La Historia de Der Stürmer

Der Stürmer ha sido uno de los periódicos más controvertidos de la historia. Por veintidós años, todos y cada uno de los números denunciaron a los judíos de una forma cruda e intensa. Aunque Streicher empleó un largo equipo de redacción a finales de los años 30, él siempre al final decía lo mismo: "Streicher y el Stürmer son la misma cosa", proclamaba orgullosamente.

En sus primero años hubo poco que sugeriría la futura notoriedad del Periódico. Streicher lo creó durante su primera mayor batalla para ganarse Nuremberg para el Nacionalsocialismo en 1923. Las fuerzas anti-Streicher habían realizado una "Tarde de Revelaciones" el 14 de Abril de aquel año, en la cual Streicher fue acusado de ser un mentiroso y un cobarde, de tener inadecuados amigos, de maltratar a su esposa, y de flirtear con mujeres, la clase de acusaciones que le acompañaría a través de su carrera. La respuesta de Streicher fue lanzar una publicación. Más tarde describió como había escogido el nombre de Stürmer. Caminando a través de los bosques en un espléndido día de primavera, estaba cavilando acerca de como llamar a su periódico. Mientras descansaba bajo un abeto, la inspiración irrumpió. Se levantó y gritó, "¡Lo tengo!" Puesto que el periódico asaltará la fortaleza de los rojos, lo llamaré el "Stürmer" (Asaltante) (1).

Otros órganos del Partido tenían nombres como Der Angriff (El Ataque) y Die Flamme (La Llama), nombres sugiriendo acción y vigor. El primer número apareció a principios de Mayo. Gran parte del contenido respondía a las acusaciones que sus oponentes le habían hecho, en un razonablemente persuasivo estilo, pero los judíos no fueron ignorados. El ejemplar concluía: "Mientras el Judío esté en Alemania seremos sus esclavos. Por lo tanto debe irse. ¿Quien? ¡El judío!" El número siguiente contenía un vehemente ataque al alcalde Luppe, un ataque que continuó en el tercer y cuarto números. En el número cuatro también, Streicher estuvo incluyendo más ataques generales a los judíos. El numero siete que apareció en Junio, tenía la siguiente cabecera : "Walther Rathenau : Quién era. Qué quiere. Qué ha hecho". Rathenau, un dirigente político judío, resultó muerto en un atentado de la extrema derecha. El Stürmer se convirtió en el arma privada de Streicher en su guerra contra los judíos.

Al aparecer los primeros números, estos no eran nada impresionantes, cuatro pequeñas paginas sin ninguna ilustración y pocos anuncios. El periódico cesó su publicaron durante los meses después del Putsch de 1923, pero Streicher lo resucitó en 1924. Hacia 1925 el periódico presentaba mejor aspecto. Traía más anuncios y las paginas tenían ahora formato de tabloide. La circulación se incrementó. De los primeros números se vendían algunos miles de copias como mucho, pero en 1927 ya alcanzaba las cuarenta mil copias semanales, muchas de ellas fuera de Nuremberg. Como la circulación se incrementó, Streicher expandió la cobertura del Stürmer. Al principio, escribía él mismo muchos de los delitos de los judíos y sus amigos en Nuremberg, el cabeza de los cuales era el alcalde Luppe. En 1930 Luppe raramente era el objeto del artículo de cabecera. También Streicher cambió el objetivo de su audiencia, de ahí la alteración del slogan de la cabecera. Anteriormente había sido "Un semanario de Nuremberg en lucha por la verdad". Ahora se convirtió en "Un semanario alemán en lucha por la verdad".

El principal sostén del periódico durante la época de Weimar fue el escándalo. Para mantener a sus lectores fieles, Streicher tuvo que proporcionar un constante suministro de interesante y fresco material, una empresa en la que alcanzó un sorprendente éxito. A principios de 1924 imprimió una noticia de que el precio del periódico era de 20 pfennings y que aquellos quiosqueros que intentaran cobrar más deberían responder ante él.

Mucho del escándalo, al principio, era político, el alcalde Luppe y su Administración fueron acusados de toda clase de abuso de poder. Si había problemas con el alojamiento en Nuremberg, esto era culpa de la judería de esta ciudad. Si había desempleo, los judíos eran acusados. Pero la política de Nuremberg tenía limitado interés para el creciente número de lectores fuera de esa ciudad, así que Streicher adoptó la posición del periodismo sensacionalista: Sexo y crimen, preferiblemente junto. Cada nuevo caso de violación cometida por judíos o sexualidad criminal, recibía la ansiosa atención del equipo del Stürmer. El material sexual naturalmente lo hacía interesante para los jóvenes; el Stürmer se convirtió en el equivalente en Nuremberg del Playboy. En 1925 un caballero escribió en su propio periódico:

“Streicher siempre atraía la atención con cada noticia de su Stürmer. Siempre saca algo podrido a la luz del día. Quiere mantener a sus lectores en constante suspense. Pero, qué es lo que sus lectores quieren? Sensaciones. Y Streicher se las da. ¿Quienes son sus lectores? Principalmente adolescentes. Gracias a la educación de Streicher todo muchacho está familiarizado con la homosexualidad y la prostitución. Uno no puede acusar a Streicher por hablar acerca de estos problemas. Todo periódico de hoy lo hace. La cuestión es como habla uno de ellas. Streicher las da gran prominencia. Puede uno no sentirse consternado cuando ve el Stürmer no sólo en las manos de los estudiantes mayores, sino también en las de los niños de la escuela elemental?“ (2)

El C. V. Zeitung, una publicación nacional judía, hizo la misma indicación en 1926, observando que muchos chicos de Nuremberg leen el Stürmer, y el alcalde Luppe acusó a Streicher de publicar "la peor literatura pornográfica". Irónicamente, muchos iniciales lectores del Stürmer parecen haber sido judíos. Después de la guerra Streicher dijo que los judíos le habían aportado un valioso apoyo financiero adquiriendo el periódico. Este testimonio es apoyado por una circular informativa de un periódico judío en Nuremberg alrededor de 1925: "Es una gran consternación para la Licht Verlag que el Stürmer sea leído incluso en círculos judíos. Hemos encontrado un gran número de ciudadanos de fe judía que compran el Stürmer y lo llevan a casa camuflado entre la Uhr Blatt o la Morgenpresse. Luego los judíos apoyan directamente al Stürmer." (3)

¿De donde le llegaba el material a Streicher? Cada semana aparecía un nuevo escándalo que informar, y cuando no había nada nuevo, repetía uno antiguo. Mucho material llegaba de coléricos lectores o dedicados nacionalsocialistas. Cuando la policía registró la oficina del Stürmer en 1927, descubrió que el periódico recibía más material del que podía utilizar. Muchos lectores, concluyó un informe posterior, no buscaban pago alguno, sino hacer públicas sus quejas. (4) Nuremberg era una gran ciudad, y el condado adyacente tenía un gran número de habitantes, así que nunca faltaba gente ansiosa de venganza. Aquellos que intentaron vender información, de hecho, eran descalificados. En 1926, por ejemplo, un anónimo ofertante, ofreció proporcionar una incriminatoria carta del alcalde Luppe por 5.000 marcos, una oferta que el periódico no aceptó. Interesantemente, Luppe recibió una similar oferta de información incriminatoria acerca de Streicher en el mismo periodo de tiempo. Lo que probablemente era la típica fuente de mucho del material del Stürmer fue después relatada por Adolf Hitler : Uno no debe nunca olvidar los servicios prestados por el Stürmer. Sin el asunto del perjurio del judío Hirsch, Nuremberg nunca hubiera sido nuestra. Y cuantos otros escándalos ha expuesto!

Un día un miembro del Partido Nacionalsocialista vio a un judío, en Nuremberg, impacientemente tirar una carta a una papelera. Recobró la carta y, después de leerla la llevó al Stürmer. Se trataba de una carta de chantaje en que el receptor, el judío Hirsch, era amenazado de que el asunto sería descubierto si dejaba de pagar. La revelación del Stürmer provocó una investigación. Entonces se supo que una campesina, que había entrado a trabajar de asistenta en Nuremberg en casa de Herr Hirsch, le había denunciado por violación. Hirsch llevó a la chica a jurar en el tribunal que ella nunca había tenido relaciones con otros hombres - entonces trajo numerosos testigos quienes dijeron que habían tenido relaciones con ella -. Los jueces alemanes no comprendían que los judíos no tienen escrúpulos cuando se trata de la salvación de uno de sus compatriotas. El tribunal, desde luego, condenó a la asistenta a un año y medio de prisión. La carta tirada impacientemente por Hirsch había sido escrita por uno de los falsos testigos sobornados por él - el cual consideró que podría añadir provechosamente el chantaje al perjurio - (5)

Puesto que no había que pagar por gran parte del material, los gastos de la editorial eran bajos. La policía de Nuremberg estimó que el Stürmer obtenía sustanciales beneficios, que eran usados para apoyar otras actividades nacionalsocialistas, una opinión generalizada en Nuremberg en aquel tiempo.

Desde su primer número, el Stürmer era dirigido a las capas más populares que Hitler estimaba como el mejor objetivo de su propaganda. Heinz Priess, un estudiante que atacó, él mismo, a Streicher, conviertiendose, después de 1933, en su propagandista, correctamente describe el intento de éste:

Desde que pretende conquistar a las masas, tiene que escribir de modo que las masas le comprendan, en un estilo sencillo y fácil de comprender. Ha descubierto que el modo de lograr la mayor efectividad en una audiencia es a través de frases sencillas. Escribiendo hay que adoptar idéntico estilo que hablando, si lo que queremos es obtener similares resultados. Streicher escribió en el Stürmer de la manera como él hablaba... El trabajador que llega a casa tarde y en la noche, de la fabrica no tiene la voluntad o capacidad de leer tratados intelectuales. Quería, más bien, leer lo que le interesaba y podía comprender. Streicher, desde luego, tomaba el contenido de la vida diaria y el estilo del discurso. Entonces daba al Stürmer su estilo, un estilo que muchos intelectuales no comprenderían, pero que fundamentalmente no era más que el producto de su propia experiencia obtenida a través de los años. (6)

Sus frases eran de hecho cortas y su vocabulario era elemental. No había mucha duda acerca de lo que Streicher tenía que decir, evitaba todo calificativo. Como editor Ernst Hiemer escribió en 1935 : "El Stürmer es el periódico del pueblo. Su lenguaje es sencillo, sus frases claras. Sus palabras tienen significado. Su tono es rudo. Lo tiene que ser! El Stürmer no es un periódico dominical. El Stürmer lucha por la verdad. En una lucha no se combate con guantes de niño. Y la verdad es ruda y dura". (7)

No sólo lo que Streicher decía era sencillo y franco, sino que también lo repetía incesantemente. Un sencillo número podía tener media docena de artículos acerca del mismo tema. Los mayores tópicos se recurrían tan a menudo que un lector tenía sólo que leer unos pocos asuntos antes de que encontrara casi todos los argumentos en el arsenal "antisemita" de Streicher. Nuevas evidencias eran siempre proporcionadas, pero sólo raramente nuevos argumentos.

Streicher también notó el valor del material visual. El mensaje de una caricatura o fotografía sería absorbido en segundos, ni siquiera los minutos necesarios incluso para los breves artículos del Stürmer. Los primeros números, bien es verdad, no llevaban ilustraciones, pero hacia 1925 había caricaturas en casi todos los números, y en 1930 se añadieron fotografías.

Las caricaturas era ciertamente el más chocante elemento en el Stürmer. Al principio de la publicación del periódico, Streicher descubrió un caricaturista de una gran crudeza, Philipp Rupprecht, quien bajo el seudónimo de Fips llegaría a ser identificado con el Stürmer casi tan estrechamente como Streicher. Habiendo emigrado a Argentina después de la Primera Guerra Mundial, Fips había trabajado como vaquero en un rancho. Regresó a Nuremberg alrededor de 1924 y fue empleado por el Frankische Tagespost, un periódico afiliado a la socialdemocracia. Enviado a cubrir el segundo proceso Luppe-Streicher con instrucciones de dibujar a Streicher, en lugar de hacer esto, dibujo a Luppe y a un prominente judío envuelto en el proceso. Las caricaturas fueron publicadas por el Stürmer en Diciembre de 1925, y Fips se unió a la redacción. Con excepción de 1927, permaneció como el único caricaturista regular del Stürmer hasta 1945, dibujando miles de vívidas y mortificantes caricaturas antijudías. Su estilo cambió a lo largo de su carrera, pero las esenciales características de los judíos de Fips permanecieron constantes. Estos eran bajos, gordos, feos, sin afeitar, babeantes, sexualmente pervertidos, narices ganchudas, con ojos porcinos, una visual personificación del mensaje de los artículos del Stürmer.

Aunque Streicher llegó a tener un largo staff, mantuvo su control desde que apareció el Stürmer. Muchos de los editoriales llevaban su nombre después de 1933 y muchos de los artículos eran escritos de acuerdo a sus instrucciones. Leía mucho material acerca de los judíos subrayando en rojo lo que pensaba era útil para los artículos del Stürmer. Escritores noveles podían ser requeridos para que pusieran el material requerido en la debida forma.

Cuando Hitler tomo el poder, el Stürmer era ya uno de las más populares publicaciones nacionalsocialistas, vendiendo 25.000 copias semanales. Curiosamente, Streicher no era el dueño del periódico. Los términos legales nunca habían sido puestos por escrito, y cuando su impresor murió en 1934, su viuda reclamó la propiedad. Para evitar procedimientos legales, Streicher adquirió todos los derechos por 40.000 marcos.

Bajo su liderazgo, a mediados de 1930 ya se vendían cientos de miles de copias semanalmente. Las cifras exactas son difíciles de determinar pero la circulación garantizaba que el número de anunciantes creciera rápidamente, particularmente después de que Streicher empleó un capaz director de la publicación en 1934, alcanzando 500.000 ejemplares en 1935. La rotativa llegó entonces a tirar 700.000 ejemplares.

Circulación del Stürmer : 1927-1938
(Ejemplar/Año Circulación)

1927: 14.000
1933: 25.000

Nº 06 (1934): 47.000
Nº 13 (1934): 49.000
Nº 17 (1934): 50.000
Nº 19 (1934): 60.000
Nº 33 (1934): 80.000
Nº 35 (1934): 94.114
Nº 42 (1934): 113.800
Nº 06 (1935): 132.897
Nº 19 (1935): 202.600
Nº 29 (1935): 286.400
Nº 36 (1935): 410.000
Nº 40 (1935): 486.000
Nº 05 (1938): 473.000

El crecimiento de la circulación después de 1934 estuvo asistida por una entusiasta promoción. Robert Ley, el líder del Frente del Trabajo, respaldó el Stürmer con su organización. Varios afiliados del Partido apoyaron su circulación. En 1937, por ejemplo, un líder Nacionalsocialista escribió a sus subordinados ordenándoles que acudieran al Stürmer cuando dirigieran agitación antijudía. "Ningún material educativo es mejor que el viejo periódico antisemita del Gauleiter de Franconia, Julius Streicher, el Stürmer. Con mucha franqueza revela los crímenes de la raza judía desde la antigüedad hasta el presente". (8)

Nueve ediciones especiales fueron publicadas después de 1933, a menudo a tiempo de aparecer en la reunión anual de Nuremberg. Estas contenían temas tales como el asesinato ritual judío, criminalidad judía, la conspiraron mundial judía, crímenes sexuales judíos, y los judíos de Austria y Checoslovaquia. Las rotativas llegaron a tirar 2.000.000 de ejemplares, y un plantel nacional de anuncios era presentado.

Los lectores del Stürmer eran incluso más numerosos que lo que la circulación puede sugerir, miles de elaboradas exposiciones eran elaboradas por lectores a través de toda Alemania que se mostraban con cada numero semanal. Un manual periodístico publicado en aquel tiempo decía que tales exposiciones eran encontradas en todos los lugares de Alemania, dando al periódico un número de lectores sin precedentes. Estas exposiciones, exhibidas en áreas donde mucha gente transitaba, tenían a menudo, elaboradas estructuras. Usualmente eran adornadas con slogans del Stürmer tales como "Los judíos son nuestra desgracia" o "Mujeres y muchachas alemanas: Los judíos son tu destrucción". El Stürmer regularmente urgía a los lectores a mantener las exposiciones bien colocadas y en orden. Una nota de 1936 a los lectores, por ejemplo, los instruía a mantener sólo el ultimo número del periódico como muestra. "Lo que es especialmente importante, es que el Stürmer no muestre casos que afecten negativamente al escenario local" (9) Muchos asuntos del periódico llevaban fotografías de exhibiciones particularmente impresionantes, y muchos números en los años 30 llevaban largas listas de las nuevamente erigidas.

Estas exhibiciones eran llevadas a sitios donde la gente naturalmente se congregaba - paradas de autobús, cantinas de fabricas, plazas publicas, parques y calles transitadas. Un paseante podía en unos segundos, detenerse para ver la ultima caricatura de Fips, o dedicar algunos minutos necesarios para leer cualquiera de los generalmente breves artículos. Las exhibiciones se convirtieron en parte de la vida diaria del Tercer Reich.

La enorme circulación del Stürmer era en sí misma evidencia de su oficial popularidad, pero había más. Adolf Hitler, mismo lo elogiaba. Hermann Rauschning, resumiendo una conversación con Hitler, informa acerca de la admiración del Führer por el trabajo de Streicher:

El antisemitismo era, de lejos, la más importante arma en su arsenal propagandistico, y casi en todos lados de mortífera eficiencia. Esto provocó que le fuera permitido a Streicher tener manos libres. Los temas eran divertidos y muy hábilmente llevados. ¿Dónde, se preguntaban, conseguía Streicher su constante suministro de nuevo material? Hitler, estaba simplemente ansioso de leer cada nuevo número del Stürmer. Era el único periódico que siempre leyó con deleite, desde la primera a la última pagina. (10)

Otras notables figuras del partido escribieron cartas de alabanza del Stürmer. Viktor Lutze, jefe de las SA, escribió en 1937: "El Stürmer tiene un papel esencial en la formación de lo que cada alemán opina acerca de la cuestión judía como la crucial cuestión de la nación y el honor, poniendo el pensamiento racial en lenguaje popular". Albert Forster, Gauleiter de Danzig, escribió: "Con deleite puedo decir que el Stürmer, más que cualquier otro diario o semanario, ha dejado claro ante la gente de un manera sencilla el peligro del judaísmo".

Sin Julius Streicher y su Stürmer, la importancia de una solución a la cuestión judía no sería vista de un modo tan critico como actualmente lo es por muchos ciudadanos. Por lo tanto, aquellos que esperen descubrir la verdad desnuda acerca de la cuestión judía tendrán que leer el Stürmer. (11)

Cartas similares llegan de Heinrich Himmler, Robert Ley, Max Amann y otros prominentes lideres Nacionalsocialistas. El éxito del Stürmer permitió a Streicher ampliar su actividad por medio de la publicación de libros "antisemitas". Dos llamativamente ilustrados cuentos para niños fueron publicados después de 1936, junto con una tercera historia con espeluznantes historias, comparando a los judíos con animales desagradables. Sus primeros discursos y editoriales fueron publicados en colecciones editadas por Heinz Preiss. El colaborador de Streicher, Fritz Fink, escribió una guía de educación "antisemita", copias de la cual estaban convenientemente disponibles en Braille. También aparecieron una serie de trabajos de investigación, incluyendo un estudio de judíos de la Corte, una colección de proverbios antijudíos, y un breve trabajo acerca del tratado de Bismarck con Rusia. Streicher también produjo una serie de libros ilustrados acerca de las reuniones de Nuremberg e incluso lanzó un periódico médico antisemita de corta vida.

Otro de los mayores proyectos fueron los archivos del Stürmer mencionados por primera vez en 1933. Este alcanzó una considerable colección de temas antisemitas, incluyendo miles de libros en hebreo y arameo (lenguajes que pocos de los miembros del staff podían leer) y muchos más en alemán y otros idiomas. Allí había muchas publicaciones judías y alemanas y una larga colección de las caricaturas de Fips y fotografías, junto con la correspondiente parafernalia judía como los rollos de la Torá y las instrucciones del ritual de la circuncisión.

Mucho del material era enviado por lectores, a los cuales el periódico apelaba para que le enviaran tales items; mucho más llegaba de propiedad judía confiscada. La Gestapo suministraba considerable información, particularmente acerca del tema de la criminalidad judía. La Gestapo se mostraba usualmente cooperativa, pero, a menudo, cuando algunas oficinas eran renuentes, Streicher se quejaba y generalmente se salía con la suya. Un memorándum de la Gestapo en 1937 instruye a las oficinas locales para atender al Stürmer cuando les fuera requerido. Y en 1940 una carta del Stürmer a la oficina de la Gestapo de Dusseldorf pedía, particularmente, material concerniente a judíos y pornografía, requiriendo que toda la pornografía de cualquier modo conectada con judíos, ya fuera escrita, impresa, publicada o vendida por judíos fuera entregada al periódico. (12)

Sobre 300 personas trabajaron para Streicher hacia 1939, incluyendo curiosamente a un judío llamado Jonas Wolk, quien bajo el seudónimo de Fritz Brand escribió mordaces artículos en el Stürmer. Un informe de Goering informa que, mientras Streicher paga un buen sueldo a Wolk, rehusa estrecharle la mano. Una carta de Viena de 1939 llega de un judío que también quiere tener su material publicado por el Stürmer. (13) El grueso del staff, ayudó a Streicher a conducir una operación que alcanzó el mundo entero de habla alemana. Copias llegaron a Estados Unidos, Canadá, Brasil, Argentina, y otros países con gran población alemana. La prensa mundial informaba regularmente de las andanzas de Streicher, viéndole como la mayor fuerza en el acoso a los judíos.

En Alemania, incluso el Stürmer alcanzó un status de periódico oficial. Como un tribunal de Berlín, que rechazó el pleito de una persona criticada en un artículo del Stürmer, dijo:

"El Stürmer tiene la tarea de la difusión y profundización de la comprensión de asuntos raciales entre la gente, así como apoyar al movimiento en su vital lucha contra la judería internacional. Entonces ocurre que es bastante frecuente en el Stürmer y otras publicaciones criticar las relaciones entre los ciudadanos individuales y los judíos. Esto se hace, no para calumniar al individuo, sino para mostrar a todos los alemanes como cada individuo se comporta con respecto a la judería. El individuo no tiene derecho a quejarse acerca de tal crítica de su comportamiento, ya que se ha informado objetivamente, además podría irrazonablemente estorbar o incluso peligrar el necesario trabajo del Stürmer." (14)

También hubo protestas contra el periódico por parte de ciudadanos alemanes. Las más comunes se referían al elemento sexual que transcurría en muchas de sus historias. El editor Ernst Hiemer respondió vehementemente a tales quejas : "Ustedes pueden revisar la totalidad de los volúmenes del Stürmer y notar que cada pasaje que ustedes piensenpone en peligro a la juventud. Pero entonces tomaremos los libros sagrados y haremos lo mismo". Es mejor tener una juventud educada en la amenaza sexual de la judería que una arruinada a través de la ignorancia. Un número posterior habla de "perfumadas mujeres con delicados nervios y hombres de la misma clase" quienes objetaban el franco tratamiento del Stürmer.

Cuando Streicher se metía en problemas, siempre podía contar con la ayuda de Hitler. En 1934, por ejemplo, la edición especial del asesinato ritual produjo un tumulto internacional, incluyendo protestas del Arzobispo de Canterbury. Hitler finalmente permitió la prohibición, pero sólo después de que muchas copias hubieran ya sido distribuidas. Después de aquel año, el Stürmer atacó a un político checoslovaco lo que le valió una prohibición de tres meses. Pero Streicher visitó a Hitler y revocó la prohibición permitiendo reasumir la publicación. También lo haría en 1938 cuando Streicher volvió a apelar a Hitler personalmente.

Hacia 1940 tales dificultades habían disminuido. Con la imposición de la censura a causa de la guerra, pruebas de cada ejemplar del Stürmer era enviadas a Berlín antes de su publicación. En Noviembre de 1940, por ejemplo, la censura instruyó al periódico para que quitara un articulo acerca de los judíos en Turquía, omitiera otro acerca de Suiza y alterará partes de otros historias. (15) estos cambios no eran criticas del tono antijudío sino intentos de evitar dificultades diplomáticas.

Después de 1940 la circulación del Stürmer empezó a decaer, en parte debido a los recortes en el suministro de papel a los periódicos. Aunque Hitler aseguró el suficiente papel a Streicher para mantenerlo en funcionamiento. Una más importante razón fue la desaparición de los judíos de la vida diaria alemana. En la década de los 20 y 30 cada número del periódico había estado plagado de acusaciones que los judíos eran los responsables de atroces daños por toda Alemania, implicando una inmediata amenaza a cada lector. Pero en los años de guerra, muchos de los judíos que no habían emigrado habían sido trasladados al Este fuera de la vista del publico. Faltando los elementos de una inmediata amenaza, gran número de alemanes perdieron cualquier interés que pudieran tener por la cuestión judía. El Stürmer quedó como un periódico de asuntos internacionales, no la escandalosa hoja que le había hecho notorio. Sin la apelación al escándalo inmediato, la circulación pronto disminuyó a menos de 200.000 ejemplares. A mediados de 1944, recortes en el suministro de papel habían reducido sus 16 paginas a cuatro, como en 1923. Streicher continuó hasta el fin. Su ultimo número apareció en 1945, denunciando la invasión aliada como un medio de la conspiración internacional judía.

El Stürmer fue publicado por 22 años. Nunca antes o después hubo un periódico que tan crudamente atacara a los judíos. Incluso hoy, el mensaje del Stürmer está disponible en la literatura "antisemita" publicada en todo el mundo. Además, en 1976 la Nueva Iglesia de la Cruzada Cristiana, una organización nacionalista de Luisiana, imprimió la "Edición Conmemorativa de Julius Streicher" de la edición especial de 1934 sobre el asesinato ritual. En la introducción se lee: Julius Streicher, educador alemán, escritor y político, en cuya memoria este periódico ha sido impreso, fue una víctima del horrible Rito Sangriento talmúdico conocido como los Procesos de Nuremberg... Nosotros ahora orgullosamente presentamos al lector, por primera vez en ingles, la nueva edición del más famoso número del Stürmer de Julius Streicher. La versión en idioma inglés, aparentemente se vendió bien.

Notas

1) La historia es una manuscrita versión de la disertación de Heinz Priess en el Archivo principal del NSDAP, Institución Hoover edición en microfilm, rollo 98, folio al 18. La versión final de la disertación de Preiss omite la historia.
2) Nürnberger Zeiting, 8 de Noviembre de 1925. Un fragmento está en el HA, 17A/1731.
3) Circular sin fecha esta en NS/71
4) Policía de Nuremberg al fiscal del Estado, 12 de Diciembre de 1927, HA, 85/1732.
5) Hitler, Conversaciones de Sobremesa, pag. 31-32.
6) Preiss, página 79.
7) Der Stürmer, Nº 17 (1935).
8) Wolfgang Sauer, ed., Dokumente über die Verfolgung del jüdischen Büerger in Baden-Wüttemberg durch das nationalsozilistische Regime 1933-1945, Volúmen 1 (Sttutgart : W. Kohlhammer, 1966), página 103.
9) Der Stürmer, Nº 5 (1936).
10) Hermann Rauschning, Hitler Habla (Londres: Thornton Butterworth, 1939), páginas 233-34.
11) Der Stürmer, Nº 11 (1939) and N.º 27 (1937).
12) Véase 4 de Septiembre de 1937 memorándum de la Gestapo en el HA, 91/1891, y DS a la Gestapo de Dusseldorf, 2 de Septiembre de 1940, en la Wiener Library Collection, VB 5.
13) Horowitz a DS, 5 de Febrero de 1939, Stadtarchiv Nürnberg, Stürmerarchiv, folio 1, 681.
14) Der Stürmer, Nº 41 (1937).
15) Fred Hahn, ¡Lieber Stürmer! Laseer briefe an das NS-Kampblatt 1924 bis 1945 (Sttutgart: Seewald Verlag, 1978), página 105.