Las Schutzstaffel

El 30 de enero de 1933, día del advenimiento al poder del Nacionalsocialismo, en Alemania, unos 100.000 hombres formaban parte de una formación especial del movimiento y constituían la guardia personal del Führer. Con este efectivo, las Schutzstaffel, entonces formación dependiente de la Jefatura Suprema de la Sturmabteilung, tomó su auge, llegando a ser su estructura totalmente apta para cumplir la misión que le encomendó expresamente Adolf Hitler: "Garantizar la seguridad interna de Alemania".

Una etapa del mayor significado en esa vía representa la orden por la cual Adolf Hitler, en julio de 1934, elevó a la Schutzstaffel a la categoría de formación autónoma del Partido. La Schutzstaffel dividía a sus 200.000 hombres de entonces en secciones principales, secciones y estandartes; a esto había que agregar las tropas auxiliares y los servicios de guardia.

Para la organización y régimen de la Schutzstaffel se establecían normas muy severas, apropiadas para constituir un cuerpo selecto tanto moral como físicamente. En esta sección se preferían a los hombres que más se aproximaran al ideal del hombre nórdico. Características exteriores, como la estatura y el aspecto racial correspondiente, desempeñaban un papel importante. La conciencia del valor de la sangre y del suelo patrio sirve de pauta para seleccionar a los Schutzstaffel, pues, como decía su propio jefe Heinrich Himmler, la idea de sangre pura, representada ya desde el comienzo en la Schutzstaffel, quedaría reducida a la nada si no estuviera indisolublemente unida a la convicción del valor sagrado del suelo patrio. Esta selección no se limitaba a los hombres, puesto que de cada miembro de la Schutzstaffel se exige que se case sólo con una mujer de sus mismas condiciones raciales. Para la promesa matrimonial y para efectuar las nupcias, la ley preceptuaba el correspondiente permiso.

La segunda virtud de la Schutzstaffel debía estar encarnada en su espíritu de lucha. La dirección templa mediante la más severa escuela el valor y el espíritu de lucha de cada uno y ponía a prueba por diferentes examenes anuales de aptitud a todos y especialmente a los jefes. En las líneas de la Schutzstaffel no encontraba cabida la dejadez y se impedía que desapareciera su sencillez característica y se perjudicara el espíritu de lucha. La tercera característica que se exigía del Schutzstaffel es que mantuviera indivisible la fusión de los conceptos fidelidad y honor. Sobre el puñal de servicio de la Schutzstaffel estaban grabados estas palabras de Adolf Hitler: "Mi honor se llama fidelidad".

A los Schutzstaffel se les inculcaba que se podian perdonar muchas cosas en este mundo pero jamás la deslealtad, pues la lealtad emana del corazón. La inteligencia puede incurrir en errores que pueden ser nocivos pero no incorregibles. El corazón en cambio, latirá siempre con el mismo pulso. Lealtad significa para el Schutzstaffel: Lealtad al Führer, a la Sangre, al Pueblo alemán, a la Familia, al camarada y a las leyes inmutables de la moral, de la decencia y de la caballerosidad. De la Schutzstaffel se exigía, por último, obediencia absoluta y espontánea en mayor grado. Todas las inclinaciones y opiniones personales deberían ser sacrificadas en aras del deber. Por una ley se imponía al Schutzstaffel la obligación de defender su honor y de igual manera la de respetar el honor de los demás. A pesar del rigor de los principios se exige la bondad y la nobleza hacia los camaradas, compatriotas y semejantes en general.

En un folleto titulado "Cincuenta preguntas y respuestas para el Schutzstaffel", la primera pregunta dice así: "¿Qué reza tu juramento?". He aquí la respuesta: "Juramos Adolf Hitler, a tí, Führer y Canciller del Reich, valor y lealtad. Te prometemos obediencia hasta la muerte a tí y a los jefes que tú nos designes. Válganos Dios".

Segunda pregunta: "Luego, ¿crees tú en Dios?". Respuesta: "Sí, creo en Dios todopoderoso". Estas dos preguntas marcaban claramente el criterio de la Schutzstaffel con respecto a la religión. No obstante, esto no impide que, además de los judíos y masones, se considere al clero político como al más peligroso enemigo del Estado. La Schutzstaffel debía garantizar la seguridad interior de Alemania; con ese fin se había establecido en su dirección general un servicio de seguridad organizándose la policía secreta del Estado (Gestapo). El jefe de la Schutzstaffel, Heinrich Himmler, primeramente fue nombrado jefe de la Gestapo y por último, Jefe de toda la policía alemana.

Líderes de las Schutzstaffel

Julius Schreck (1925 - 1926)
Joseph Berchtold (1926 - 1927)
Erhard Heiden (1927 - 1929)
Heinrich Himmler (1929 - 1945)
Karl Hanke (1945)
Cristopher Korczak
Hans Meister

Denominación y graduación de las Schutzstaffel (grafíca Alemana - Española)

Schutzstaffel: "Escuadras de protección", al principio destinadas para el Führer y miembros destacados del Partido Nacional Socialista Obrero Alemán.
Totenkopf o Totenkopfverband: Unidades de la Calavera, sección paramilitar de las SS.
Reichsführer SS o SS Reichsführer: Jefe de las SS en el Reich (Heinrich Himmler), (mariscal de campo) El grado más alto de las SS.
SS Oberstgruppenführer: Capitán General del Cuerpo del Ejército de las SS.
SS Obergruppenführer: Teniente General del Cuerpo del Ejército de las SS.
SS Gruppenführer: General de División de las SS.
Brigadeführer: General de Brigada de las SS.
SS Standartenführer: Coronel de las SS.
SS Obersturmbannführer: Teniente coronel de las SS.
SS Sturmbannführer: Comandante de las SS.
SS Hauptsturmführer: Capitán de las SS.
SS Obersturmführer: Teniente de las SS.
SS Hauptscharführer: Sargento de las SS.
SS Oberscharführer: Cabo Primero de las SS.
SS Scharführer: Cabo de las SS.
SS Oberführer: General de las SS, no tiene equivalente en el Ejército regular.
SS Untersturmführer: Subteniente de las SS
SS Unterscharführer: Sargento de las SS.
SS Rottenführer: Cabo Primero de las SS.
SS Sturmmann: Cabo de las SS.
SS Oberschütze: Distinguido de las SS.
SS Schütze: Soldado raso de las SS.
SS Anwärter: Aspirante de las SS.