¡A la lucha Nacionalsocialistas!



"Una lucha que no empezo ayer ni terminara mañana"

Nuestra visión del mundo no es igualitaria, pacifista, ni débil, por el contrario es aristocrática, guerrera y heroica. En este sistema degenerado y controlado por entes perversos, nosotros nos retratamos como revolucionarios, pues en un gobierno injusto de leyes infames el noble es aquél que las rompe.

Somos Nacionalsocialistas, creemos en las verdades supremas de raza y nación, la voz de los antepasados grita desde nuestra sangre, ellos viven en nuestro interior y nos otorgan su fuerza para el duro combate. Nosotros camaradas somos el final de nuestra estirpe, hemos nacido justo al final de los tiempos y estamos siendo acorralados por una oscuridad abominable que nos intenta destruir. Mientras la perversión se apodera de nuestro pueblo, y observamos morir todo lo que amamos, perder todo lo que teníamos, nosotros camaradas nos mantendremos incorruptibles, soportando hasta el último segundo.

Pero les digo camaradas que aquellos que demuestren ser fuertes y leales participarán en la batalla final dentro del ejército furioso de los héroes en una misma fuerza, fundidos en una espada de sangre con forma de luz, porque los héroes son hombres inmortales y nosotros los hombres, los Nacionalsocialistas somos héroes mortales que renacemos una y otra vez, época tras época, un día luchando con la espada y al otro con la metralla en una guerra interminable, una vida cuya ley principal es la lucha, de ahí que la tierra tiemble ante nuestro caminar, el cielo ruga con fuerza de titán gritando nuestro nombre.

Somos héroes, hemos defendido la causa con nuestra mente, nuestro espíritu y también con los puños, nosotros camaradas llevamos cicatrices externas, pero en el alma llevamos las marcas más terribles de la lucha interna, cicatrices que portamos orgullosos ya que demuestran la dureza de la batalla.
La victoria absoluta se consigue en combate mortal contra uno mismo y esta será nuestra lucha más terrible, pero aquella victoria será la más hermosa mis camaradas…
Hemos de seguir combatiendo en este mundo porque nuestro honor se llama lealtad, aunque ya hayan partido nuestros maestros deberemos continuar peleando, aunque el Führer ya no esté con nosotros, seguimos en pie esperándole en su próxima venida, para acompañarlo y formar parte del último batallón heroico, mediante el cual conseguiremos la victoria absoluta y definitiva.

Dios esta con nosotros, a quien le podemos temer con semejante aliado, seremos héroes, seremos leyenda, seremos libertad, seremos la verdad. Nuestra sangre bañara los campos en donde nuestros hijos correran libres y al final de los tiempos renaceremos de la mano de Dios, para vivir eternamente en el mundo que contruiremos con sudor y sangre.

¡Gott mit uns!