pueblos para que ninguno vuelva a ser esclavo del judío.

Asesinato ritual judío

Chicago 1955 - El caso de los niños Schuessler y Grimes

La comunidad Judía de Chicago una de las más adineradas en el mundo, ha ejercido siempre un grado sumamente poderoso de influencias en la escena de la Windy City, una influencia similar en alcance y poder (y sí no mas) que la de los sindicatos del crimen organizado italiano, más siniestro por ser lejos menos visible.

En octubre de 1955 cuatro niños blancos, dos muchachos jóvenes que eran hermanos y dos hermanas adolescentes, fueron secuestrados y asesinados de una manera que sugería un sacrificio ritual judío, con el objetivo litúrgico de obtener sangre Gentil para mezclarla con el pan matzoh, usado en varias ceremonias esotericas y religiosas Judías como el Purim, Passover, Kol Nidre y Yom Kippur.

Los muchachos eran de apellido Schuessler y las muchachas Grimes. Ambos casos quedaron oficialmente sin resolver a pesar de cientos de horas - hombres de investigación por los detectives de Chicago. El caso Grimes, de hecho, apareció en un episodio de misterios sin resolver, hace varios años, pero la muestra no llegó más allá.

Los casos compartieron claramente características en común. Ambos muchachos, de seis y ocho años de edad respectivamente, y las muchachas de trece y quince, se hallaron desnudos, aunque no habían sido asaltados sexualmente. Según los informes de patologos, se les había mantenido vivos por algo de tiempo después de que se reportaron desaparecidos, aunque el clima frío al que se expusieron los cuerpos impidio determinar el tiempo exacto de su muerte. Los cadáveres mostraban marcas de ataduras en las muñecas v tobillos, lo aue índica que se habían atados o se inmovilizaron. (*)

Se habían torturado a todas las víctimas principalmente con cortes pequeños, poco profundos y heridas de perforación, ninguna suficiente como para causar muerte por sí misma. Se determinó que la pérdida de sangre era la causa del oficial de muerte y al pánico debido a pérdida de la sangre y exposición; los cuerpos de los niños estaban "drenados de sangre" según observaron en la escena del crimen.

Las dos víctimas mujeres habían sido torturadas por repitidas heridas de perforación en la parte superior del torso, muslos y nalgas, lo que sugiere un elemento sádico sexual en las motivaciones de los asesinos, pero a las dos jóvenes víctimas masculinas se habían traspasado por las manos, muñecas, y pies con armas más grandes, similares a estiletes o punzones de carpintero, que infligen heridas muy parecidas a los llamados estigmas, las heridas de Cristo.

Lo interesante sobre estos casos no es que los asesinatos esten sin resolver, sino la vision que por una vez damos a la magnitud de las cosas que los judios sospechosos haran para encubrir los casos del asesinato ritual. En vista del gran interes publico en el caso, había por supuesto muchos medios de comunicación informando de el. El Daily News de Chicago publico una edición de la tarde detallando la naturaleza ritualística de las heridas infligidas en los muchachos Schuessler, comparándolas con un caso anterior en que un muchacho apellidado Peterson se habla hallado muerto con el mismo tipo de heridas, y se especulaba que miembros de un "culto religioso" puediesen estar involucrados.

Luego de diez minutos de que la edición llegó a la calle, se enviaron fuera camiones para traerlos a todos; se arrancaron de los kioscos de periódicos todas las copias y se tomaron las placas de impresión desde el edificio de Noticias donde estaban, para ser quemadas.

Ocho copias de esta edición fueron obtenidas por una mujer llamada Señora Lyle Clarle dan Hyníng, quien publico un periodico conservador llamado Women's Verice, Cuando llamó la oficina de las Noticias Diaria preguntar por qué el diario se había revocado, se dijo habían llegado demasiadas "quejas" sobre él y era probable que causara “Inquietud racial".

La Señora Van Hyning tenia sus propias sospechas y envio al padre de los dos muchachos asesinados, Arnold Schuessler, una copia del concluyente trabajo de Arnold Leese asesinato ritual judío. Schuessler leyó el librillo y quedó aturdido con lo que aprendio. Entonces, tomó la equivocada decisión de partir hasta la policía y exigirles que se investigara la muerte de su hijos en el ángulo de un posible asesinato ritual. El Alguacil del Condado en aquel tiempo era un Judío llamado Sam Lohman, e inmediatamente puso al señor Schuessler bajo arresto por sospecha de haber asesinado a sus propios hijos.

Un diputado judio apellidado Horowítz, envió al hogar de Schuessler un pelotón de hombres; tras haber saqueado la casa en busca de "evidencias", Horowitz, entonces, puso a la Señora Schussler y a su familia bajo arresto domiciliar, prohibiéndoles salir de la casa o hablar con alguien por telefono para que no difundieran "rumores injustificados acerca de los Judíos".

Arnold Schuessler fue sometido a la prueba del detector de mentiras, pasándola por completo y en forma tan satisfactoria como para probar que tenía una coartada contra los asesinatos. En lugar de soltarlo, las autoridades recluyeron a Arnold Schuessler en una institución mental privada en Des Plaines, Illinois, operada por un doctor Leon Steinfeld.

El señor Schuessler fue sometido a toda prisa al electroshock, donde murio esa misma tarde en que llegó al "sanatorio", habiendo suficiente publico enterado sobre la muerte extraña del padre, al punto de que se desarrolló una investigación publica del caso de Schuessler y el doctor, Steinfeld se vió forzado a testificar. Allí declaró que Arnold Schuessier padecía de “alucinaciones” y “delirios de paranoia” que "personas seguramente se los inducían desde afuera".

En 1955 salieron, a raíz de esto, unos honrados ofíciales publicos. Uno de ellos era el Coronel del Condado, un viejo irlandés llamado doctor Thomas MeCarron, quien era también una psiquiatra calificado. MeCarron conocía al doctor Steinfeld desde hacia tiempo. Durante la Segunda Guerra Mundial, se había proseguido a Steinferld por darle varias drogas legales e ilegales a muchachos judios, las que les producian fibrilaciones del corazón, saturación de sus pulmones con un líquido que simulaba la tuberculosis, condiciones nocivas de la piel, etctéra para que pudiesen evitar el servicio militar.

Steinfeld, según afirmaba, había reunido 2000 millones de dólares por cabeza por cada Yiddishe Mama's Little Bubbeleh que reunió mientras luchaba contra los Nacionalsocialistas como un gran líder. (¿Cúanto podría darse por sus pruebas, como algunos estandartes de una vieja svástica comprada y colgada en su pared, junto con toda una colección de medallas falsas? - NT)

El doctor MeCarron llamó a Steinfeld un mentiroso y un charlatán y entregó todo los documentos en el caso al abogado de distrito, recomendando que Steinfeld fuera juzgado por perjurio y asesinato. También denunció a Steinfeld a los periódicos y públicamente declaró su impresión de que se había asesinado a Arnold Schuessler. En respuesta, recibió una orden del oficial del abogado de distrito de no hacer ningún otro comentario público sobre el caso.

Varias noches más tarde, para dar énfasis a la naturaleza seria de la advertencia, una pequeña bomba voló la puerta delantera de la casa de McCarron. Pero hubo por lo menos alguna justicia tardía. Varios días después de que la pesquisa cerró, Leon Steinfeld huyó del país. Voló a Suiza por una "cura de descanso" y se le halló colgado en su hotel una mañana, en un supuesto suicidio.

El columnista de un periódico judio Irv Kupcinet estableció una "simpatía consolidada” y poco después de esto se presentó a la viuda de Arnold Schuessler, la madre de los niños asesinados, con cien millones de dólares aportado por la comunidad judia de Chicago, una suma inmensa de dinero en 1955 - 56, valor fácilmente equivalente a un par de millones hoy, y una accion muy extraña de los Judíos para ser dada a una víctima Gentil de un crimen, un alemán en este caso, a menos que estuvieran comprando el silencio. Hubiera habido una conexión final con este horrible caso.

El autor británico Arnold Leese proveyó cantidades macizas de recortes de noticias e información, incluso una transcripción de las pesquisas, por sus corresponsales en Chicago, y estaba trabajando en una cuenta definitiva del caso Schuessler como uno de los mejores documentados asesinatos rituales Judíos de los tiempos modernos, cuando casualmente murió de súbito en la primavera de 1956. Ninguno de los archivos de Schuessler en los que había trabajado y que les mostró a varios amigos y visitas, se halló en alguna parte en su posesión, cuando se inventariaron sus efectos después de su muerte.

Se ató el último cabo suelto.

Uno mira hoy esas pequeñas caras tristes de los cartones del envase de la leche, y no puede ayudar, sino sorprenderse...

(*) Nota: Los cadáveres de los muchachos asesinados presentaban tambien marcas de signos innegablemente cabalísticos que habian quedado impresos en su espalda cuando estaban vivos. Esto hace suponer que fueron colocados acostados sobre una mesa en la que estaban grabados estos símbolos quedando estampados en la piel antes de ser sacrificados, probablemente encima de ese mismo mueble. Los símbolos eran similares a los que aparecen en el Libro de Zohar que prescribe los sacrificios rituales, según las fotos de los expedientes del caso.

Comentarios a algunos casos de crímenes rituales judíos en el siglo XX

La sangre de un ser sin alma, sin energía vital, no le sirve al judío para el Purim ni para los sacrificios: Los delincuentes, los asesinos, los degenerados y los "vampiros" que de vez en cuando aparecen entre los nacimientos de los no judíos (por no operar ya la selección natural entre los seres humanos) y toda la escoria más baja de una sociedad no es beneficiosa para ellos; sí lo serán los inocentes que caigan en sus manos... Es por eso que, donde quiera que estén en el mundo, los judíos simulan ser filántropos defensores de la vida, pacifistas y contrarios a la pena de muerte.

A pesar de todo, durante la época contemporánea aún se realizan aisladamente algunos sacrificios humanos de Purim al estilo de los que se realizaban en tiempos remotos, con una víctima que es secuestrada y torturada hasta morir con prácticas increíblemente sádicas y casi psicopáticas, en donde es frecuente lo que podríamos llamar la "muerte con marca en el cuello", ya sea por degüello (como en los asesinados de Nüremberg) o por estrangulamiento.

En gran medida, los "horrores" inventados por los fanáticos judíos en torno a la fantasía del "Holocausto" son una exteriorización de su propio subconciente e inconciente colectivo, sediento de sangre, horror y muerte, pues además, muchas de las supuestas "torturas" que describen como habituales de los "campos de exterminio" son prácticas frecuentes en sus Purim. El asesinato a sangre fría de los oficiales polacos en los bosques de Katyn fue un gran Purim ejecutado por los comisarios rusos del ejército rojo, todos ellos judíos, a pesar de que por años se trató de culpar a los alemanes de este horrible hecho, hasta que la verdad se impuso...

Actualmente, pueden verse aún ejemplos de estos sacrificios jehovíticos. En Polonia, por ejemplo, los judíos "chassidim" practicaban fanáticamente, desde tiempos remotísimos y con toda impunidad, la vieja usanza del Purim, con sacrificio humano directo y todo, siendo muy probable que aún lo hagan de un modo parecido. Así nos explicamos que el papa polaco, Juan Pablo II, haya declarado que los cristianos eran "hermanos menores de los judíos", ciertamente lacayos muchos de ellos (lo que nos recuerda una leyenda medieval judía según la cual, algún día, llegaría a la casa del Vaticano un papa judío, llamado "Elhanan") sin que jamás haya alzado su sacrosanta voz contra las masacres de árabes de todos los años por parte de sus hermanitos mayores.

El 5 de septiembre de 1938, 59 jóvenes Nacionalsocialistas chilenos fueron asesinados a mansalva en la llamada "Masacre del Seguro Obrero". El hecho de sangre, que involucró al propio presidente de la república de entonces, fue realizado por un grupo de oficiales policiales vinculados a la masonería chilena y dirigidos en el lugar de los hechos por un extraño judío llamado Francisco Droguett Raud. Todo esto hace sospechar que se trató, en parte, de un gran asesinato con connotaciones rituales.

Y sobre los asesinatos individuales, aún se recuerda además la triste muerte del hijo del coronel Charles Lindbergh, famoso por haber atravesado el atlántico de un continente a otro a través de su avión "Espíritu de San Luis", por primera vez en la historia. Lindbergh era un ferviente partidario del Nacionalsocialismo alemán y declaró en varias oportunidades su antijudaismo. Del mismo modo, su padre se oponía a la creación de la Federal Reserve Banking Sistem, fundada por los mismos judíos que financiaron la Revolución Rusa.

El resultado final: El hijo de Charles Lindbergh fue secuestrado el 1 de marzo de 1932, y aparece muerto después del Purim de ese año, celebrado el 22 del mismo mes. Lindbergh siempre sospechó que la muerte de su hijo había sido realizada por judíos, al igual que lo creía la policía, siguiéndole los pasos a una banda de mafiosos judíos liderados por uno de apellido Fleischer. Sin embargo, de súbito apareció como culpable un tal Hauptmann, de origen alemán, que fue ajusticiado sin evidencias concluyentes de su participación en un crimen que, por sus características, era imposible que hubiera sido realizado por un solo hombre.

Ya antes y durante la Primera Guerra, la judería inglesa - la misma que preparaba el traslado de los Sionistas hasta Palestina - organizaba y dirigía acciones criminales en donde los muertos se contaban por montones. En 1916, con el propósito de proveerse de las muertes de gentiles necesarias para el período del Purim, las altas autoridades judeomasónicas del Imperio Británico protagonizaron uno de sus actos más viles, del que aún hoy día persisten heridas abiertas. El día Lunes de Pascua de ese año, los independentistas católicos irlandeses se alzaron ante la negativa del gobierno británico de cumplir con la Ley del Gobierno Irlandés, aprobada desde hacía dos años, que les daba su deseada autonomía. Unas 500 personas murieron en las revueltas por la sangrienta represión inglesa y 15 de los líderes irlandeses fueron ejecutados... Sangre católica para colmar la sed de los judíos de Albión.

Por culpa de los desvergonzados historiadores de nuestros tiempos, poca gente sabe que los altos funcionarios judeomasónicos de Gran Bretaña tenían su propia versión de la KGB de sus colegas soviéticos, llamadas "Black & Tans". Esta milicia cometió horribles y atroces crímenes contra los irlandeses católicos, desde que fueron enviados hasta allá en 1920. Hoy en día, el conflicto entre blancos católicos y protestantes sigue dirigido por los poderosos judíos ingleses. La llamada secta fundamentalista "protestante" denominada "Orangistas", que desfila por barrios católicos de Irlanda todos los años, celebrando provocadoramente el centenario aplastamiento de los católicos, está absolutamente infiltrada y dirigida por judíos sionistas, algunos conectados a la Masonería y la poderosa B'nai Brith, y su símbolo en la mismísima Estrella de David, usando uniformes azules de retazos naranjos. Esta organización está relacionada con el grupo paramilitar de la "UVF", secta de asesinos protestantes dedicadas exclusivamente a matar católicos y dirigir atentados contra sus barrios en Irlanda.

Muchachos de las vencidas fuerzas alemanas del Reich, fueron ejecutados sin juicio, sin defensa ni ajuste a las leyes internacionales, al final de la guerra. Miles de alemanes fueron asesinados de esta forma por los aliados y, al igual que en los bombardeos, las órdenes eran impartidas por oficiales y políticos de origen judío. Todas estas imágenes han desaparecido de la luz pública.

Hombres, mujeres y niños asesinados por los aliados en los criminales bombardeos a los barrios civiles de las urbes alemanas, ordenados por los mandatarios judíos Roosvelt y Churchill. Por este holocausto alemán nunca hubo juicios de Nüremberg ni compensaciones. Miles y miles de civiles germanos murieron en los bombardeos a Berlín. Algunos "historiadores" han cometido el descaro y el sacrilegio de exponer algunas de esta imágenes fingiendo que se trataría de "víctimas judías del Holocausto" . En el verdadero holocausto, el que ocurrió contra los alemanes con la llegada de los aliados, los judíos no eran precisamente las "víctimas"... Ese sí fue un verdadero Holocausto, una "quema ritual", con miles y miles de asesinados por bombas incendiarias. Un escándalo que quedó en la impunidad absoluta.

En Chile 59 jóvenes Nacionalsocialistas chilenos fueron asesinados a sangre fría durante un intento de sublevación nacionalista, en septiembre de 1938, en la "Masacre del Seguro Obrero", realizada por un grupo de oficiales masones por orden del Presidente de la República Arturo Alessandri (también masón) pero dirigidos por un extraño civil judío llamado Francisco Droguett Raud, que llegó al lugar de los hechos a darle órdenes e instrucciones a los propios uniformados.

Una de las bombas atómicas fue lanzada sobre Japón, sin necesidad bélica real y con el único objeto de probar su poder destructivo en zonas urbanas y sus mecanismos de detonación. Por eso, la bomba de Hiroshima era distinta de la de Nagazaki. La isla de Japón presentaba, además, las características de aislamiento continental ideales para usarlas sin dañar países vecinos, amigos de los aliados. Desde su creador teórico, Albert Einstein, hasta el presidente de Estados Unidos que ordenó su uso, Harry Truman, prácticamente todos los vinculados al crimen de Hiroshima eran judíos. Ambas esas bombas fueron lanzadas con inscripciones que decían ser "un beso de los Estados Unidos para Japón e Hiroito".

La Guerra de Vietnam también le presentó a los altos oficiales del Pentágono, vinculados a la judería, toda una gama de excusas para probar el poder destructor de un sinnúmero de armas de guerra sobre áreas civiles, como las bombas de napalm, Todo indica tambien que la Guerra del Golfo Pérsico habría tenido motivaciones muy parecidas, para probar armas de gases venenosos del ejército norteamericano. Se repite asi la crueldad criminal en las bombas de la judía Madeleine Albrigth contra Irak, las que llevaban burlas y consignas groseras escritas sobre sus cubiertas antes de ser arrojadas sobre civiles inocentes.

Se podria seguir con los niños japoneses quemados al abrazo de fuego de la bomba atómica de Hiroshima y Nagazaki de 1945, utilizada por las altas autoridades judías que en aquel entonces dominaban los Estados Unidos. El creador intelectual de la bomba, Albert Einstein, el famoso científico judío que ha sido inmortalizado con una imagen de personaje simpático y agradablemente informal, insistió en varias oportunidades que la bomba fuera lanzada pronto, a pesar de que frecuentemente se hace creeer lo contrario. Einstein siempre estuvo de acuerdo con emplear la bomba atómica y usarla de preferencia contra Alemania, alternativa que fue descartada por poner en peligro a los países aliados cercanos a los límites germanos.

Sobre los casos de famosos asesinatos individuales de corte ritual del siglo XX, empezamos con el "Caso Beiliss", ocurrido en 1911 en Kiev, Rusia. Ese año se halló el cuerpo desangrado de un niño dentro del terreno de una fábrica de ladrillos a la que sólo judíos tenían acceso y que tenía hasta una sinagoga propia. Se enjuició a su dueño, el judío Mendel Beiliss, pero por no llegar a un fallo unánime, fue dejado en libertad en 1913; sin embargo, el jurado resolvió que el crimen había sido de tipo ritual y con mucho sufrimiento, causado por un sinnúmero de heridas en todo el cuerpo. Los judíos de Kiev comenzaron de inmediato una campaña de desinformación sobre el caso, debiendo ser amonestados públicamente. Un hecho muy oscuro es el que dos pequeños hermanos, Genia y Valentine, que iban a dar testimonio contra Beiliss, murieron misteriosamente tras comer unas golosinas que les diera un policía judío llamado Krassowsky. Dos doctores judíos declararon que los niños murieron de disentería, pero extrañamente, después se retractaron de este informe, admitiendo que sí habían sido envenenados.

Se supo también que a la madre de ellos, los judíos le habían ofrecido un soborno para culparse a sí misma por el asesinato del muchacho de la fábrica. El cadáver del muchacho presentaba además trece puñaladas en la sien derecha y siete en la izquierda, tal como prescribe hacer los sacrificios rituales el Libro del Zohar, de la secta de los Judíos Chassidim. Pero tras ocurrir la Revolución Rusa, los judíos bolcheviques anularon los resultados del juicio sobre "asesinato ritual" cambiándolo por un crimen común y corriente cometido, supuestamente, por un cristiano. Beiliss emigró a Estados Unidos y murió en 1934 siendo sepultado por los demás judíos como todo un héroe. Un panfleto fue distribuido por entonces en Kiev, advirtiendo a los padres de cuidar a sus hijos durante el período del Passover Judío, mostrando la imagen del cadáver del niño asesinado ritualmente en la fábrica de Beiliss.

La horrible muerte ritual del hijo del coronel Charles Lindbergh es un tema tabú en nuestros días por tratarse de uno de los escándalos más graves que han involucrado prácticas de sacrificios humanos por los judíos, a pesar de que el poder secreto logró esconder la realidad de los hechos a nivel judicial.

Una de las menos mencionadas matanzas del Siglo XX es el asesinato en masa de las familias germanas establecidas en Polonia, en 1939. Siempre se ha supuesto que fueron terroristas o policías polacos sus autores, lo que es muy posible, pero la presencia de un innegable toque ritual en este crimen nos sugiere que una mano "extra" debió haber dirigido esta masacre, probablemente los mismos que organizaron la Masacre de los Bosques de Katyn, en este mismo país, al año siguiente. Estos asesinatos, junto con ser brutales, incluían un revelador rasgo ritualístico propio de los sacrificios rituales del Purim: A todas las víctimas (mujeres y niños incluídos) le fueron extraídos los ojos con ballonetas.

En la actualidad los judíos de Estados Unidos decidieron celebrar los 50 años de las Naciones Unidas con un bestial ataque a los restos de la ex Yugoslavia, so pretexto de corregir la grave situación política y social interna que sacudía a Serbia por aquellos días y que era propiaciada por la propia judería izquierdista que controla al gobierno serbio de Milosevich.

Los culpables directos de este atroz crimen internacional son todos judíos que se esconden detrás del títere sexista de Bill Clinton, y los ataques forman parte del costo que debe pagar el mundo por culpa de los países poderosos que llevan a judíos hasta los puestos claves del Gobierno. Los judíos norteamericanos, asesinos que dirigieron esta sangrienta cruzada contra Yugoslavia, fueron: Madeleine Albright (Secretaría de Estado) tan activa en este asunto que se le llamó "La Guerra de Madeleine" , William Cohen (Secretaría de Defensa), Samuel Berger (Consejo de Seguridad Nacional), Stuart Eizenstat (Sub-Secretaria de Estado), Doug Sosnik (Consejero de la Presidencia), Steve Kessler (Consejo de la Casa Blanca) y Dan Schifter (Director de las Fuerzas de Paz), entre otros tantos que no caben en este espacio.

Las escenas escalofriantes de los criminales ataques de la NATO sobre Serbia, fueron dadas por orden de los judíos que controlan los Estados Unidos. Soprende la agresividad y violencia con que estos gangsters actuaron contra Yugoslavia en este caso, sobretodo si la comparamos con la increíble indiferencia y pasividad que mostraron ellos mismos durante los horrores de la guerra civil yugoslava que agitó la mayor parte de esa década, a pesar de las súplicas de entonces de la comunidad internacional pidiendo detener el conflicto.

¿Asesinatos rituales de kosovares en Yugoslavia?... Mientras la NATO atacaba a civiles yugoslavos y kosovares por igual (siempre "por errores", que causaron más de 170 bajas sólo entre los musulmanes que pretendían "salvar") y de paso también a la Embajada China, Israel ofrecía asilo a los refugiados kosovares y Estados Unidos denunciaba la existencia de "Campos de Concentración" en una tremenda campaña por asociar al dictador procomunista y projudio de Milosevic con Hitler y los horrores del Holocausto. ¿Estaremos en presencia de una guerra absolutamente fabricada por los medios de prensa y los altos mandos del Pentágono y la Casa Blanca en complicidad con Israel?. Pasarán décadas antes de que el mundo pueda entender (o aceptar) realmente lo que ocurrió entre serbios y kosovares, y para que se acabe de entender quién estaba realmente detrás de las atrocidades cometidas por los ejércitos serbios y los "salvadores" de la NATO.

En algunas fotos se pueden observar un bebé y un anciano kosovar asesinados por soldados serbios, pero con un estilo muy particular. El fallecido presenta el cuello cortado "ritualmente" (de oreja a oreja, como cordero). ¿Es acaso una costumbre que los soldados serbios degüellen ritualmente a sus víctimas?... No lo sabemos. ¿Quiénes podrían haber ordenado una "ejecución ritual" como ésta?... eso si lo sabemos, y usted tambien.

El mismo año de los ataques norteamericanos a Yugoslavia, la judería rusa hacía lo propio... Los ataques de Rusia sobre Chechenia repiten el mismo estilo criminal de los antecedentes que mostramos. La judería rusa del borracho presidente Boris Yeltzsin y el entonces ministro de interior Vladimir Rachailo Putin, ex KGB descendiente de judíos rusos y posterior Presidente de Rusia, como ayer lo hiciera Stalin, han atacado sin compasión a los chechenos sublevados. Y de paso también a los recintos aledaños: Un mercado central y una maternidad, donde se produjo la mayoría de las cerca de 150 o más muertes. La versión de las agencias noticiosas y de la judería rusa: "El ejército ruso bombardeó bases guerrilleras islámicas de Chechenia"...

Tras los atentados terroristas en Moscú de septiembre y octubre de 1999, atribuidos a los chechenos, los judíos Yuri Lushkov y Vladimir Putin, Alcalde de Moscú y el entonces Ministro de Interior ruso respectivamente, se valieron de ellos para desatar una persecución contra el pueblo checheno tomándolos detenidos en masa, como se ven en algunas imagenes. Entre el 6 y el 7 de octubre, las agencias del mundo informan que los rusos han atacado el poblado guerrillero de Shamil Besayev, en Chechenia para reprimir a los terroristas... Sin embargo, muestran que los cerca de 40 muertos eran civiles inocentes y desarmados. Las masacres fueron así la tónica de este siglo que cerró el milenio, de principio a fin.

En 1932, el mismo año de la muerte del hijo de Lindbergh, un judío llamado Moritz Kaspar fue condenado a sólo 15 años de cárcel al confesar, ante la evidencia en su contra, que había asesinado ritualmente a la ciudadana Martha Kapar, como parte de un Purim...

Sesenta y cinco años más tarde, en 1997, las cosas no han cambiado: El joven judío de 19 años Samuel Sheinbein, celebró su propio Purim secuestrando, asesinando y picando en pedazos a un adolescente de Maryland, para luego escapar de la justicia a Israel; y sólo luego de dos años de presión por parte de las autoridades y fiscales de Estados Unidos, el judío asesino confeso recibió una condena de sólo 24 años con posibilidad de salir a los 16.

Así, pruebas hay en todos lados y a lo largo de toda la historia.

Rudolf Hess es otro ejemplo. Era ya un anciano el llamado "preso número siete" cuando una mañana salió de su celda seguido de un gendarme, a dar su diaria vuelta por el patio de Spandau, como hacía 45 años lo venía haciendo. Hess era el único capaz de revelar los detalles de las psicotorturas y drogas utilizadas en la prisión, que ya había anunciado en parte con anterioridad, y una luz de libertad se filtraba hasta su celda, pues el canciller Kohl había enviado una carta, poco antes, a Margaret Thatcher, Ronald Reagan y Mikhail Gorbachev suplicando la liberación del anciano prisionero, además de las insistencias. Se esperaba entonces una respuesta...

Pero Inglaterra tenía mucho que perder, pues Hess además poseía los argumentos de un siniestro secreto, que pone al Reino Unido más cerca del Tercer Reich que de los aliados, y como protagonista de una tremenda traición. ¿Cuál era ese secreto?. Hess se lo llevó al morir víctima de un Purim, ese día. En un descuido, el vigilante lo habría perdido de vista para encontrarlo más tarde colgado de un cable dentro de una de las bodegas, con un nudo en el cuello que sus ya seniles manos nunca habría podido realizar. Había sido asesinado también con la "marca en el cuello", como las marcas de los vampiros, existiendo evidencia de que incluso terminó de ser ejecutado en la ambulancia que lo llevaba al hospital.

Poco después, en las calles de Berlín apareció un cartel diciendo: "Rudolf Hess ha muerto... ¡ahora ya es libre!".

Otro detalle importante en la ritualidad judía es la constante connotación de "perdón" del resto de las fiestas que celebra durante el año: Perdón de todos sus pecados, de todas sus crueldades y de todos sus asesinatos, expresado principalmente en el Día del Perdón o "Yom Kippur", en que, por paralizar las actividades, cierran prácticamente todas las multitiendas y centros comerciales del mundo para que sus jefes judíos puedan retirarse y pedir perdón a Jehová durante el aniversario de alguna de sus victorias, a principios de octubre de cada año.

Allí, en el Yom Kippur, oran en ayuno los versículos de la Torah y "traspasan" todos sus pecados a algún animal que posteriormente será sacrificado con degüello y desangramiento, para luego ser quemado y ofrendado en “holocausto”. Así, el hipócrita judío queda "limpio" de toda culpa a cambio de un inocente ayuno, y listo para reiniciar sus crímenes anuales, expresados en plenitud el día del Purim.

Así, como lo gritara Streicher esa tarde, la judería sí celebraba otra de sus Fiesta del Purim en Nüremberg.

¿Es la homosexualidad una actividad normal? (Edward Fields)

Con este título ha publicado el doctor Edward Fields, director de la conocida re­vista Nacionalsocialista norteamericana "The Truth at Last", un documentado folleto sobre el movimien­to de los grupos homosexuales cuyas acti­vidades han llegado a alcanzar una gran notoriedad en su país - y, en general en todo el mundo -, contando, además, con notables protecciones desde las cimas del Poder. Con relación al texto que seguidamen­te publicamos deberíamos añadir la cono­cida frase de que "puede herir la sensibili­dad de nuestros lectores". Se trata de un trabajo totalmente contrario a la línea que intentamos seguir de ofrecer información poco conocida o incluso "sensacionalista" pero a través de un lenguaje correcto. Al abordar el presente texto cabían varias al­ternativas: No publicarlo, censurarlo o po­nerlo tal como fue escrito y nos hemos in­clinado por la última. El motivo por el cual hemos creído in­teresante la publicación de este trabajo, es la permanente propaganda unidireccional del tema del homosexualismo. "La Vanguardia" del 30 de noviembre de 1994 publicaba una en­cuesta realizada por el Centro de Investi­gaciones Sociológicas según la cual el 53,4% de los encuestados consideraba que las parejas de homosexuales deberían te­ner los mismos derechos en todos los sen­tidos que las parejas formadas por hombre y mujer, mientras que el 32,9% apoyaba el derecho de las parejas homosexuales a adoptar hijos. He aquí la transcripción literal de este estudio:

"Gays en el ejército"

"Derechos gays"

"Están en todas partes y son como nosotros"

Tal es la línea promocionada por la prensa liberal. ¿Es buena la actividad ho­mosexual para las fuerzas armadas, las es­cuelas y la sociedad?. ¿Es su estilo de vida tan respetable como una relación heterose­xual?. La prensa, las universidades, los polí­ticos e incluso algunas iglesias están promoviendo, voceando como cotorras, que la homosexualidad no es diferente que la unión entre un hombre y una mujer. Los detalles y consecuencias gráficas de las prácticas homosexuales han sido suprimi­dos en toda discusión y debate, incluso en los del Congreso sobre la conveniencia de permitirles la entrada en el ejército. ¿Cuá­les son los peligros que los homosexuales y sus prácticas conllevan?. El Sida llegó a convertirse en una pan­demia a través de las actividades sexuales de los Gays y a partir de ellos se extendió a otros segmentos de la población. Si no fuera por los homosexuales, esta plaga no se hubiera expandido por América y Euro­pa, tal como se ha desarrollado sobre todo con sus extrañas e insanas prácticas se­xuales. Los Gays bisexuales y los Gays drogadictos están infectando con el Sida a la población heterosexual. Todas las prue­bas demuestran que esta enfermedad está, ya, fuera del control humano. A pesar de esta plaga, los sedicentes liberales mantienen que no hay diferencia entre el sexo heterosexual y el homosexual. Para evitar escandalizar a la gente normal sobre la manera en que esta enfermedad es desarrollada entre los homosexuales, la prensa, simplemente, omite detallar sus abominables prácticas.

1) Sexo oral: Es practicado por todos los homosexuales. En muchos de tales ac­tos, ingieren semen. El semen contiene los mismos gérmenes que están en el sistema sanguíneo. En consecuencia, consumir se­men plantea el mismo riesgo para la salud, como seria el consumo de sangre humana.

2) Sexo anal: Es practicado por el 90% de los homosexuales y dos tercios partici­pan regularmente según el estudio de Co­rey y Holmes. El grupo estudiado tuvo un porcentaje de 110 diferentes participantes sexuales y 68 "relaciones" rectales anua­les. Durante la "relación" anal, el recto se convierte en un recipiente mezclador de sa­liva, heces fecales, semen y todos los gérmenes procedentes de tales fuentes. Como la pared rectal tiene tan sólo el espesor de una célula, el desgarro de la pared anal ocurre con frecuencia permitiendo el acce­so directo de tales contaminantes a la co­rriente sanguínea. Esto puede ser, también, consecuencia de la transmisión de la hepa­titis B, otra terrible enfermedad infecciosa que puede ser fácilmente contagiada a gente inocente a través de los servicios de la alimentación, como camareros y cocineros, una ocupación favorita de los homosexua­les.

3) "Fisting" es la práctica homosexual que consiste en introducir la mano y/o el brazo dentro del ano. En el retorcido tipo de sexo practicado por los homosexuales, se utilizan varios "juguetes sexuales", así como botellas, zanahorias, pepinos e inclu­so jerbos (pequeños mamíferos roedores) vivos. En las grandes ciudades, donde los homosexuales tienen a congregarse, muy frecuentemente los médicos de emergencia son requeridos para extraer tales objetos de sus rectos. No es raro que los daños causados sean difícilmente reparados por la cirugía. Algunos resultan tan tremenda­mente dañados que se ven obligados a usar bolsas colostómicas el resto de sus vidas.

4) Sexo fecal: Es practicado por el 80% de los Gays. Lamen o introducen sus len­guas en los anos de sus "copartícipes" e ingieren heces. La mitad de ellos admiten la práctica de tan repulsivos hábitos de ma­nera regular. El Doctor John Elford, de Lon­dres, en su estudio llevado a cabo en 1991 descubrió que los homosexuales continua­ban con estas prácticas, que ellos llaman "rimming" (contorneo), al mismo nivel que en su anterior estudio de 1984. Esta extraña y repugnante práctica de inferir heces fecales es la causa principal de la hepatitis y de los contagios de tipo parasitario comunes entre los homosexua­les.

Según el Departamento de Sanidad Pública de San Francisco, entre el 70 y el 80% de los 75.000 casos de hepatitis re­gistrados en esa ciudad se dan entre los homosexuales. Los Centros de Control Sa­nitario redactaron un informe sobre la he­patitis entre los Gays y descubrieron que son los portadores de esa enfermedad en el 29% de los casos en Denver, del 66% en Nueva York, del 56% en Toronto, del 42% en Montreal y del 26% en Melbourne. La hepatitis es altamente contagiosa y se desarrolla en condiciones de escasa higie­ne. Mata a la mayoría de sus víctimas al destrozarles el hígado. Personas inocentes se hallan en peligro de infección hepática a través de los homosexuales que trabajan en gran número como cocineros y camare­ros en los restaurantes. Las autoridades médicas que escriben en publicaciones dedicadas a los homose­xuales llaman a la infección crónica de los Gays con variados parásitos intestinales "Síndrome Intestinal Gay". Por otra parte, la ingestión de heces es la causa de fiebres tifoideas, herpes y cáncer. Según informes médicos oficiales, el 10% de los Gays ad­miten la práctica de comer deliberada­mente heces y/o beber agua contaminada de los enemas.

5) Sexo urinario: Es practicado por el 29% de los Gays, que lo denominan "Gol­den Showers" (Duchas doradas). Consiste en beber o ser rociado con orina, una subs­tancia altamente tóxica. El consumo de ori­na puede causar, eventualmente, la muer­te.

6) Sadomasoquismo: Es un pasatiem­po para el 37% de los homosexuales. Con­siste en inflingir o recibir torturas para ob­tener un placer sexual. Muchas muertes en ciudades con una numerosa población ho­mosexual han sido atribuidas a estrangula­mientos "accidentales" u otras causas relacionadas en el curso de una sesión de sexo sadomasoquista. En San Francisco, cier­tas autoridades médicas "liberales" consi­deraron necesario impartir, a cargo de los contribuyentes, clases de sadismo y masoquismo para gays en la creencia de que impedirían o harían disminuir el nú­mero de "muertes accidentales". En tales clases se enseñaba cómo atar a un copar­tícipe sin cortar la circulación de la sangre.

7) Encuentros sexuales anónimos: Se llevan a cabo con desconocidos en urina­rios públicos. Los practican el 41% de los Gays, mientras que el 60% comete tales actos con extraños en baños públicos. En el curso de tales encuentros "de alto ries­go", un 64% admite haber usado drogas ¡legales. En un estudio llevado a cabo sobre 824 Gays "promiscuos", el Doctor Steven Morin halló que la campaña promovida por los "mass media" sobre lo que llamaban sexo seguro trajo como consecuencia reducir el promedio de 70 encuentros se­xuales anónimos, de 70 hasta 47 anuales. Un estudio de Corey y Holmes en Seattle durante 1992 descubrió que, en pro­medio, el homosexual común, en un año sodomiza a 108 varones y traga semen de 48 de ellos. Permite a 68 Gays que pene­tren su ano con el pene e ingieren heces de otros 19 "copartícipes". No es sorpren­dente que, en el período de ese estudio, el 10% contrajeran hepatitis B y otro 75 adi­cional hepatitis A.

Consecuencias medicas de la actividad homosexual

Las mencionadas actividades, promís­cuas e insanas, son la causa de que el 78% de los Gays contraiga enfermedades trans­mitidas sexualmente. Dependiendo de la ciudad, entre un 39% y un 59% han sido infectados con parásitos intestinales tales como lombrices, gusanos y amebas. Tal tipo de infecciones son generalmente difun­didas sólamente en las atrasadas naciones del Tercer Mundo, donde se esparcen so­bre todo por la suciedad y la ignorancia. La antinatural actividad de los Gays es la única razón de que tan recientemente como en 1992, el 83% del total de casos de Sida en los Estados Unidos se daba entre los varones Homosexuales y Bise­xuales. Los varones bisexuales son el principal vector de transmisión de esta malig­na enfermedad en la comunidad heterose­xual, a través de una normal actividad he­terosexual con una desafortunada hembra que, más tarde podrá, a su vez, contagiar esa plaga a su prole o a otros hombres. A pesar de que cualquier persona puede re­sultar contagiada por el Sida - especialmen­te si es drogadicta - el sexo Gay es como jugar a la ruleta rusa pues el daño inflingido al cuerpo en el curso de tal actividad ayu­dará indudablemente a la proliferación del virus.

Es difícil (aunque no imposible) que los homosexuales transmitan el Sida a gente inocente por contacto no sexual, pero sí es, en cambio, muy fácil, que transmitan otros repulsivas enfermedades. La conocida pre­ferencia de muchos homosexuales de em­plearse como cocineros, camareros y en­fermeros debiera ser motivo de preocupación. La hepatitis, la tuberculosis, los parásitos intestinales y otras enferme­dades pueden ser contraídas a través de personas infectadas que manejen alimen­tos o, incluso, que se hallen a proximidad de los mismos. En vez de impedir a tales personas el contacto con alimentos o con pacientes de hospitales, la muy prohomo­sexual Administración Clinton ha promulga­do leyes que prohiben su licenciamiento e incluso su traslado de puesto de trabajo bajo el pretexto de "impedir la discrimina­ción”. La naturaleza intrínseca de la homo­sexualidad anula cualquier esfuerzo que los "liberales" que con ellos simpatizan puedan hacer para lograr que los Gays practiquen lo que llaman "sexo seguro". Los homosexuales son, por naturaleza, promiscuos y muchos de ellos disfrutan con sus orgías, con el sadomasoquismo y con el sexo anó­nimo con desconocidos.

En grandes ciudades con un contin­gente considerable de homosexuales, "lo­cales de negocios" que proveen a sus an­tinaturales antojos han surgido como setas venenosas después de una lluvia de prima­vera. Esos locales, tales como las bien co­nocidas "casas de baños Gays" y las me­nos notorias "casas de alquiler para torturas", provistas de látigos, cadenas, ju­guetes sexuales y correas de cuero para "esclavizar a un amante" son populares y respetadas en la subcultura Gay. ¡Ay del político urbano que tratare de cerrar tales locales!. Se encontraría con un cohesionado, organizado y oculto bloque de activistas militantes dispuestos a destruir su carrera política. El Doctor Cameron comparó 6.211 obituarios de 16 publicaciones homosexua­les con los de periódicos regulares en un período de 12 años. Halló que la edad pro­medio para la muerte de hombres blancos, casados es de 75 años, y para mujeres blancas casadas, 79. Esto significa que un 50% viven por encima de esa edad. En el estudio del Doctor Cameron, el promedio de duración de vida de los varones Gays es sólo de 42 años, con sólo un 9% que sobrepasan la edad de 65. Si el Sida es la causa de la muerte, el promedio de edad del deceso baja hasta los 39 años. Las lesbianas tienen un promedio de duración de vida de 45 años, y sólo un 24% sobre­pasa la edad de los 65 años.

Los Gays tienen 102 veces más posi­bilidades de ser asesinados, generalmente por otros Gays. Cometen suicidio 25 veces más a menudo y tienen un promedio de accidentes mortales de tráfico 19 veces mayor que los varones heterosexuales. Esto demuestra que hay serios problemas emocionales asociados con la homosexua­lidad. Antes de la actual era de absoluto predomino liberal, la homosexualidad fue definida como una enfermedad mental por la Asociación Psiquiátrica Americana. También es digno de ser tenido en cuenta que el 21% de las lesbianas mueren por asesinato, suicidio o accidente. Tal pro­medio es 534 veces mayor que el de las hembras blancas heterosexuales en eda­des comprendidas entre los 25 y los 44 años.

Teniendo presente las previamente mencionadas prácticas sexuales de los Gays, hallamos que muchos de los notorios asesinos masivos de reciente memoria son homosexuales. Ejemplos bien conocidos son el recientemente ejecutado John Way­ne Gacy, en Illinois, el asesino sexual y caníbal Jeffery Dahmer y el asesino de ni­ños Wayne Williams, en Atlanta. En los ca­sos de Dahmer y Gacy, los niños víctimas de esos depredadores sufrieron diabólicas torturas sexuales en sótanos de mazmorras antes de ser estrangulados, y en el caso de Dahmer, fueron comidos. Hay muchos asesinos en serie Gays en toda Norteamé­rica esperando turno para ser ejecutados.

"Sex before eight before it's too late" (Sexo antes de los ocho años antes de que sea demasiado tarde): Tal es el slogan de una nueva especie de pervertidos organi­zados: Los pedófilos. Aunque no sea muy conocido por la gente normal, debido a la ley del silencio impuesta por los "mass media", grupos militantes con nombres como "North American Man Boy Love Association" (NAMBLA) - que debe traducirse por Asociación Norteamericana proAmor Hombre - Niño y "Pedófilos Anónimos" (PAN) han emergido súbitamente para ingresar en las huestes de las corrientes Gays más acep­tadas. Lejos de ser considerado un vergon­zoso grupo marginal, NAMBLA tiene miles de miembros que celebran mítines públicos exigiendo que se ponga fin a las restriccio­nes que ponen trabas a su repulsiva con­ducta. Muchos de estos pedófilos importan pornografía infantil de países en los que tan despreciable actividad goza de la protec­ción legal de gobiernos liberales, tales como Holanda y Dinamarca.

En un reciente desfile homosexual en la ciudad de Nueva York, los miembros de NAMBLA fueron entusiásticamente vitorea­dos. Encabezados por un profesor de es­cuela pública a quien las autoridades aca­démicas habían vanamente tratado de expulsar a causa de sus confesados apeti­tos sexuales, los miembros de NAMBLA retozaron abiertamente con sus compin­ches Gays, muchos de los cuales estaban completamente desnudos, y unos y otros escupieron e hicieron gestos obscenos cuando pasaron ante la Catedral de San Patricio en la Quinta Avenida. Diversos grupos que promocionan ta­les delitos aconsejan solapadamente a sus adherentes sobre la mejor manera de ga­narse la confianza de los niños. Algunos de los métodos con los cuales estos degenerados engatusan a los niños consisten en obtener posiciones de mando, tales como maestros de escuelas, clérigos o dirigentes de los "boy scouts". No debe olvidarse que un miembro del gobierno de Clinton, la les­biana de San Francisco Roberta Achten­berg estuvo hostigando legalmente du­rante dos años a los Boy Scouts por su negativa a permitir que los homosexuales pudieran ser dirigentes de tal organización juvenil. Es evidente que los peores tipos de pervertidos cuentan con poderosos aliados.

Como los homosexuales no se repro­ducen, deben reclutar a los jóvenes para nutrir sus filas. A pesar de que pueda haber una discutible evidencia en el sentido de que muchos de los más afeminados homo­sexuales hayan sido genéticamente progra­mados en tal sentido, parece claro que la homosexualidad es una perversión adquirida. Los liberales que enarbolan proclama­ciones de organizaciones sanitarias para "demostrar" que "los homosexuales son normales" están haciendo un daño enorme a jóvenes inocentes que van a ser objeto de seducción por parte de los Gays. Los poderes mediáticos no cesan de ridiculizar los esfuerzos de los ciudadanos decentes para proteger a sus hijos contra esos depredadores y sólo, muy de vez en cuando, denuncian las actividades aisladas de algunos depravados que "molestan" a los niños. Uno estaría tentado de decir que los dirigentes de los "mass media" están protegiendo deliberadamente a grupos como el NAMBLA.

En el curso de toda la Historia, com­probamos que cuando los homosexuales salen de sus guaridas para hacer gala de su aberrante estilo de vida ante la gente normal, esa sociedad se halla en un estado de acelerada decadencia. Todas las civilizaciones son obra de heterosexuales. Cuando las civilizaciones llegan al punto en que los hombres ya no son constructores, guerreros y padres, el cáncer de la homosexualidad hace su apa­ricición. La vida muelle facilita la eclosión de esta degeneración. Grecia y Roma fue­ron dos grandes civilizaciones antiguas que se hundieron debido, en parte, al afemina­miento y a la homosexualidad. Los verdaderos patriotas deben con­denar la homosexualidad como una ame­naza contra la familia y contra la misma nación. Los homosexuales cuentan con el apoyo de la minoría constituida por la coa­lición liberal que odia al auténtico, que siempre se ha opuesto incondicionalmente a sus aberra­ciones.

En vez de apoyar a la familia como el fundamento de una sociedad sana, nuestro corrupto gobierno actúa como un alcahuete en favor de los degenerados Gays. La pren­sa liberal y la Administración Clinton alien­tan a los homosexuales al prometerles la concesión de derechos especiales. A pesar de que es demasiado pronto para determinar el resultado final, el creci­miento sin precedentes de la pandemia del Sida, que cercena las vidas de los Gays como una gigantesca hoz, podría ser -y probablemente lo será- su definitivo vere­dicto de desaparición. A medida que el nú­mero de muertes originadas por esta enfer­medad va aumentando, incluso sus amigos empezarán a rehuirlos como los propaga­dores de la terrible enfermedad que, en rea­lidad, son. En conclusión, hay que responder re­almente a una gran pregunta concerniente a la homosexualidad: ¿Es normal?. Tras examinar el nauseabundo expediente de sus prácticas sexuales y el mortal peligro en que ponen a los inocentes, debemos concluir que no es normal y que, por con­siguiente, es una perversión, que de­bería ser erradicada de una sociedad sana por todos los medios y para siempre.