El Hombre en la Familia NacionalSocialista (Javier Martínez Moyá)

Todo movimiento filosófico y romántico tiene su raíz en la búsqueda del ser espiritual. Y el Nacionalsocialismo no es una excepción. No obstante, no parece quedar claro hoy en día cual es el papel del hombre ario ante la vida, familia, revolución… Ya que hoy en día la mayoría de hombres y mujeres que dicen ser Nacionalsocialistas, buscan las mismas metas entre ellos, como si de militantes comunistas hablásemos. Por eso es preciso entender cual es el papel del concepto viril masculino en la familia.

Para entender de una manera más detallada la idea platónica del modelo de elite que debe seguir el hombre ario, recomiendo leer el cuaderno de formación “Cabalgar la Walkyria” de Oscar Panadero y el libro “Orden y Disciplina en la Europa Viril” del mismo autor, al que admiro y agradezco la ayuda prestada para entender la visión del hombre ario. Pues a pesar de que los tiempos corren, aún hay hombres fieles a la tradición de nuestros ancestros.

El feminismo ha actuado muy notablemente en nuestras filas, tanto en hombres como en mujeres, pues no vale decir que somos hombres si luego dejamos que nuestras mujeres interpreten nuestra lucha. Pues al fin y al cabo solo interpretan y luchan contra lo natural, pues todos sabemos que no es su deber como mujeres. Por lo hay que dejar claro que es cada sexo. Para eso utilizare una breve explicación.

Hombre = Espíritu = Lucha = Sol = Eterno Masculino.

Mujer = Alma = Defensa = Luna = Eterno Femenino.

Solo con entender esta breve explicación, basta para ver las diferencias entre el hombre y la mujer. No obstante, no voy a tratar más el tema de la mujer, pues no soy una mujer y no es mi fin ocupar su lugar.

El hombre es simplemente un ser de Dios y de la tierra.
De hecho allí encontramos uno de los lemas Nacionalsocialistas más comunes entre la mayoría de supuestos Nacionalsocialistas, “Sangre y Suelo”, armonía en la tierra entre lo carnal y lo espiritual, por lo tanto renegar de la parte animal que como hombres nos toca, es absurdo. Por lo con siguiente, voy a citar algunos ejemplos humanos y propios de los machos animales.

1) El macho de cada especie busca la comida para que la familia no pase hambre mientras la hembra lucha a vida y muerte por la supervivencia de sus hijos.

2) En la antigua Roma, los hombres estaban meses fuera de casa, sin necesidad alguna, simplemente por el hecho de entender que en cualquier momento podían morir y traumar a la pobre familia, por eso era preciso el hecho de entender, que como padre no es su lugar educar al hijo, por eso era su deber el mantenerse alejado para no hacer daño a la familia.

Como podemos ver, el padre siempre ha ocupado un lugar muy diferenciado de la madre, pues el padre es un símbolo, no necesita ser materia, no necesita jugar con los hijos, pues no le es natural el hacerlo, pero no por eso significa que quiera menos a sus hijos, simplemente comprende y acata su papel biológico en la existencia en comunidad familiar.

El hombre defenderá a vida o muerte la familia, siempre y cuando sea un noble deber, pues es obligación del hombre ario el hecho de defender lo que ha creado.
Pues entre nuestros valores también tiene cabida el amor, no obstante, hay que recordar que además del amor hay otros valores, y algunos a mi juicio, son mucho más importantes que el amor. Para entender que quiero decir con esto, es que el hombre ario prefiere la ética a la repugnante moral que sienten todas las madres para con sus hijos.

Un padre sabe lo que es bueno y no. Y por lo tanto igual que es un noble deber el defender la familia incluso vengarla cuando la causa sea noble, también debe ser para el, un gran deber el sacrificar su familia por un pequeño instante de gloria y de elección correcta. Mientras que las madres entienden al hijo como el bien más preciado, ya sea este un homosexual degenerado.

El hombre ario es simplemente un ser autónomo que se rige por las reglas de la ética, en muchos casos debe ser duro y un ser sin sentimientos, pues entendemos los que aún defendemos esa virilidad europea, que no hay nada más alto en nuestras vidas que los valores que engrandecen el hombre más pequeño. Por lo tanto, si eres un hombre valiente, te animo a que seas fiel a tu ideal, que abandones si es preciso el complemento de tu acompañante femenino. Y que prosigas la lucha, que no dudes jamás ante la ética y los sentimientos y que sepas regirte por las reglas naturales y espirituales que forman nuestro ser.