La expulsión de los judíos en Europa

1) Inglaterra: Los judíos fueron expulsados en 1290 por Eduardo I, no se les permitió retornar hasta 1655.

2) Francia: Expulsados en 1306 por Felipe el Hermoso. Unos pocos regresaron pero fueron expulsados nuevamente en 1394. Poblaciones judías permanecen en Bordeaux, Avignon, Marseilles (expulsados en 1682) y el norte de la provincia de Alsacia.

3) Sajonia: Expulsados en 1349.

4) Hungría: En el año 1092 los judíos controlaban la recaudación impositiva de Hungría. En 1360 fueron expulsados, pero regresaron, en 1582 fueron expulsados nuevamente.

5) Bélgica: Expulsados en 1370, unos pocos se asentaron nuevamente en 1450 pero no arribaron en contingentes numerosos hasta 1700.

6) Eslovaquia: Expulsados de Praga en 1380, muchos volvieron después de 1562. En 1744 María Teresa los expulsó nuevamente.

7) Austria: Expulsados en 1420 por Alberto V.

8) España: Expulsados en 1492.

9) Portugal: Expulsados en 1492.

10) Prusia: Expulsados en 1510.

11) Italia: Expulsados del Reino de Napolés y de Sardinia en 1540.

12) Bavaria: Expulsados permanentemente en 1551.

A los judíos no se les permitio ingresar a Suecia sino recién en 1782. A ninguno se les permitio ingresar a Dinamarca antes del siglo 17 y en Noruega se les prohibió el ingreso después de 1814.

Fuente: "Behind Communism" de John Günther.

Los judíos, un problema biológico

Parece difícilmente explicable la razón por la cual hay tan poca gente capaz de afrontar el problema judío de una manera honrada sin dejarse llevar por sus emociones ya sea a favor ya en contra de ese pueblo extraño.

Lógicamente debe haber una explicación al conflicto entre judíos y gentiles a lo largo de miles de años y lógicamente tambíen un escritor debiera ser capaz de escribir sobre ello. No obstante que sepamos ningún escritor ha sido capaz de hacerlo. No encontramos a ello más explicación que el miedo. Estamos en la Edad del Gran Miedo. Del miedo a tener miedo. Del miedo químicamente puro.
Miedo que explica en gran parte, no hay explicaciones totales y exclusiva para nada, el éxito que está teniendo lo que el catedrático de la Universidad de Bucarest, Traian Romanescu, llamaba la gran conspiración judía.

En efecto: Ningún escritor gentil ha sabido o ha querido ocuparse del problema. Ningún escritor judío ha sabido o ha podido escribir lógicamente sobre los judíos, a pesar de que unos y otros hayan escrito centenares de libros sobre ese tema. Curiosamente todo libro escrito por un judío para explicar el fenómeno de lo que se llama "antisemitismo" llega a la misma conclusión: "Los gentiles no nos quieren a causa de nuestra religión". Desde el principio de los tiempos esta es la única respuesta que los judíos han ofrecido al problema del "antisemitismo". ¿No es extraño que un pueblo tan listo y lleno de recursos que ha conseguido sobrevivir durante miles de años en ambientes siempre hostiles pueda ofrecer una repuesta tan ilógica?. Imaginemos que logramos reunir a mil gentiles a los que no gustan los judíos y les preguntamos la razón. Seguramente darían varias razones diferentes, valídas o no, pero de lo que no puede caber la menor duda alguna es de que si les preguntámos qué sabían acerca de la religión judía nadie sabría responder con exactitud. Lo único que los gentiles saben acerca de la religión de los judíos es que se réunen en uno templos llamados sinagogas y nada más. Ante tal ignorancia en ese tema, ¿cómo puede pretenderse que los gentiles odian a los judíos a causa de su religión?. Si los gentiles leyeran el Talmud y otros libros santos de los judíos entonces sí habría motivos para decir que los judíos son odiados a causa de su religión, pues tales libros santos no son más que un inmenso recetario para estafar y denigrar a los "extranjeros", es decir a los gentiles. El llamado "antisemitismo" a través de la historia no ha sido más que la reacción de los gentiles contra la manera de actuar de los judíos que cohabitaban con ellos. El mismo Theodor Herlz, el padre oficial del moderno sionismo, lo ha reconocido así (Theodor Herlz: "Un Estado Judío"). ¿Quiénes son los judíos y qué hacen durante miles de años viviendo separados en medio de los gentiles?. Debemos referirnos a hechos biológicos pues nos negamos resueltamente a entrar en juicios de valor y en calificaciones éticas. No se trata de bondad o maldad pues esos términos sólo son válidos dentro de grupos humanos relativamente homogéneos. Se trata, precisar las palabras "parásito", "huésped", "engaño" y otras, no tienen connotación del tipo moral o ético alguna.

Los judíos son un pueblo parásito cuyos miembros erran a través de todo el mundo en busca de un buen lugar en el que puedan establecerse en el seno de una comunidad ya instalada, en la que puedan permanecer y properar a expensas de los demás. A los judíos, en efecto, se les encuentra por todas partes paro nunca aparecen como pioneros; esto se lo dejan a los ingenuos blancos caucasianos. Luego vienen los judíos en cuanto ven que allí se puede medrar. No fueron los primeros en Alaska pero ellos aparecieon inmediatamente después de que allí se descubrieron los yacimientos de oro. Igual sucedió en Sudáfrica y en California. La marcha hacia el lejano oeste la abrió el anglosajón, pero apareció el judío siguiéndole los pasos cuando el indio ya había sido dominado y los blancos instalado comunidades prósperas. El mismo caso se dió en Australia, en Africa Colonial, en la India...

Como pueblo parásito que son los judíos sólo pueden sobrevivir a expensas del trabajo de los demás. No traen nada consigo y sólo subsisten con la apropiación de los bienes de sus huéspedes. Un ejemplo bien reciente: La propaganda oficial pretende que unos industriosos y honrados judíos se presentaron en Palestina en 1948 y en esa salvaje e inculta región fundaron un Estado moderno, próspero y progresista. Pero la realidad es que los judíos invadieron un pacífico país árabe y arrebataron las ciudades, las fábricas y las tierras a los palestinos con la ayuda de millones de dólares convertidos en armas y procedentes de banqueros judíos de diversos países. El origen de la única nacion judía totalmente independiente en la historia del mundo identifica a ese pueblo con una tribu de bandidos. Esa palabra "bandidos", dicha sin ningún transfondo peyorativo, como demostrare más adelante.

Si los judíos no traen nada consigo, ¿cómo es que los gentiles les dejen permanacer en su compañia?. ¿Por qué dejan que los judíos se apropien de sus bienes e incluso de sus vidas?. Bien. La realidad es que el judío sí trae algo consigo. Algo inmaterial basado en el profundo conocimiento de los hombres que su constante viajar por el mundo le ha dado. Trae su ingenio y también trae su tremenda determinación a quedarse en casa de su huésped por muchos esfueszos que se hagan para echarle. Usando su ingenio, el judío pretende ofrecer algo que el pueblo huésped quiere o necesita. El judío ofrece conexiones comerciales con países extranjeros, información valiosa sobre enemigos reales o potenciales; con su cosmopolitismo se agencia el barniz de una cultura y unos conocimientos que no siempre corresponden a una realidad objetiva; con tales conocimientos se presenta como "salvador", médico, curandero, vidente, mago, hombre importante que siempre de la sensación de saber infinitamente más de lo que aparenta. Surge como "médico de almas", psiquiatra, psicólogo, consejero de todo; como actor, comediante y mago, que sólo desea entretener a los atareados gentiles o aparecer como un ser esotérico ofreciendo los itinerarios de nuevos caminos hacia el cielo o inéditas carreteras hacia el paraíso. Verdadero marchante de arena se especializa en vender "servicios", reales o imaginarios. Si el pueblo huésped necesita dinero, le ofrece dinero o se lo promete. Y si no lo necesita, le hace creer que lo necesita o le pone en una situación en que lo necesite realmente. En cuanquier caso si se le permite quedarse en muy poco tiempo el judío ha extendido sus tentáculos alrededor del pueblo huésped y ya será imposible echarle.

Cuando el pueblo huésped se da cuenta de lo que ha sucedido, de que ya no es el dueño de su propia casa ni de sus propios destinos y de que su bienestar y prosperidad están gracemente amenazados por el parásito que ha permitido que se instalara en sus dominios, reacciona. ¿Cómo reacciona?. ¿Acaso se pone a reflexionar lógicamente con calma filosófica?. No. Esto no es natural. Los pueblos reaccionan biológicamente. En la naturaleza podemos observar a veces a peces y a otros animales agitándose erráticamente y efectuando bruscos giros. En muchos casos se trata de huéspedes que están intentando librarse de sus parásitos. Los hombres, la especie humana, no se conducen de manera menos desesperada e irracional. La primera reacción de los gentiles ante los judíos es de pánico. Luego viene la rabia y a continuación la violencia. El pánico se produce cuando la comunidad descubre que es su seno se ha instalado otra comunidad halógena peligrosa y de la que no es posible saber exactamente el número y a veces ni siquiera su naturaleza y de la que intuye no se puede esperar nada bueno. Luego viene la rabia. El gentil reacciona frenéticamente y quiere echar al parásito. Finalmente se desata la violencia y ocurre el tradicional progrom contra el judío (la palabra "progrom" proviene del ruso y significa: "Destrucción", y también "tumulto", aunque por extensión se aplica a un ataque desordenado popular contra personas y bienes judíos). El judío cuando inmigra en una comunidad gentil sabe que más pronto o más tarde su presencia provocará la violencia, de manera que ya está preparado para ello. El ataque de la comunidad gentil le hará un daño comparativamente pequeño. Unos cuantos judíos morirán, otros serán apalizados, unos cuantos comercios serán derruidos y alguna sinagoga quemada, pero no importa. El judío sabe que el gentil lo pagará caro. Una vez pasada la tormenta, los líderes de la comunidad gentil cometen el típico y humano error de juzgar a los judíos por sus propios criterios. Y les dicen a sus seguidores que ahora los judíos han aprendido la lección y que tendrán que portarse bien. Pero el progrom ha sido beneficioso para los judíos. Ha servido para revelarles quiénes son los líderes naturales de los gentiles; quiénes son los que pueden ponerse al frente de ellos en caso de peligro. Al mismo tiempo ha servido para que la comunidad judía se frotalezca; en el progrom desaparecen sólo los más débiles mientras que los supervivientes fortalecen hasta el paroxismo sus lazos de solidaridad. Además el progrom ha servido para potenciar hasta el máximo el natural odio del parásito hacia su huésped. Y el odio es un sentimiento fortísimo y utilísimo en política.

El parásito así va minando y destruyendo gradualmente a los líderes naturales de los goyim, a los dirigentes materiales o espirituales del progrom. Las fortunas personales de esos líderes van desapareciendo una tras otra. Aparecen documentos que demuestran que sus propiedades ya han dejado de ser suyas. Empiezan a circular de boca en boca historias relativas a su honradez personal o a su solvencia económica, todas ellas en sentido peyorativo. Sus reputaciones son arruinadas y la comunidad gentil les vuelve la espalda. Otros líderes aparecen al frente de la comunidad gentil; todos ellos sin exepción son hombres pudientes y, también sin exepción, sus fortunas dependen en última instancia de la asociación con o del apoyo financiero de prepotentes judíos. Quien se atreve a oponerse a los nuevos líderes comparte el destino de los antiguos. Sus propiedades son confiscadas, sus familias destruidas, la comunidad es persuadida de que son hombres malignos y pernicioso y son expulsados ad patres. Así el pueblo huésped, privado de sus leales líderes nativos dependen en última instancia de los judíos. Tal ha sucedido en todas partes en una nación tras otra a través de los siglos y cuando sucedió en Rusia a esa enfermedad judía se la dió un nuevo nombre: Comunismo.

En caso de que los nuevos lideres una vez en el poder oficial quieran cambiar de idea y convertirse en líderes reales, los judíos ponen en marcha los mecanismos de defensa que han preparado para tal eventualidad. Esos nuevos lideres han sido escogidos entre gente que tenga alguna mancha descalificatoria en su pasado reciente o incluso en su presente. Esa mancha se hace pública en caso de desobediencia de tales líderes y quedan desacreditados para siempre ante su pueblo.

Resumen de la historia de los judíos

Hemos dicho que en los seis mil años de historia documentada los gentiles nunca han conseguido liberarse de una forma total y duradera del parásito judío mediante las naturales reacciones biológicas de pánico, rabia y violencia. Debido a su incapacidad para expulsar a los parásitos, los goyim han sufrido muchos reveses y frustraciones. Pese a la moderna falsificación de la historia llevada acabo en gran escala, todavía quedan miles de documentos que testifican sobre la actuación de los judíos. Muchos de los documentos que han sobrevivido son considerados como "libros raros" y no son accesibles al gran público. Pese a ese "blackout" literario, se conoce muy bien la historia de los judíos.

Se conoce por ejemplo que Babilonia fue una gran civilización que dió albergue a una gran comunidad judía y que Babilonia fue destruida. Se conoce que Egipto fue una gran civilización que dió albergue a una gran comunidad judía y que Egipto fue destruido; lo mismo puede decirse de los estados Griegos. Lo mismo del Imperio Romano; lo mismo del imperio Ruso; y del Imperio Británico, hoy recien recuerdo, ¿coincidencia?. Preguntamos: ¿Son verósimiles tantas coincidencias?.

¿Por qué destruyeron los judíos a su nación huésped una vez han obtenido el control total sobre la misma?. Esto puede extrañar a los que buscan explicaciones lógicas según sus propios módulos a situaciones naturales, es decir biológicas. En realidad se trata de un proceso puramente natural. No se puede esperar que un parásito administre son éxito los asuntos del huésped aún cuando deseara hacerlo. Y el caso es que el judío no desea hacerlo porque su principal preocupación es su propia seguridad. Debe permanecer incrustado en su huésped y todo lo demás, incluyendo el futuro del huésped, debe ser sacrificado a esa finalidad. Aun cuando ejerza un dominio completo sobre su huésped el parásito judío nunca se sentirá completamente seguro.

Su propia salud depende enteramente del huésped gentil y por tal razón el judío desarrolla un odio terrible, irracional, contra aquél. Los libros santos de los judíos con el Talmud a la cabeza están llenos de imprecaciones contra los gentiles y contra sus líderes religiosos. Las imprecaciones del Talmud contra la persona de Jesucristo, por ejemplo, son tan viles que aún en una época de tan escasa fe religiosa como la actual, de ser conocidas por la mayoría de gentiles el subsiguiente progrom sería sobrecogedor.

Esas expresiones de odio, no obstante, son más manifestaciones biológicas que odio genuino. El judío odia al gentil porque el huésped es todo lo que el parásito nunca podrá ser: Autosuficiente, capaz de defenderse él solo contra enemigos físicos con su fuerza y no con su astucia y capaz de creer en la existencia de un más allá y de un alma inmortal. El judío no puede ser nada de eso. Por consiguiente cualquier asamblea de judíos termina siempre con expresiones de desprecio hacia el rebaño de goyim. El judío considera al gentil como rebaño en el campo cuya misión es ser esquilado. Y si los gentiles son un rebaño, ¿qué es el propio judío, entonces, sino un moscardón comedor de excrementos posado en las espaldas de los miembros de ese rebaño?. Esto lo sabe también el judío y si siente odio y desprecio hacia el rebaño gentil, también siente en el fondo odio y desprecio hacia su propio pueblo. Dice Millins (Eustace Clarence Mullins: "Millins on the Jews") que ningún gentil puede saber lo que es la grosería hasta que oye a un judío insultando a otro. Algo similar nos descubre Céline con su ácida ironía en un libro prohibido por los abanderados de la literatura de la libertad de expresión (Louis Ferdinand Céline: "L`ecole des cadavres").

El judío pues contempla a su huésped gentil con terribles sentimientos mexclados de odio, envidia y desprecio. El siente así, aún cuando comprende perfectamente que su bienestar depende enteramente de huésped. Esto origina una extraña dicotomía en la mente judía que a menudo resulta en una violenta esquizofrenia, es decir una doble personalidad y una locura sin esperanzas. No es esto una apreciación gratuita. En la misma enciclopedia judía se admite que el pueblo judío da un porcentaje de tarados mentales muy superior, incomparablemente superior, a cualquier otro. Por una parte el judío quiere destruir al odiado gentil de quien depende y por otra él sabe que es suicida para él actuar de esa manera. A causa de esa típica esquizofrenia en el judío que se ha convertido en dueño del destino del gentil, sumerge a los goyim en tremendas aventuras contrarias a sus intereses reales.

A veces la irrupción masiva de los judíos en la comunidad gentil coincide con una época de gran prosperidad pero por un brevísimo lapso de tiempo y a cambio de interminables guerras, despilfarro de recursos naturales y desmoralización general. Por otra parte, siempre están los judíos en convivencia con los enemigos de su huésped al no poderse desviar de su pauta, de su imperativo interno de subversión y traición. Cuando Ciro el Grande y sus ejércitos llageronante las murallas de Babilonia, fueron los judíos quienes le abrieron las puertas de la ciudad. Así Persia se convirtío en la primera potencia mundial de su tiempo. Naturalmente Ciro, un ario, actuó de acuerdo con su manera de ser. No la suya personal sino la de su raza. Actuó de acuerdo con su esencia, biológicamente, y agradecido concedió toda clase de privilegios a los judíos. Y tal como era biológicamente previsible, no pasaría mucho tiempo sin que las arañas tejieran sus hilos en las ruinas del palacio de Ciro.

Fueron también los judíos los traicionaron al rey visigodo Don Rodrigo en beneficio de los árabes, posibilitando la invasión de España en el siglo VIII y ello a pesar de los privilegios que los reyes godos les concedieron. En todas partes han sido siempre los judíos los amigos del extranjero y cuando gracias a su colaboración con éste pueblo huésped ha sido finalmente subyugado, se han hecho los aliados temporales de los enemigos de su amigo de la víspera. Siempre ha sido así. En Egipto se aliaron con los enemigos del faraón en numerosas ocasiones para hacerse pagar a continuación su traición cuando Egipto terminó por hundirse en el caos y ser dominado por los extranjeros. En este mismo siglo los judíos alemanes se aliaron con los enemigos del Káiser en el transcurso de la Primera Guerra Mundial y luego se vanagloriarían de ello, haciéndose pagar por los vencedores en el Tratado de Versalles. Y tras la Segunda Guerra Mundial y la subsiguiente derrota de Adolf Hitler, el mayor enemigo que ha tenido el judío, las democracias occidentales que tanto lucharon por la supervivencia política del pueblo judío vieron cómo se les iba de las manos sus inmensos imperios coloniales. ¿Cómo?.

Por las derrotas militares y el entreguismo fraguado desde las propias metrópolis. ¿Por quién?. Evidentemente por políticos venales infeudados al sistema del que más adelante les hablare en extenso. Limitémonos ahora a vuelapluma a citar algunos cuantos casos de flagante traición metropolitana en Europa: El judío Henri Alleg fue el empedernido campeón de la independencia de Argelia. El judío Pierre Mendes France el entreguista oficial de Indochina. El judío Gollancz, el apólogo literario oficial de la indepandencia de la India. Los judíos Rockefeller, los que más laboraron para que los americanos se fueran de Vietnam y lo abandonaran en manos de los comunistas para ir a luchar a Palestina y sacarle las castañas del fuego a los israelitas contra los árabes. En todas partes han sido los judíos los enemigos de la presencia del hombre blanco en el mundo. Este es un hecho que no se puede paliar.

En toda la historia conocida de la humanidad sólo hubo un imperio que los judíos no consiguieron nunca destruir: El Imperio Bizantino, es decir el Imperio Romano de Oriente. Este imperio funcionó durante doce siglos con su capitalidad en Constantinopla y fue el de mayor duración en toda la historia. Se sabe que por edicto imperial durante toda la existencia de ese imperio estuvo prohibido a los judíos ocupar cargos públicos, educar a la juventud, dedicarse al comercio al por mayor y al préstamo de dinero. La razón aducida: Los judíos son extranjeros y no pueden intervenir activamente en la vida nacional. Bizancio cayó finalmente en manos de los turcos tras crear una magnifica civilización propia, razón por la cual los judíos en los manipulados libros de historia actuales le dan el tratamiento del silencio. Y aún puede añadirse que el auxilio que los reyes cristianos de Occidente iban a prestar al Imperio Bizantino no pudo concretarse porque los habituales proveedores de fondos para las empresas bélicas de los monarcas medievales en aquella ocasión, milagroamente, "no disponian de dinero". Historiadores de la talla de Roth y Fisher, (Hebert Fisher: "A History of Europe", volúmen uno y Karl Roth: "Historia del Imperio Bizantino") explican con detalle esa increíble atonía de los que siempre han sido llamados "los mercaderes de la guerra".

De hecho los judíos no fueron molestados excepto cuando trataron de contravenir el edicto imperial que limitaba sus actividades. No es pues de extrañar que los judíos traten de borrar de los libros de historia la memoria de esa feliz tierra que se libró de la influencia judía. Fue el sabio norteamericano Ezra Pound quien más hizo en nuestro siglo para revalorizar a ese gran imperio de cuya historia extrajo su fórmula no violenta para controlar al judío: "La repuesta al problema judío es simple", explicó. "Hay que mantenerlo fuera de la banca, fuera del gobierno y fuera de la educación".

Y así es en verdad de sencillo. No hay ninguna necesidad de matar a los judíos. Basta con que un gobierno fuerte, digno de este nombre, los mantenga lejos de la banca y no podrán controlar la vida económica de la nación. Lejos de la educación y no podrán pervertir a la juventud con sus doctrinas subversivas. Y lejos del gobierno y no podrán traicionar al país. Pero nada de progroms que sólo sirven para deshonrar a los que en ellos participan y que a menudo y tal como se predice en uno de los Protocolos de los Sabios de Sión, han sido instigados por ellos mismos en su propio beneficio.

¿De dónde procede este pueblo extraño?. Los judíos nunca se han preocupado mucho de aclarar por sí mismos el problema de sus orígenes. Se han limitado a informarnos de que son "el pueblo elegido" de Dios. Nada menos. Pero dejemos al Todopoderoso en paz y vayamos a los hechos los cuales no son muy agradables para el megalómano orgullo judío, pues es un hecho que no existe, propiamente hablando, una civilización judía.

Aunque aparecen durante seis mil años en la historia de los otros pueblos de la tierra, nunca consiguieron construir una nación durable e independiente para sí mismos. Es un pobre historial para una raza tan distinguida, especialmente cuando uno se para a considerar que es la raza favorita de Dios. Ningún otro pueblo presenta un historial tan patéticamente pobre. Incluso los pigmeos africanos consiguieron desarrollar una muy rudimentaria civilización propia. La mayor parte de los documentos históricos emanados de los mismos judíos constituyen un mezcla de realidad y de ficción que es casi tarea de detectives el descubrir la verdad. La "Historia de los Judíos" de el judío Joseph Kastein es la más comúnmente aceptada como digna de fe. Pues bien, este escritor especializado además en temas biblicos, escribió:
"Las diez tribus, el primer gran contingente de judíos que fue llevado en cautividad, desapereció sin dejar rastro" (Joseph Kastein: " History of the Jews"). Los historiadores, por regla general, no escriben con tal frivolidad cuando se refieren a un pueblo que logra desaparecer "sin dejar rastro". Trabajan basándose en fuentes materiales, en documentos contrastados. Kastein en cambio se basa en una tradición oral, la "de las diez tribus perdidas" y se queda tan ancho.

Por lo menos cuatro historiadores serios; Mullins, Toynbee, Fasken y Gunther, nos dicen que el origen de los judíos es revelado por el origen de su nombre tribal. Los judíos, para empezar, eran desconocidos como tales en la historia antigua. Eran conocidos como "hebreos" y esa palabra "hebreo" nos dice sobre los judíos todo lo que es preciso saber. Según el universalmente aceptado Diccionario Webster, la palabra hebreo deriva del arameo "ebri" y significa "el que viene del otro lado del río". Según Fasken (Fasken: "Israel`s Racial Origins and Migrations"). "... en el mundo antiguo los ríos eran, frecuentemente, fronteras entre pueblos, y uno que viene del otro lado del río es, simplemente un extranjero". En todos los países del mundo antiguo los judíos era conocidos como extranjeros. La palabra significaba también en lenguaje popular "aquél de quien se debe desconfiar". En todas las literaturas antiguas hebreo se escribía "Habiru". Esta palabra aparece frecuentemente en la Biblia y en la literatura egipcia. En la Biblia "Habiru" es utilizado como palabra indistinta con "sagaz", que significa "degollador". En toda la literatura egipcia cada vez que aparece la palabra "Habiru", la palabra "sagaz" la acompaña. De manera que los egipcios siempre se referían a los judíos como "los bandidos degolladores del otro lado del río". Durante casi cinco mil años los escribas egipcios describieron a lo judíos de esta manera. El famoso egiptólogo inglés Gadd escribió en 1923: "Habiru se escribía con un ideograma, sagaz, que significa degollador" (Gadd: "The Fall of Nineveh").

En la Biblia cuando aparece la palabra "Habiru", por "hebreos", se usa para significar "bandidos" o "degolladores", (Isaías, 1 - 23. Proverbios, 28 - 24. Oseas, 6 - 9).

El mismo Kastein ya citado, en su "Historia de los Judíos" identifica a muchos grandes personajes de su pueblo como bandidos, Jeptah, David, Salomón, son según ese historiador judío jefes de bandas de ladrones, (Joseph Kastein: "History of the Jew", página 31.). El mismo episodio bíblico que nos presenta a los judíos como perdidos durante cuarenta años en el desierto el Sinaí. Y a simple vista parece insultante que un pueblo como el judío "se pierda" en ese pequeño desierto... ¡durante cuarenta años!. ¿No parece más lógico suponer que los judíos estaban en ese desierto, encrucijada de tres continentes y lugar de tránsito de caravanas, ejercitando su profesión de bandidos?. ¿Suposición gratuita?...

El "Horizon Book of Christianity", un libro importante y conocido, dice a este respecto:

"No es un accidente que los judíos aparecieran tan pronto en Palestina pues allí se encontraban las rutas comerciales, terrestres y marítimas del Viejo Mundo. Inevitablemente, las caravanas eran presa de piratas y bandidos, que podían a continuación escapar fácilmente o esconderse en las grutas a proximidades del Mar Muerto" ("Horizon Book of Christianity", página 10).

En el mismo libro se dice lo siguiente con respecto a la supuesta "Cultura Judía":

"Los judíos empezaron como una aglomeración de pequeñas tribus dispersas que más tarde alcanzarían la independencia sólo en el intervalo de la creación y desaparición de grandes imperios. No hay legado ningún gran monumento a la posteridad. No hay mausoleos de reyes judíos. Los arqueólogos en Palestina no han encontrado restos de estatuas al rey David o al rey Salomón o a los Hermanos Macabeos; solamente restos de unos cuantos botijos" ("Horizon Book of Christiany", página 11 ).

Es un hecho que los judíos sólo alcanzaron fama como destructores en el mundo antiguo. No produjeron nada en el campo del arte, no fundaron dinastías, no construyeron grandes ciudades y, únicos entre los antiguos pueblos, no tuvieron talento alguno para las realizaciones más refinadas de la vida civilizada. Y esto al fin y al cabo es lógico pues la idea de cultura va unida a la de territorio y nungún pueblo nómada del mundo ha dejado a la posteridad.

El historiador Arnodl Toynbee definió a los judíos como "un pueblo fósil", añadiendo que no habían conseguido desarrollarse desde la Edad de Piedra, como demuestran sus primitivos botijos que con tanto orgullo exhiben en sus museos. Por otra parte, dice Toynbee, fueron incapaces de hacer nada en agricultura, ganadería, arquitectura o las bellas artes (Arnold Toynbee: "East to West: A Journey Roud the World"). Por lo demás, todo lo que los judíos han dado al mundo son unos cuantos cientificos (y aún habría que descontar los histericones como Freud y otros), algunos artistas aislados (aunque en el "arte" moderno sean legión) y varios destacados virtuosos en la música, a pesar de que la historia "New Look" que nos están fabricando pretenda presentarnos a los judíos como los abanderados de la ciencia, el arte y el progreso.

Esta "nueva historia", por ejemplo, está llevando a cabo una gran campaña de glorificación del idioma hebreo. Se nos dice que el hebreo es una de las más grandes lenguas de todos los tiempos; que una gran parte de los monumentos literarios de este mundo se escribieron en hebreo, que es un idioma en el que se pueden formular los más nobles sentimientos. No obstante, una fuente absolutamente aséptica y prestigiosa como la de "La Enciclopedia Británica, tomo XI, página 280", nos afirma que el hebreo es un lenguaje muy limitado con sólo unas quinientas palabras básicas. Más aún, según la misma fuente el hebreo no es realmente un idioma sino una composición de varias lenguas orientales: "Una mezcla de lenguajes semíticos, arameos, canaanitas, arcadios y asiriobabilónico". En pocas palabras, el hebreo no era más que el yiddish del mundo antiguo; un argot políglota que los judíos utilizaban en sus actividades subversivas. En cuanto a la "gran literatura" supuestamente escrita en ese idioma es otro mito sin ninguna base factual. Los Evangelios del Nuevo Testamento, según afirman la gran mayoría de estudiantes bíblicos, fueron escritos en griego no en hebreo. Muchos escritores judíos admiten que casi todos los escritos "hebreos" fueron meramente tomados de fuentes Babilónicas y Egipcias. Los Salmos son una copia, palabra por palabra, de los Himnos al Sol escritos por el Faraón Akhenaton seiscientos años atrás en Egipto. Horace Meyer Kallen, un profesor judío, dice que el Libro de Job procede de una obscura tragedia griega (según Mullins en "History of the Jews"). Otro judío, Velikovsky (Igor Velikovsky: "Las religiones de la India"), admite que hay muchos "paralelos" entre los himnos védicos de la India aria y los libros de Joel e Isaías. El famoso decálogo fue tomado enteramente del Libro de los Muertos egipcio. Incluso la famosa Ley del Talión está sacada del Código de Hammurabi.

Pero es nuestras escuelas y universidades se enseña el mito del gran idioma hebreo y de la gran literatura hebrea. El hecho es que los judíos, completamente privados de talento creativo, robaron la literatura del mismo modo que robaron todo lo demás a los pueblos que los toleraron en su seco.

Ahora bien: ¿Cuál es el origen étnico y geografico de los judíos?. ¿De dónde proceden?.

Los judíos son una mezcla de razas que posteriormente practicarían una rigurosísima endogamia. De ahí que la raza que se ha creado, la raza judía, sea un nueva raza que recoge características tanto de los mongoles como de los negros en menor grado; hay algo de elemento eslavo (aunque la aportación eslava sería muy posterior) y mucho de semita. ¿Cuál fué la génesis de ese pueblo?...

El origen fueron los tchandalas de la India. De acuerdo con la legislación de castas, todos los elementos que habían cometido actos contrarios a la Ley o al honor eran segregados de sus respectivas castas y colocados aparte, formando una especie de "casta fuera de castas" inferior en status a la última casta, la de los "parias". Se llamaban los tchandalas y también "comedores de perros". Forzados por la situación en que se hallaban, se sabe que los tchandalas emigraron hacia el sudoeste, es decir hacia Asiria y Palestina.

Para Fasken, Isherwood, Roderich - Stoltheim, Mullins, Burton y Cox (Fasken: "Origen Racial y Migraciones de Israel" - Isherwood: "Racial Countours" - Roderich - Stoltheim: "The Riddle of the Jew`s Success" - Eustace Clarence Mullins: "History of the Jews" - Richard Burton: "The Jew, the Gipsy and the Islam" - Earnerst Sevier Cox: "America Blanca"), como mínimo, los judíos proceden de los tchandalas y el patriarca Abraham que aparece en Ur (Caldea), el que hacía pactos con Dios, ¡nada menos!, es el eslabón que une a los judíos "historicos" con los "prehistoricos", (según la Biblia (palabra de Dios) Abraham era un proxeneta que prostituyó a su propia mujer Sara para constituirse un Capital. Sara era además hermana de Abraham, hija de su polígamo papá).

Posteriormente en el siglo VII los khazaros, pueblo de estirpe turiana (turco mongola) aunque con acentuada aportación eslava que estaba instlado en el territorio de la actual Rusia entre el Mar Negro y los Montes Urales, se convirtieron en masa a la religión mosaica. Los motivos de esa conversión fueron políticos, nos dice el escritor judío Arthur Koestler (Arthur Koestler: "El Imperio Khazaro y su Herencia"); en aquellá época la religión tenía una incidencia política y era incluso el leitmotiv de la "Djair" o Guerra Santa de los árabes. Los khazaros, de religión cristiana ortodoxa, entre el expansionismo ruso cristiano y el árabe islámico, vieron una posibilidad de supervivencia adoptando la religión de los judíos que residían en número importante en su territorio. Además los khazaros ofrecieron su apoyo a los islámicos contra los cristianos rusos y así lograron sobrevivir. Muchos judíos que residían en territorios cristianos invadídos por los árabes obtuvieron de tal modo asilo en el país khazaro. Se prodújo así una verdadera simbiosis étnico religiosa tribal de la que emergería la facción de los actuales judíos orientales llamados también askenazis. Y mencionemos de paso que los procedentes de la India, los tchandalas, son los llamados sefarditas (el nombre "sefardita" proviene de Sepharad como llamaban a la península ibérica los judíos. Los sefarditas eran pues los judíos que se instalaron en los territorios de las actuales España y Portugal ya en tiempos de la dominación romana. Aún después de la expulsión ordenada por los Reyes Católicos los miembros de las juderías de los Balcanes y del norte de Africa, a donde fueron la mayor parte de los expulsados pobres "los ricos se fueron a Holanda e Inglaterra", continuaron llamando a España Sepharad); (del libro "El imperio khazaro y su Herencia" de Arthur Koestler).

En todo caso tchandalas y khazaros primero; sefarditas y askenazis despúes se mezclarían también en cierto modo, aunque los tipos de unos y otros quedarían claramente diferenciados como las dos etnias de una misma raza; la raza judía. Aunque los sefarditas presumen de una cierta "nobleza" entre los judíos, los askenazis alardean con toda razón de ser los más ricos y en consecuencia poderosos. En el actual Estado de Israel, por ejemplo, los askenazis copan los cargos más importantes (exceptuando al Primier Ministro Shimon Peres "Pérez" los apellidos de todos los estadistas conocidos de Israel son askenazis); e incluso en la muy amordazada prensa contemporánea han aparecido, con relativa frecuencia, relatos de sefardies que se sienten discriminados en ese Estado lo cual no deja de revestir un cierta ironía (más irónico aún resulta que los askenazis, que administran el Estado de Israel mayoritariamente, no son propiamente hablando israelitas sino khazaros. Si acaso los "israelitas" serían los tchandalas o verdaderos hebreos. De manera que la mayoría de los actuales israelitas no sólo han robado un territorio (Palestina) sino incluso un nombre (Israel).

No cabe duda de que en su constante peregrinar por el mundo los judíos se han cruzado con otras razas, pero tales cruces han sido en términos generales muy raros, por motivos religiosos y también sociales, tanto judíos como gentiles han sido refractarios a las uniones mixtas (Lothrop Stoddard: "A Galery of Jewish Types"). Por parte de los judíos sólo ha habido una decidida voluntad de mezclarse con segmentos influyentes de la población en dos casos muy concretos y especificos: Con la nobleza británica y con el mandarinado chino. Los motivos, como salta a la vista, era ganar influencia política y social. Por lo demás las uniones mixtas son casi anecdóticas y no tiene relevancia alguna en un contexto general.

No hay en toda la historia del mundo un pueblo que haya padecido más persecuciones y haya sido expulsado de más países que el pueblo judío. Ahora bien: El lector sabe que siempre han sido ideólogos judíos los que siempre y en todas partes han propugnado por el establecimiento de la democracia; y la democracia parte del supuesto de que la mayoría tiene la razón. Pero el caso es que prácticamente la totalidad de los pueblos han tomado medidas draconianas contra los judíos. ¿Qué pueden responder los abogados judíos del sufragio universal ante este permanente sufragio en contra suya llevado a cabo por toda la humanidad?. Porque es un hecho que los judíos fueron expulsados del reino islámico de Granada en el año 1066; de Francia en 1254, de Inglaterra en 1290; de los Estados alemanes en 1283 y 1298. En 1306 Felipe IV volvió a expulsarlos de Francia a donde habían regresado ilegalmente, y otra vez (la tercera) serían echados de Francia en 1394. España los expulsó en 1492. Portugal en 1496. En los dos siglos siguientes fueron echados de Suecia, de Dinamarca, de Polonia, de Turquía, de Hungría, de Austria, de Suiza e incluso de los Estados de la Iglesia Católica. En muchos otros casos, sin llegar a la expulsión, se adoptaron contra ellos toda una gama de medidas discriminatorias que limitaban sus actividades, medidas que sólo podían tener un carácter defensivo ante el temor que los pueblos gentiles les inspiraban las practicas del gran parásito. Entre tales medidas se contaban la obligación para los judíos de llevar un distintivo especial, la prohibición de ostentar cargos públicos, de dedicarse a la industria al por mayor, a la banca o al periodismo, de poseer tierras o de tener sirvientes cristianos. Hombres de todas las razas y religiones adoptaron tal tipo de medidas contra los judíos. Los Papas no fueron una excepción a esa regla, muy al contrario. Nada menos que veintiocho soberanos pontífices dictaron cincuenta y siete bulas y edictos de ese tipo, desde la "Sicut Judaeis no sesset licentia", de Honorio II hasta la "Beatus Andreas", de Benedicto XIV. Los Papas que dictaron bulas contra el judaísmo fueron: Honorio III, Gregorio IX, Inocencio IV, Clemente IV, Gregorio X, Nicolás III, Nicolás IV, Juan XXII, Urbano V, Martín V, Eugenio IV, Calixto III, Pablo III, Julio III, Pablo IV, Pío V, Gregorio XIII, Sixto V, Clemente VIII, Pablo V, Urbano VIII, Alejandro VII, Alejandro VIII, Inocencio XII, Clemente XI, Inocencio XIII, Benedicto XIII, y Benedicto XIV.

Y que no nos vengan ahora con el "argumento" de que los judíos eran víctimas de la intolerancia religiosa de la época pues no fueron sólo los Papas, también fueron las iglesias protestantes con Lutero a la cabeza. Y también fue Mahoma, y también fueron hombres de las más dispares épocas, procedencias y orígenes. A lo largo del tiempo ningún pueblo de la Tierra ha conciliado contra sí una tan apabullante unanimidad. He aquí algunos ejemplos:

"Tenéis por padre al diablo y deseáis cumplir los deseos de vuestro padre. El era homicida desde el principio. Cuando habla la mentira habla de su cosecha, por que es metiroso y padre de la mentira. El que es Dios, escucha las palabras de Dios; por eso vosotros no escuchaís, porque no sois de Dios" (Jesucristo - El Evangelio de San Juan).

"Para ellos en la vida habrá bochorno, y en la otra vida castigo grande. Escuchadores de mentiras... apartao de ellos y si os apartaís no os harán gran daño" (Mahoma - El noble Corán).

"Lo que hacen de malo los judíos no deriva de los individuos, sino del modo de ser fundamental de ese pueblo" (Napoleón - Pensamientos).

"Estos tunantes judíos va na todas partes donde hay dinero que ganar... pero, a pesar de ello, son los mayores mendigos que han ensuciado jamás la faz de la Tierra" (Voltaire - Essais sur les moeurs et l `esprit des nations).

"Los judíos son el pueblo más fatídico de la historia universal, y han falseado totalmente a la humanidad" (Nietzsche - Asi hablaba Zaratustra).

"Yo pediría a Dios que algunos de los más atroces judíos de cada Estado fuesen colgados en una horca cinco veces más alta que la que fue preparada para Amán" (Jorge Washington - Maxims of Washington).

"Debes saber, querido cristiano, que despúes del diablo, no tienes enemigo más duro, venenoso y violento que un judío que desea seriamente ser judío" (Lutero - Von den Juden und ihren Lügen).

"Los hebreos van saliendo, España se va limpiando" (Lope de Vega - El niño inocente de La Guardia).

"Los judíos son una nación de estafadores" (Kant - Anthropologie im pramatischer Hinsicht).

"El pueblo judío posee muy pocas de las virtudes y casi todos los vicios de los demás pueblos... Su religión les permite robar a los gentiles. Este pueblo astuto ve solo camino abierto: Mientras el orden exista, no tiene nada que esparar" (Goethe - Wilhelm Meisters Wanderjahre).

"Allí donde se instalaron, los judíos hicieron descender su nivel moral y su honradez comercial, y siempre han sido un minoría perseguida que nunca ha llegado a identificarse con la patria donde viven ocasionalmente" (Franklin).

"El judío y su banca son hoy los amos de toda Europa... de la educación, de la civilización, del socialismo: Sobre todo del socialismo, por medio del cual el judío desgarrá la cristiandad en sus raíces y destruya la civilización" (Dostoievsky - Crimen y castigo).

"Debiéramos barrer, por el bien de la república, a esta multitud de judíos que turban nuestras asambleas" (Cicerón - Oratio pro Flacco).

"El judío no come el pan con el sudor de su rostro, sino con el sudor del rostro de los demás" (Richard Burton - The Jew, the Gipsy and the Islam).

"¡Oh gente aniquilada! ¡Oh infame! ¡Oh sucia raza, y a qué miseria os ha traído vuestro vano esperar, vuestra locura y vuestra incomparable pertunacia, a quién llamáis firmeza y fe inmutable contra toda verdad y buen discurso!" (Cervantes - La Gran Sultana Doña Catalina de Oviedo).

"Los judíos son una raza tan pestilente, leprosa y públicamente peligrosa que merecen ser arrancados de raíz y destruidos antes incluso de su nacimiento" (Giordano Bruno - Spacio della bestia trionfante).

"Los judíos odian el nombre de Cristo y tienen un secreto e innato rencor contra los pueblos entre los cuales viven" (Francois Bacon - La Nueva Atlántida).

"La nación más ruin que el sol mira y calienta del mundo oprobio y afrenta" (Tirso de Molina - La prudencia de la Mujer)

"El comunismo es hoy la gran cruzada que la raza judía hace contra el mundo europeo y su cultura son un fin catequista" (Pio Baroja - Comunistas, judíos y demás ralea).

"Los judíos son la más desaliñada raza humana" (Schiller - Die Sendung Mosis).

"Miserable inhumano, incapaz de piedad, cuyo corazón vacío está seco de la más paqueña gota de clemencia " (Shakespeare - El Mercader de Venecia).

"Es ese el verdadero enemigo; el invasor procedente del Este, el druso, el rufían, el parásito oriental, en una palabra, el judío" (Bernard Shaw - La tragedia de un caballero entrando en años).

"Las costumbre judías son tristes, sucias, viles y abominables y deben su persistencia a su depravación" (Tácito).

"Es inimaginable la cantidad de cosas que el judío aniquila dondequiera que pone su planta" (Spengler - La Decadencia de Occidente).

Hemos citado un par de docenas de frases ciertamente poco amables para con los judíos. Podríamos citar docenas más. Se recomienda leer "150 genios opinan sobre los judíos", Editorial Bau, Barcelona. "Antizion" de Grimstad. "Los judíos sobre si mismos ", Ediciones Wotan, Barcelona. Ciertamente, desde su espectacular triunfo de 1945, muchos prominentes líderes políticos se pasan el tiempo halagándoles. Son paniaguados que les deben su miserable pitanza. Pero los testimonios que acabamos de aportar son de verdaderos genios de la humanidad, de las más variadas procedencias y de todas las épocas.

Los judíos siempre se llenan la boca glorificando el sufragio universal. ¿Se puede pedir un sufragio más "universal" que el expresado por todos los pueblos y todos los líderes de la Tierra?.

Hemos dicho que el judío constituye un enigma biológico por su unicidad. Es una caso único en todo el mundo. Ningún otro grupo racial o político ha concitado tantos odios contra sí. ¿Cómo lograron sobrevivir?. Lo lograron porque la supervivencia es una técnica suya y también es su religión. Sabiendo, o mejor intuyendo, por estar inscrito en su memoria biológica que más pronto o más tarde serian expulsados su primer acto al entrar en un país consistiría en hacerse amigos entre los gentiles, reclutar aliados mediante regalos y sobornos y más tarde mediante chantaje. Así siempre en la historia estuvieren donde estuvieren, encontraron individuos que les dieron cobijo durante los progroms o que les sirvieron de tetaferros pra paliar los efectos de leyes y decretos antijudíos.

Cuando finalmente eran expulsados de un país, iban a otro cuyas comunidades judías les ayudaban a instalarse. Pero por encima de todo los judíos sobrevivieron porque mantuvieron siempre una férrea disciplina sobre su propio pueblo. Los preceptos de esa disciplina mantenida durante miles de años raramente se guardaban por escrito. Se pasaban por tradición oral de los rabinos de generación en generación. Pero en 1956 un pastor jordano, por puro azar, descubrió en una covacha junto al Mar Muerto unos manuscritos que los arqueólogo han bautizado con el nombre genérico de Rollos del Mar Muerto. En los mismos se estatuye que el judío que titubee en obedecer las órdenes del Sanhedrín, si se arrepiente será castigado con una dieta mínima durante dos años y deberá llevar acabo los trabajos más duros. Repetimos: Si titubea y además si se arrepiente. A los traidores, es decir a los que obedecían los órdenes de las autoridades romanas de ocupación, se les aplicaba la pena de muerte.

Como unidad tribal bajo una disciplina absoluta los judíos lograron sobrevivir es las más hostiles áreas gentiles. Es un escritor judío, Kauffmann, quien confiesa: "La unidad sociopolítica israelita despúes de la conquista romana fue la tribu. La misma tribu es la unidad territorial autónoma" (Kauffmann: "Great Ideas of the Jewish People", página 38 ). Los judíos pues a pesar de la conquista romana instituyeron un gobierno clandestino basado en la tribu. Desde los albores de la historia siempre han sido una tribu con una mentalidad de la Edad de Piedra. No han conseguido hacer la progresión de tribu a ciudad, de ciudad a Estado, de Estado a Nación, como los gentiles. Al contrario: Los judíos quieren extender su forma de gobierno tribal a todo el mundo a través de instituciones tales como las Naciones Unidas gobernadas por un "Consejo", de la misma manera que ellos se gobiernan por el "Consejo de los Ancianos" o Sanhedrín.

El gran historiador griego Estrabón ya decía que en Alejandría la comunidad judía se regía por un enarca o sumo sacerdote, "que gobierna a su pueblo, dicta sentencias, adjudica contratos y ordenanzas, como si fuera un jefe de Estado soberano" (Estrabón: "Historia").

De hecho los judíos siempre se han gobernado a sí mismos como una unidad separada, fuera cual fuera la forma de gobierno que adoptara el pueblo huésped con el que convivían. Su manual de disciplina (Ese manual forma parte de los Rollos del Mar Muerto) les prohibe reconocer a los tribunales de las "bestias" gentiles. Esta puede ser una de las razones por las cuales los judíos son, casi siempre, por no decir siempre, unos revolucionarios. Como no reconocen a las instituciones de los gentiles, siempre están en oposición a ellas, lo primero que hacen al instalerse en un país es minar el ordenamiento jurídico y el legítimo gobierno de los gentiles y lo hacen por los medios de que disponen; corrupción, soborno, traición y chantaje, que son las armas favoritas de su arsenal. "La religión de Israel significó una revolución para el hombre", dice Kauffmann (Kauffmann: Ibid. Id. Op. Cit, página 12). En realidad esa religión o más exactamente esa simbiosis de religión y política que conlleva el judaísmo no es más que el afán de destrucción de la fe de los gentiles en sus propias instituciones con objeto de debilitarles y hacer posible el control judío. Pero Kauffmann, no sabemos si por inadvertencia, suelta una verdadera bomba a propósito de la esencia de esa "religión revolucionaria" cuando descubre: "En ningún pasaje de la Bíblia la idea israelita se formula explícitamente, ni tampoco en ningún otro libro judío posterior. Aparece como una intuición primaria, informando toda la creatividad judía" (Kauffmann: Ibid. Id. Op. Cit, página 12).

Perfecto: Esto es asi, ¡qué extraña admisión para una supuesta "gran cultura"!. No es una idea, dice Kauffmann, sino una intuición. Esto es correcto porque la idea israelita de un grupo parasitario de criminales viviendo a expensas de un huésped es puramete intuitiva. No es una idea consciente para el pueblo judío y por consiguiente no hace falta plasmarla en documentos escritos. Cuando se toman nota taquigraficas como las de los Protocolos que hemos glosado con anterioridad, es simplemente para la élite, para los jefes naturales de la tribu. Los estratos inferiores de la tribu, los ejecutores y beneficiarios del plan y eventualmente las víctimas, no saben nada. Repetimos: No saben nada. Pero intuyen. Y ahí radica la tremenda fuerza del parásito que organicamente "sabe" por su plasma sanguíneo, no por su cerebro, lo que tiene que hacer. Lo que su esencia de parásito le compele hacer. Se trata de una conspiración, como dice Romanescu; es cierto. Pero no de una conspiración "a la florentina". No es lo que los gentiles entendemos por una conspiración. Es algo orgánico. No necesita plasmarse por escrito en microfilms con tinta invisible. Los animales no necesitan escribir cómo hacer para evitar las celadas de los tramperos ni qué hacer para obtener sustento en la selva, y tampoco los judíos necesitan escribir sobre papel sus técnicas de supervivencia entre los gentiles.

El código no escrito de supervivencia de los judíos sólo se preocupa de proteger a los malhechores de la tribu para permitirles continuar con sus actividades, naturalmente en beneficio de la tribu. Para llevar a cabo ese programa los derechos individuales deben ser dejados de lado. Por consiguiente el miembro de la comunidad judía no tiene derechos ni libertades. Debe hacer lo que se le manda, y si sus superiores piensan que tal vez esté pensando en traicionarles o simplemente en abandonarles, puede ser suprimido ipso facto. Esto es lo que sucede en la Unión de Repúblicas Socialistas Sovieticas con las constantes purgas de judíos por judíos, porque esta es la única manera de que una comunidad parasitaria logre evitar su destrucción.

No es sólo la negación de los derechos individuales una parte básica y fundamental de la cultura judía. También lo es su obsesión por situar lo artificial sobre lo natural en la vida. El judío odia a la naturaleza y prefiere cualquier clase de ambiente artificial, por sórdido que sea, que uno natural, limpio y sano.

Kauffmann dice despectivamente: "La base de las religiones paganas es la deificación de los fenómenos naturales" (Kauffmann: Ibid. Id. Op. Cit, página 8). Y Kastein añade: "Los cultos canaanitas y griegos estaban relacionados con el sol, la tierra y la fertilidad... en cambio, cuando se planteaba una cuestión relativa a su existencia como nación, los judíos sólo conocían un Dios y reconocían una idea: La teocracia" (Joseph Kastein: "History of the Jews", página 19).

¿Qué era esa teocracia judía?. Era el gobierno de los Ancianos de Sión, la férrea dictadura ejercida por el Sanhedrín. Los Sabios de Sión tienen poder sobre cada miembro de su comunidad. Esa palabra "comunidad" es nueva es todas las actividades judías como es la palabra "solidaridad". Estas palabras se oyen ahora en todos los idiomas civilizados. Como también se oye eso tan manido de "relaciones estre comunidades". ¿De dónde procede?. Es el impacto judío sobre instituciones sociales gentiles que ahora actúan según las modas judías. En las revueltas comunistas, por ejemplo, la palabra "solidaridad" se usa como contraseña. Es una contraseña judía para proteger a los judíos que no toman parte en el alzamiento.

El judaísmo es pues una simbiosis de raza y religión. Biológicamente el judío es diferente, esencialmente diferente al hombre blanco. Huelgan pues las condenas morales. La moral del judío es diferente porque los códigos de conducta responden a la naturaleza interna, organica, de los individuos. Y un parásito se comportará de una manera necesariamente diferente que el huésped en el cual y del cual vive. Es una ley inmutable de la naturaleza.

El problema judío es un problema biológico. No religioso. No es, por lo menos íntegramente, político, un problema biológico, total. La solución debe ser biológica y total. Es decir, debe aislarse al parásito para salvar al huésped.

Los judíos y la política con Juan Domingo Perón

Lejos de la mitología popular, los judíos no son ajenos a la realidad social que los circunda. Hay judíos ricos, pero también hay y hubieron judíos de la clase trabajadora y muy pobres. Muchos de ellos, lejos de ver en Perón la reencarnación del Faraón esclavizador de Egipto o el monstruo de un nuevo "holocausto", vieron en él a un líder que cumplía con su pueblo, y se sentían beneficiados e integrados gracias a muchas de las conquistas sociales que se consiguieron.

Perón quiso luego sumar a la Organizacion Israelita Argentina como una sección de hombres de negocios del Movimiento Justicialista. Pablo Mangel, presidente de la institución, es designado posteriormente embajador argentino en Israel. En 1948, se crean Nueva Sión, el Instituto Judío Argentino de Cultura e Información y la Cámara de Comercio Argentino-Israelí; en 1949 llega el primer Embajador de Israel a la Argentina, y en 1951, Golda Meir visita Buenos Aires abrazándose con Eva Perón, por la labor realizada en favor del Estado de Israel. El Gobierno de Perón fue uno de los primeros en reconocer al Estado de Israel y fue uno de los pocos que le brindaron ayuda humanitaria durante la guerra de la "independencia israeli"... hasta el día de hoy, pueden verse en algunos kibbutz muebles, emplementos agrícolas, frazadas y sabanas con el sello de la Fundación Eva Perón.

Cuenta el periodista Roberto Bardini que “en 1946, durante el gobierno peronista, por primera vez en la historia argentina se conceden días libres a los soldados conscriptos judíos para que puedan celebrar sus fechas religiosas. Al año siguiente, se instituye la primera Feria del Libro Judío, que funciona durante 30 días y vende más de 25 mil volúmenes. Esta actividad continúa a lo largo de décadas, cerca de la celebración de Rosh Hashaná. Se exhiben y venden libros de temática judía en idish, hebreo, castellano, inglés y francés, además de discos y objetos del ritual judío”. Añade que “también en 1948 se funda en Buenos Aires el Instituto Judío de Cultura e Información, presidido por Simón Mirelman, y la colectividad israelita inicia contactos con Perón, principalmente a través del ministro del Interior, Ángel Borlenghi, cuya esposa es de origen judío. El rabino Amran Blum es designado catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras, y asesor presidencial en temas religiosos”.

La Constitución promulgada por el peronismo en 1949, incluyó una condena a la discriminación racial y religiosa. En ese mismo año, Eva Perón pronunció un discurso en el que afirmaba que quienes propiciaban el antisemitismo en la Argentina eran “los nefastos representantes de la oligarquía”. El jefe de prensa del gobierno peronista, Raúl Apold, era judío. Pero los antiperonistas, sin embargo, lo llamaban el Goebbels argentino, relata Bardini.

Cuando Jaim Weizman, el primer presidente israelí, visitó Buenos Aires en 1951, fue recibido con honores, y el flamante Jefe de Estado le obsequió una Biblia antigua a Perón y anunció que su gobierno bautizará una plazoleta con el nombre del mandatario argentino (y asi se hizo, en Tel Aviv hay una plaza que se llama Presidente Perón). Poco después, se inauguró en Plaza de Mayo un mástil donado por comerciantes, empresarios y hombres de negocios de la colectividad judía. Era tan distinta la atmósfera que se sentía, que las maestras judias, relatan en las escuelas judias, que Jacob Tsur, el primer embajador de Israel en Argentina, publica en 1983 su libro Cartas credenciales, en el que señala: “En la perspectiva simplista de Washington, Perón sólo podía ser nazi o comunista”.

Así mismo, el ex representante diplomático argentino en Israel, Pablo Mangel, declaraba que el antisemitismo no era esencial al peronismo: “Fui testigo y partícipe directo del apoyo brindado por el gobierno peronista al pueblo judío, que se debatía en tiempos de pos guerra entre el hambre y el desarraigo (...). Se le otorgaron amplias facilidades a los judíos que huían de la Europa deshecha y que casi siempre llegaban sin documentos”, decía. El ex funcionario relataba que Estados Unidos no permitió la entrada a un buque que había partido de Chipre repleto de exiliados judíos y que “Evita no sólo los recibió sino que se preocupó por conseguirles trabajo”. También la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas jugó alguna vez con un gobierno popular (a pesar de estar casada siempre con el gobierno de turno), pues durante el conflicto del gobierno con la Iglesia Católica, respaldó algunas medidas oficiales, como la cancelación de la enseñanza religiosa y la ley de divorcio. En 1954, la entidad publicó un favorable folleto titulado “El pensamiento del presidente Perón sobre el pueblo judío”.

Revisionismo: ¿De verdad somos "antijudíos"?

Cuando alguien se define como Nacionalsocialista lo primero que se le dice es el por qué de ser "antijudio" (o antisemita, aunque esta última palabra es un error clarísimo etimológico).

Es curioso, pero un tema que en absoluto es el centro de la cosmovisión ni de la forma de ver el mundo de los Nacionalsocialistas, se convierte es el centro de todas las leyes represivas y de todas las discusiones.
Realmente el Nacionalsocialismo no tiene porqué ser antijudio, no debe serlo, e incluso podría haber un franco entendimiento entre un pueblo tan racista y cuidadoso de su tradición y cultura como el judío con nuestra ideología.
Para colmo el primer plan real de crear un "Estado de Israel" nace sin duda en el Nacionalsocialismo, al proponer Adolf Hitler junto a dirigentes sionistas la formación de una "patria judía" que asumiera la población judía europea, propuesta que contaba con la simpatía de muchos judíos y desde luego del Nacionalsocialismo.

La realización de este proyecto conjunto, dirigido por elementos sionistas "nacionalistas", hubiera significado la paz y el entendimiento entre judios y arios, y el Nacionalsocialismo nunca hubiera tenido ese "estigma" de antijudío que se le quiere ahora colgar, para así poder prohibirlo en base a leyes antiracistas y antidiscriminatorias.
Pero el pueblo judío siempre ha estado bajo dos tendencias opuestas: Los sionistas nacionales y los "sionistas internacionalistas". El problema ha sido el triunfo total de la mentalidad sionista financiera e intervencionista, infiltrada, mundialista y "progresista", sobre los elementos "ultranacionales y religiosos" del pueblo judío.
Si con los segundos se puede llegar a un acuerdo lógico y amistoso, los poderes del grupo sionista financiero y mundialista son intratables y forman el eje del Enemigo del Mundo, forman el Arquetipo absolutamente contrario a nuestra concepción del Mundo.
Bajo la dirección visible de las organizaciones sionistas "mundialistas y usurarias" era inevitable el choque.
Actualmente el pueblo judío sigue dejándose llevar por la política nefasta de esa minoría ruín y miserable de sionistas tiránicos, que apuestan por "dominar el mundo" y que efectuan una política claramente hostil al pueblo ario. No somos antijudíos, es más, queremos liberar al pueblo judío del papel arquetípico impuesto por esa minoría.

Pero hay algo aun peor, en estos momento una serie de organizaciones que se autodenominan "judías", y que pretenden representar al "pueblo judío", a todos sus miembros, y así se los considera por parte de los Gobiernos occidentales, llevan sistemáticamente una política de agresión al mundo entero, creando así unas condiciones de odio y de represión que no pueden acabar bien a largo plazo.
Israel como Estado se basa en la tortura y la brutalidad. Es el único estado que pese a haber legalizado de forma oficial la tortura recibe los parabienes de la "democracia".
Israel tortura sistematicamente, apalea y reprime con una brutalidad absoluta a personas solo por ser palestinos, por no ser de raza judía, les limita sus derechos, les impide quedarse en su casa, los expulsa, en fin comete todo tipo de genocidios sin que jamás la prensa les acuse de nada.
El Tribunal Superior de Israel ha dictado el 5 de Marzo de 1998 que el Estado puede mantener en prisión indefinidamente a ciudadanos libaneses inocentes, no acusados de nada, para "usarlos como rehenes ante secuestros futuros posibles de ciudadanos israelitas", o sea un secuestro legal.
El tribunal reconoció que los ciudadanos que están detenidos por ese motivo no han cometido delito alguno, y el juez Barak declaró "el perjuicio a los derechos humanos básicos es obligatorio en esta situación".
Cientos de palestinos son asesinados, se dispara contra niños con balas reales, se asesina a oponentes en cualquier país del mundo, y nada de eso es "genocidio", pero cuando un árabe contesta con un atentado, entonces es "antisemita" y terrorista.
Israel está generando con esta dirección brutal y tiránica un odio inmenso en cientos de millones de musulmanes, luego, cuando dentro de 100 o 500 años el paraguas nuclear y militar Estados Unidos no le proteja, habrá un genocidio contra los judios de Israel, y en ese momento "protestarán por la persecución secular que sufren"… Ahora es el momento de evitarlo, no entonces de protestar una vez más.
Los judíos deben sublevarse contra esa dirección usuraria y mundialista que los domina, pues sino serán confundidos con ellos y el odio se convertirá en un odio a todo el pueblo judío, lo que es injusto.

Por otra parte una serie de organización y clubs sionistas mantienen una política constante de agresión a la identidad y cultura aria. Grupos llamados "Asociaciones Judías" dirigen permanentemente actividades contra todo aquello que es "nacionalista" y que defiende la identidad europea, su cultura y su historia.
Atacan, denuncian y prohiben a todo grupo nacionalista europeo o americano, incluso moderados. Este ataque y agresión permanente ha hecho que incluso los grupos nacionalistas más moderados se hayan vuelto contra estas organizaciones autollamadas "judías", de forma que se crea un ambiente de "antijudaismo" en las fuerzas de alternativa nacional europea.
En el momento en que una Asociación judía española efectua declaraciones, denuncias y agresiones contra un partido o asociacion legal por el mero hecho de ser nacionalista, en ese momento está creando la justificación del antijudaismo entre el nacionalismo europeo.
De la misma forma que el anticatalanismo centralista ha sido el que ha fomentado por reacción el catalanismo radical, a base de que siempre los grupos "españolistas" han atacado y se han opuesto a cualquier idea de uso del catalán y respeto a la identidad catalana, de esa misma forma la continua y constante acción de organizaciones "judías" contra el nacionalismo europeo ha generado la posición contraria al judaismo en estos grupos. ¿Quién es el agresor?, ¿los nacionalistas o esa minoría sionista apoyada por el silencio del judaismo y que asume su representación?.
Mientras ninguna voz del propio judaismo se haga oir para denunciar las maniobras usurarias de esa minoría, mientras no tengan el valor de decir que si han sido perseguidos en todos sitios no es solo por manías y curas fanáticos, sino por una acción nefasta de esa minoría que siempre ha conducido por mal camino al pueblo judío, ya desde los fariseos y saduceos hasta los Bnai, los Wiesenthal, Rothchild y masones actuales.

Los Nacionalsocialistas y Nacionalrevolucionarios no podemos por nuestra propia ideología combatir a ninguna raza o pueblo, puesto que lo que propugnamos es el respeto a la Identidad y el deseo de la variedad. Lo que combatimos es la acción política contra nuestra identidad y pueblo por parte de una minoría sionista apoyada por el silencio cómplice de una mayoría de los judíos. Pero sabemos que hay excepciones, sabemos que una parte del pueblo judío se hubiera unido a los demás pueblos para formar su estado en paz, sin esa intervención tiránica del mundialismo y del estado terrorista de Israel.
No estamos contra el Pueblo judío. Ahora les toca a los judíos demostrar que no están contra el pueblo Ario.

El Hombre en la Familia NacionalSocialista (Javier Martínez Moyá)

Todo movimiento filosófico y romántico tiene su raíz en la búsqueda del ser espiritual. Y el Nacionalsocialismo no es una excepción. No obstante, no parece quedar claro hoy en día cual es el papel del hombre ario ante la vida, familia, revolución… Ya que hoy en día la mayoría de hombres y mujeres que dicen ser Nacionalsocialistas, buscan las mismas metas entre ellos, como si de militantes comunistas hablásemos. Por eso es preciso entender cual es el papel del concepto viril masculino en la familia.

Para entender de una manera más detallada la idea platónica del modelo de elite que debe seguir el hombre ario, recomiendo leer el cuaderno de formación “Cabalgar la Walkyria” de Oscar Panadero y el libro “Orden y Disciplina en la Europa Viril” del mismo autor, al que admiro y agradezco la ayuda prestada para entender la visión del hombre ario. Pues a pesar de que los tiempos corren, aún hay hombres fieles a la tradición de nuestros ancestros.

El feminismo ha actuado muy notablemente en nuestras filas, tanto en hombres como en mujeres, pues no vale decir que somos hombres si luego dejamos que nuestras mujeres interpreten nuestra lucha. Pues al fin y al cabo solo interpretan y luchan contra lo natural, pues todos sabemos que no es su deber como mujeres. Por lo hay que dejar claro que es cada sexo. Para eso utilizare una breve explicación.

Hombre = Espíritu = Lucha = Sol = Eterno Masculino.

Mujer = Alma = Defensa = Luna = Eterno Femenino.

Solo con entender esta breve explicación, basta para ver las diferencias entre el hombre y la mujer. No obstante, no voy a tratar más el tema de la mujer, pues no soy una mujer y no es mi fin ocupar su lugar.

El hombre es simplemente un ser de Dios y de la tierra.
De hecho allí encontramos uno de los lemas Nacionalsocialistas más comunes entre la mayoría de supuestos Nacionalsocialistas, “Sangre y Suelo”, armonía en la tierra entre lo carnal y lo espiritual, por lo tanto renegar de la parte animal que como hombres nos toca, es absurdo. Por lo con siguiente, voy a citar algunos ejemplos humanos y propios de los machos animales.

1) El macho de cada especie busca la comida para que la familia no pase hambre mientras la hembra lucha a vida y muerte por la supervivencia de sus hijos.

2) En la antigua Roma, los hombres estaban meses fuera de casa, sin necesidad alguna, simplemente por el hecho de entender que en cualquier momento podían morir y traumar a la pobre familia, por eso era preciso el hecho de entender, que como padre no es su lugar educar al hijo, por eso era su deber el mantenerse alejado para no hacer daño a la familia.

Como podemos ver, el padre siempre ha ocupado un lugar muy diferenciado de la madre, pues el padre es un símbolo, no necesita ser materia, no necesita jugar con los hijos, pues no le es natural el hacerlo, pero no por eso significa que quiera menos a sus hijos, simplemente comprende y acata su papel biológico en la existencia en comunidad familiar.

El hombre defenderá a vida o muerte la familia, siempre y cuando sea un noble deber, pues es obligación del hombre ario el hecho de defender lo que ha creado.
Pues entre nuestros valores también tiene cabida el amor, no obstante, hay que recordar que además del amor hay otros valores, y algunos a mi juicio, son mucho más importantes que el amor. Para entender que quiero decir con esto, es que el hombre ario prefiere la ética a la repugnante moral que sienten todas las madres para con sus hijos.

Un padre sabe lo que es bueno y no. Y por lo tanto igual que es un noble deber el defender la familia incluso vengarla cuando la causa sea noble, también debe ser para el, un gran deber el sacrificar su familia por un pequeño instante de gloria y de elección correcta. Mientras que las madres entienden al hijo como el bien más preciado, ya sea este un homosexual degenerado.

El hombre ario es simplemente un ser autónomo que se rige por las reglas de la ética, en muchos casos debe ser duro y un ser sin sentimientos, pues entendemos los que aún defendemos esa virilidad europea, que no hay nada más alto en nuestras vidas que los valores que engrandecen el hombre más pequeño. Por lo tanto, si eres un hombre valiente, te animo a que seas fiel a tu ideal, que abandones si es preciso el complemento de tu acompañante femenino. Y que prosigas la lucha, que no dudes jamás ante la ética y los sentimientos y que sepas regirte por las reglas naturales y espirituales que forman nuestro ser.

El Hogar y la Arquitectura NacionalSocialista (Hermann Rauschning)

La arquitectura monumental

Con mi nueva arquitectura doy al pueblo la prueba directa de mi voluntad de transformarlo todo. Esta voluntad se trasladara a los edificios para los hombres. Nuestra arquitectura es la escala de nuestro carácter: Existe una correspondencia entre el hombre y los lugares en los que pasa su vida, realiza su trabajo o goza de su descanso. En la grandeza y pureza de nuestras construcciones el pueblo puede medir el alcance de nuestros designios. No habría podido cometer un error tan grande como el de comenzar por las ciudades y las casas obreras. Todo eso vendrá después. Se sabe. Un gobierno marxista o burgués habría podido contentarse con eso, pero solo un partido como él nuestro seria capaz de restituir libertad y grandeza a la más noble de todas las artes. Desde la época de las catedrales somos los primeros en ofrecer a los artistas tareas tan grandes y audaces. Para ellos ya no se trata de construir casas privadas, villas o chalets, sino de hacer surgir del suelo los oficios más vastos que hayan sido levantados desde Egipto o Babilonia. Creamos los monumentos sagrados, los símbolos sagrados de mármol de una nueva civilización. Debo comenzar por aquí para marcar con un sello indestructible mi pueblo y mi época.

Una vivienda sana

Construir la modesta vivienda del campesino, del obrero, del burgués activo, ha llegado a ser el problema favorito de todos los responsables de la nueva Alemania. Las generaciones poderosas, convencida de que la suma del bien puede mas que el mal en el mundo, deben ser el resultado de esos esfuerzos de construir viviendas sanas y simples. Una clara organización, gran limpieza, deliciosa frescura, son los elementos que contribuirán a formar las generaciones futuras desde su primera juventud. Nuestro deseo seria que todos pudieran gozar de las conquistas de la arquitectura moderna. Pero las sumas de las que se dispone para financiar la creación de viviendas medias son siempre restringidas; se trata de sacar todo el provecho posible de todas nuestras posibilidades técnicas, luego de habernos dado cuenta que esto es absolutamente necesario. De esta manera podremos alcanzar el ideal que nos hace tener conciencia de nuestros deberes sociales y la nueva idea de la estructura de un pueblo vigoroso. En consecuencia, se hicieron grandes esfuerzos en ese sentido durante las ultimas decenas de años. tomando como punto de partida el importante trabajo de reforma del Deutscher Werkbund, los arquitectos, los artesanos, los industriales y sobre todo las grandes organizaciones del estado que se ocupan de los problemas de vivienda, despliegan todas sus energías a fin de crear, para cada uno (lo que quiere decir a precio muy moderado) la vivienda y los objetos de mobiliario que se necesitan. El hecho de que se haya podido realizar en Alemania, una exposición de interiores que costaba cada uno menos de 500 rm prueba que el éxito corono esos esfuerzos. También en cuanto a la construcción de casas, desde la gran guerra y sobre todo desde el restablecimiento político actual, se ha alcanzado un máximo de utilidad y economía. Al mismo tiempo la prensa, sobre todo, asume la tarea de formar el gusto de todos los miembros de la comunidad. Vemos que se depura el gusto, que se desarrolla el sentido de la forma, el de la solidez técnica y del empleo útil de las materias primas. Finalmente, quisiéramos hacer comprender a cada uno lo que corresponde realmente a sus ideas, al limite de sus medios y a sus verdaderas necesidades.

Una vivienda moderna inspirada en el campo

Hoy estamos convencidos de la gran importancia del suelo natal. Por lo tanto no debe sorprender que incluso en las casas urbanas de mejor gusto encontremos un aspecto de rural. Al mismo tiempo, se siente las influencia del carácter que inspira la región circundante. Además hay dos cosas que confirman ese carácter rural: Por un lado, el respeto siempre mayor que se tiene por el viejo artesano alemán, su energía productiva, su fuerza y su modestia, y por otro, ese espíritu deportivo y militar de la nueva Alemania que reniega de todo aquello que no es simple, poderoso y útil. Cada uno de los factores que terminamos de mencionar tiene (no podríamos desconocerlo) su sello particular. La contribución de Alemania a los problemas que presenta la vivienda moderna en Europa, es por lo tanto una síntesis de esas ideas morales. Esta síntesis emana de los objetos y los espacios que testimonian la probidad y los sentimientos que no tienen nada de falso.

Un marco intimo

El hogar a llegado a ser el santo hogar domestico, ya que se reconoce de nuevo a la familia como el órgano reproductor de la nación. A pesar de las diferencias políticas actuales del exterior, la casa es el lugar apacible que representa la nota de intimidad personal, gracias al don que posee la mujer alemana para crear un home (sin olvidar al padre de familia), gracias también al esfuerzo del arquitecto y el artesano. Tanto por la elección justa de las proporciones y de los colores, como por la distribución justa de las habitaciones, de manera que sean aptas para recibir los rayos del sol. El arquitecto creara viviendas que puedan servir de marco para la vida familiar más feliz. Por su lado, los ebanistas se encargaran de proveer el mobiliario capaz de extender el confort, dando la vida y el calor necesario a las habitaciones que alcanzaran así gran comodidad. No se trata de ubicar los muebles en la pieza, como se lo haría en la escena, sino de dar la posibilidad a la persona que la habitara, de sentirse bien en ella. Nuestro departamento se convierte así en un marco que nos rodea. Entre el y nosotros hay una determinada reciprocidad. Nos es útil y bienvenido. Al mismo tiempo, representa las buenas cualidades de los que lo han habitado.

La verdad de Polonia durante la Segunda Guerra Mundial

La campaña Polaca de septiembre

Durante la invasión de Polonia de 1939 al menos 120.000 ciudadanos polacos de ascendencia judía tomaron parte en las batallas contra los alemanes como miembros del ejército polaco. Se estima que durante estas acciones como mínimo 32.216 soldados y oficiales judíos murieron y 61.000 fueron hechos prisioneros.

Territorios anexionados por la Unión Soviética

La consecuencia del pacto de no agresión entre Alemania y la Unión Soviética fue la división de Polonia entre la zona ocupada por los alemanes y la zona ocupada por los rusos y por lo tanto también de la división de la comunidad judía en dos. De acuerdo con el censo de 1931 el 61.2% de los judíos polacos se encontraban en las áreas ocupadas por los alemanes mientras que el 38.8% se encontraban en las áreas que ocuparían los rusos. Aun así teniendo en cuenta los movimientos de población desde el oeste de Polonia hacia el este durante y después de la invasión de Polonia por los alemanes es muy probable que el porcentaje de judíos en las áreas soviéticas fuera mucho mayor que lo indicado por el censo de 1931.

Cultura judeo-polaca

En la nuevamente independiente Segunda República Polaca habitaba una gran minoría judía. Cuando la guerra comenzó en Polonia vivía la mayor población judía de Europa. De acuerdo con el censo nacional de 1931 había 3.130.581 personas en Polonia que declaraban el judaísmo con su religión. Estimando el incremento de la población y los movimientos migratorios desde y hacia Polonia entre 1931 y 1939, había aproximadamente 3.474.000 judíos en Polonia en septiembre de 39. (Aproximadamente un 10% de la población total) Los judíos vivían principalmente en grandes y pequeñas ciudades: El 77% vivía en ciudades y el 23% en pueblos.

El sistema económico y social de Polonia se vio totalmente abatido por la gran oleada de judíos procedente entre los años de 1930 a 1939, en Polonia los judíos se ocupaban básicamente de ser "usureros", esto quiere decir, que prestaban dinero a polacos que lo necesitaban, al pasar un corto periodo estos reclamaban el dinero prestado y al no poder devolverlo, los judíos se llevaban la mayoría de los inmuebles de las casas.
Polonia, sumergida en esta gran crisis, poseía un sistema de comunicación totalmente judío ya que las radiotransmisores eran de judíos, esto produjo que Alemania, luego de varios intentos de reunirse con los dirigentes polacos para realizar un tratado de paz por 25 años y de solucionar el tema del corredor polaco, desistiera de esto por la enorme propaganda echa por estos medios en contra de estos tratados, los ingleses contribuyeron a esto con la integración de un tratado de protección mutua con Polonia, tiempo después lo mismo haría Francia.

Al inicio de la guerra, durante el transcurso de esta y en el final, ninguno de los aliados intento ayudar a Polonia proveyendo alimento o realizando un ataque para liberar a Polonia de los rusos, Alemania trajo a los polacos a las ciudades mas grandes porque veia el sufrimiento de los pueblos polacos atacados por los ucranianos.

Imperialismo anglosajón, logias masónicas y la “independencia” de Hispanoamérica (Armando Aristizábal)



Imperialismo anglosajón, logias masónicas y la “independencia” de Hispanoamérica (1). Por Armando Aristizábal (2).

“El objetivo de Inglaterra y de todas las logias masónicas en América era lograr la independencia, luego de destruir el poderoso andamiaje político-militar montado por España“.

“Dividir y fraccionar territorios emancipados para poderlos dominar mejor”.

“A Inglaterra y su mercado mundial les interesaba enfrentarse con pequeñas repúblicas, susceptibles de ser manejadas fácilmente a su arbitrio…”


En todas las épocas, y en el mundo entero, las sociedades secretas se han constituido como fuente dinámica en el proceso de transformación social y política, y se han comportado como fundamental estímulo en los procesos revolucionarios.

Con los acontecimientos de Chuquisaca y Quito en 1809 se inició el proceso de la independencia de la América española. Desde entonces el impulso emancipador lo dieron los comerciantes, cuyo mayor interés los vinculaba hacia nexos económicos con Inglaterra; y los intelectuales, que nutrieron sus ideales y amasaron sus esperanzas en el iluminismo francés y la filosofía de la Revolución de 1789, con su tríptico eterno: Libertad, Igualdad, Confraternidad.

La principal organización secreta que intervino en el proceso libertario a partir de 1809 fue la masonería, cuya directriz provenía de Inglaterra, con logias fraternas en toda Europa y en América. Tuvo cierto grado de afinidad con el liberalismo político y económico, en cuanto a su pertinaz lucha contra el absolutismo, que era la expresión autocrática impuesta en nombre de Dios: La teocracia.

Inglaterra era un país desarrollado en permanente expansión de mercados, con la flota naval más grande del mundo. Se hallaba al acecho de las colonias españolas que, una vez libres con un poco de su ayuda, podían convertirse en consumidores de sus productos, amén de ser un inmenso recurso de materias primas. El objetivo de Inglaterra y de todas las logias masónicas en América era lograr la independencia, luego de destruir el poderoso andamiaje político-militar montado por España.



El capitalismo mundial, como en este caso lo demostró Inglaterra, jamás entrega una ayuda desinteresada. Siempre procede primero a hacer cálculos para dar “generosamente” el paso siguiente. “Inglaterra se había propuesto convertirse en sucesora de España a la hora de la independencia de sus colonias, y no se regateó esfuerzos para acelerar el momento. A lo largo de todo el siglo XVII desplegó una paciente labor de zapa para producir sus mercaderías y extender su influencia en el área latinoamericana. Unas veces lo hizo legalmente a través de puertos españoles, y otras de forma ilegal apelando al contrabando, o bien mediante el establecimiento de puertos francos en las islas que tenía bajo su dominio”.

Inglaterra, en la lucha de expansión económica con España, llevó las de ganar, principalmente por la fuerza poderosa de su marina mercante. Por algo Inglaterra mereció el nombre de “La Señora de los Mares”, o la frase no tan cierta, pero que explicaba ese poderío naval inglés: “Nadie puede disparar un cañón en alta mar sin pedir permiso a Inglaterra”. Poderío naval múltiple: Mercante y militar.



Simón Bolívar en galas masónicas.

“Fue en Cádiz donde se fundaron las primeras logias y sociedades secretas de influencia masónica con vistas a la independencia de América. Allí estaba el futuro general San Martín y otros partidarios criollos durante la guerra de la Independencia contra Napoleón. La más famosa de estas logias fue la de los Caballeros Racionales, con sede en Cádiz y Londres. En la sede inglesa el gran maestre de la logia era el venezolano Francisco de Miranda, que tanta influencia ejercería sobre Simón Bolívar. Es más, por la logia de los Caballeros Racionales pasaron casi todos los hombres que iban a jugar un papel preponderante en la emancipación de la América española: San Martín, Bolívar, O`Higgings, Alvear, Zapiola, etc".

“Para juzgar la importancia que las logias tuvieron en el proceso independentista, veamos a título de ejemplo un aspecto concreto. En el Río de la Plata actuó la logia Lautaro, de la que San Martín y Alvear eran cabezas visibles. Su influencia en los asuntos políticos era tal, que llegó a convertirse en gobierno paralelo…”. San Martín, Alvear, O`Higgins, principalmente, fundaron la Logia Lautaro que impulsó la convocatoria de la Asamblea Constituyente en el Virreinato del Río de la Plata que, si no declaró la independencia entonces, puso sólidas bases de republicanismo, aparte de dictar la abolición de la esclavitud, libertad de prensa y la extinción de la Inquisición, verdaderas instituciones de corte colonialista. La independencia se declaró el 9 de julio de 1816, en gran medida por el impulso dado por la poderosa Logia Lautaro.

“Otro tanto ocurrió en el Perú, donde las logias prepararon el desembarco de la expedición de San Martín. Sin embargo, también fueron las logias, en este caso las fieles a Inglaterra, las que trataron de dividir a los patriotas, ya que desconfiaban de las intenciones del Libertador de Argentina, poco adicto a su política de dividir y fraccionar los territorios emancipados para poderlos dominar mejor."

Tenemos ya una idea clara de la formidable participación del movimiento europeo masónico, especialmente el inglés, en el proceso emancipador de América; y la última cita constituye la partida para sospechar que la muerte de Antonio José de Sucre habría sido planificada en el misterioso silencio de una poderosa logia, a partir de “dividir y fraccionar territorios emancipados para poderlos dominar mejor”. Sucre estaría en la mira del movimiento masónico por su irreductible empeño de mantener la unidad grancolombiana. El pensamiento de Bolívar, en la materia, era el pensamiento de Sucre. Si fatalmente Páez cercenó Venezuela, Sucre venía convencido, y lo habría logrado, de mantener la unidad entre Colombia y Ecuador, aspecto reñido con los propósitos ingleses, y secundados por sus logias, de crear repúblicas minúsculas para campear a su antojo. Fue en este ambiente esotérico, producto del hermetismo en el que actúan logias masónicas, que se desarrolló el proceso de conclusión colonial; dése por cierto, también, que en este contexto se realizaría la célebre entrevista de Guayaquil, entre dos hermanos, Bolívar y San Martín.



Bolívar y Páez saludados por el pueblo de Caracas tras la proclamacion de la Independencia. Es notable la presencia del estandarte inglés-británico en esta imagen oficial. Mural del Capitolio de Caracas.

“Igual que se puede decir del asesinato de Mariscal Sucre en la encrucijada de Berruecos. Aunque no existen pruebas, todos los indicios señalan el ajuste de cuentas entre logias masónicas rivales.

El mismo Bolívar, afiliado a la logia londinense junto a su lugarteniente Santander, terminaría siendo puesto en la picota por los masones probritánicos, quienes le acusaron de abrigar ambiciones absolutistas y se opusieron a sus ideales de unidad latinoamericana.

Por eso no resulta ilógico suponer que a la sombra de este pulpo de sociedades secretas y logias, el imperialismo británico jugaba su baza de sustituir a España en el continente americano. Así, todos los partidarios de la unión o confederación de las colonias en un Estado orgánico fueron asesinados o desacreditados para que no pudieran cumplir su cometido. Para establecer su hegemonía económica, Inglaterra propiciaba la formación de pequeñas repúblicas independientes, antagónicas unas de otras, para mejor ejercer su papel de árbitro y monopolizador comercial. Y en la cuenta de las logias probritánicas hay que apuntar la muerte de Sucre, la conspiración de Santander para deshacer la Gran Colombia, el intento de asesinato de Bolívar y otros sucesos similares contribuyeron al fraccionamiento del gran imperio colonial español en una multiplicidad de naciones tuteladas por el imperialismo anglosajón”.

Si aplicamos el razonamiento anterior, y la lógica masónica de dividir para debilitar, concluiríamos con que la Batalla de Tarqui fue resultado de la obra masónica, en su silenciosa pero efectiva labor de lanzar hermanos contra hermanos, mientras nosotros seguimos discutiendo el eterno problema limítrofe…

A Inglaterra y su mercado mundial les interesaba enfrentarse con pequeñas repúblicas, susceptibles de ser manejadas fácilmente a su arbitrio…

Sucre fue víctima de varios atentados contra su vida; uno de ellos perpetrado por Mattos. Pues se asegura que éste era un mercenario que servía a órdenes de una de las muchas sociedades secretas de la masonería. Pese a las reiteradas acusaciones de que Mattos obraba por dinero, bajo ese poder secreto, nunca se logró establecer la relación. En esa oportunidad Sucre salvó su vida, pero no logró salvarla en Berruecos.



Notas

1) El presente texto es un extracto de un subcapítulo llamado “Logias Masónicas” del capítulo “Posibles causas de la muerte de Sucre” en el libro “Juan José Flores en Berruecos, Síntesis de una Infamia” de Armando Aristizábal, páginas 293 a 297, ediciones de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Quito, 1995. El entrecomillado son citas que realiza el autor.
2) Armando Aristizábal: Notable escritor, investigador e historiador ecuatoriano lamentablemente ya fallecido, sin haber podido concluir su obra cumbre la “Historia de la Corrupción en el Ecuador”.

Adolf Eichmann



Karl Adolf Eichmann nació en Solingen, Alemania el 19 de marzo de 1906 y fue asesinado en Jerusalén, Israel el 1 de junio de 1962 luego de haber sido secuestrado en Argentina.

Infancia y juventud

Eichmann era el hijo mayor de una familia de cinco hermanos que se trasladaron desde Solingen a Linz, en Austria. Adolf era considerado extranjero en Austria y no pudo conseguir trabajo. Sin embargo, sus hermanos menores eran considerados austríacos al nacer en este país. El padre de Adolf tenía entre sus amistades a Ernst Kaltenbrunner, dirigente Nacionalsocialista de origen austríaco, cuya sede del partido estaba en Linz. Kaltenbrunner auspició el ingreso de Eichmann al Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei (Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán) austriaco.

El 1 de abril de 1932 se afilió al Partido Nacionalsocialista de Austria con el número de afiliado 899.895 y el mismo día se enroló en las Schutzstaffel con el número 45.325, siendo transferido a Berlín el 1 de octubre de 1934.

Antes de 1939, cuando Alemania contemplaba la posibilidad de expulsar a los judíos de Europa, Eichmann fue uno de los principales interlocutores del Tercer Reich con el movimiento sionista, el cual estudió la posibilidad de facilitar la emigración judía.

En 1939 se opta por la deportación masiva de los judíos alemanes a ghettos habilitados en Polonia, y en 1942 se celebra la Conferencia de Wannsee organizada por Reinhard Heydrich, en la que se lanza definitivamente la llamada Solución Final que no era otra cosa que la expatriación de todos los judíos de Europa para fuera de ésta y no, como la historia oficial dice, la eliminación física de los judíos. Eichmann, que participa en la conferencia, queda encargado de la logística de las deportaciones.

El fin

En 1945, tras la caída del Tercer Reich, Eichmann huye a Argentina con un pasaporte entregado por la delegación de Génova del Comité Internacional de la Cruz Roja el 1 de junio de 1950, que le reconoce llamarse Riccardo Klement, natural del Tirol del Sur, Italia. Con este pasaporte recibe el permiso de inmigración otorgado por el Consulado General de la República Argentina en Génova. Bajo la falsa identidad de "Ricardo Klement" vive en Buenos Aires una vida absolutamente normal con su familia. Sin embargo, en 1957 es descubierto por los servicios secretos de Israel (el Mossad), quienes tardan dos años en determinar su identidad. Eichmann trabajaba como mecánico en una fábrica.

El 1 de mayo de 1960 un grupo de "Nokmin" (Vengadores) del espionaje israelí ingresan a Buenos Aires e inician la "Operación Garibaldi" (bautizada así por el nombre de la calle donde vivía Eichmann). Este equipo dirigido por el asesino Rafael Eitan y coordinado por Peter Malkin, "especialista en secuestros", inicia una vigilancia durante casi dos semanas, el 11 de mayo de 1960 lo secuestran en plena calle cuando Eichmann llega del trabajo y es enviado a Israel siete días más tarde. Allí se le somete a un polémico y largo juicio al término del cual se le condena a morir en la horca, sentencia que se cumple, unos minutos después de la medianoche, el 1 de junio de 1962 de madrugada.

Sus últimas palabras fueron: "Larga vida a Alemania. Larga vida a Austria. Larga vida a Argentina. Estos son los países con los que más me identifico y nunca los voy a olvidar. Tuve que obedecer las reglas de la guerra y las de mi bandera. Estoy listo."

Sus restos fueron incinerados y las cenizas fueron dispersadas en el mar Mediterráneo por una nave de la Fuerza Naval israelí en presencia de alegados sobrevivientes del "Holocausto", y fuera de las aguas jurisdiccionales de Israel. De este modo, se podía evitar que su tumba se convirtiera en sitio de veneración.

Rafael Eitan, quien dirigió el grupo que secuestró a Eichmann, fue durante 25 años oficial de Inteligencia en el Mossad y dirigió el criminal Shin Bet, en noviembre de 1985 fue destituido al ser descubierto como director de una red de espionaje contra Estados Unidos.

Peter Malkin, el agente que detuvo a Eichmann habría reconocido en una entrevista: "Lo más inquietante de Eichmann es que no era un monstruo, sino un ser humano".