Hitlergruss



Hitlergruβ o Deutscher Gruβ
El denominado Hitlergruβ (saludo hitleriano), también denominado Deutscher Gruβ (saludo alemán) consistía en extender el brazo y la mano derechos a la vez que se exclamaba: ¡Heil Hitler! o ¡Sieg Heil!. Aproximadamente desde el año 1925, constituyó la forma ordinaria de saludo entre los nacionalsocialistas alemanes. Adolf Hitler imitó esta clase de saludo no sólo del “saluto romano“ implantado por Benito Mussolini en Italia - a imitación, a su vez, del saludo propio del Imperio Romano -, sino también de las costumbres propias de su tierra de origen, Austria, donde Heil era una forma de saludo corriente entre amigos (de hecho, en algunas partes de Austria aun hoy puede escucharse el saludo Heil), del mismo modo que en Baviera se empleaba como saludo el término Servu. En todo caso, el saludo Heil acabó extendiéndose por el uso obligado que del mismo se hizo tanto por el DAP (Deutsche Arbeiterpartei o Partido Alemán de los Trabajadores) como por los grupos Völkisch. Además, era un modo de evitar que los simpatizantes del partido poco habituados al saludo militar (brazo en ángulo con la mano extendida hacia la sien) efectuasen éste incorrectamente.

Rudolf von Sebottendorf, fundador de la Sociedad Thule, siempre sostuvo que el ¡Sieg Heil! procedía del ¡Heil und Sieg!. Este grito era el saludo establecido y comúnmente aceptado por los miembros de la Thule Gesellschaft en los años 20 y, en su forma abreviada ¡Heil!, fue rápidamente adoptado por Adolf Hitler.

Durante el Tercer Reich, el Hitlergruβ fue conocido también como Deutscher Gruß y en algunos casos se llegó al extremo de abreviarlo con formas como Hitler e, incluso, Hei-tler. Entre los propios NacionalSocialistas, el Kampfgruβ o saludo de lucha adoptó varias formas: Heil Hitler, Sieg Heil o, simplemente, Heil, todas las cuales acabaron siendo moneda de uso corriente en la vida cotidiana de los alemanes, estuvieran o no afiliados al NSDAP. En todo caso, ello contribuyó a poner de manifiesto que el Deutsches Reich era, en definitiva, un Führerstaat (Estado del Führer), hasta el punto de que no contestar a un Hitlergruβ se consideraba una grave ofensa y, en los últimos años del Tercer Reich, podía, incluso, dar lugar a la imposición de sanciones.

Con relación a esto cabe señalar que durante la etapa nacionalsocialista, se dispuso que, durante el tiempo de carnaval, el empleo del Hitlergruβ debía, como muestra de respeto, evitarse en lo posible. De acuerdo con ello, el Ministro NacionalSocialista del Interior de Baviera, Hermann Esser, decretó que, en estos casos, el saludo se efectuaría apoyando la mano derecha en el pecho a la altura del corazón.

También en la correspondencia oficial debía emplearse el saludo Heil Hitler, fórmula esta que solía alternarse con la de Mit Deutschem Gruβ (“con un saludo alemán“).

Después del atentado contra Hitler del 20 de julio de 1944, el Hitlergruβ se convirtió en saludo oficial de la Wehrmacht, en un intento por reforzar las manifestaciones externas de apoyo al Führer.

El Hitlergruβ en los deportes

El 7 de agosto de 1933, el Dr. Joseph Klein impuso la obligatoriedad del Hitlergruβ para los equipos de fútbol. Hacia el 6 de junio, hizo lo propio en la Liga de Fútbol Alemana. No obstante, no todos los deportistas hicieron uso del Hitlergruβ. Es el caso, por ejemplo, del futbolista Walther Pahl, que rehusó emplear este saludo y al que la DFB (Deutsche Fußball-Bund o Federación Alemana de Fútbol) prohibió participar en partidos oficiales. En la inauguración de los Juegos Olímpicos de verano de 1936 que se celebraron en Berlín, así como en las Olimpiadas de invierno que tuvieron lugar en la localidad bávara de Garmisch-Partenkirchen, los espectadores aclamaban a los equipos olímpicos que iban haciendo su entrada en el estadio, en muchos casos, levantando el brazo derecho, para, supuestamente, realizar el Deutscher Gruβ. Lo que muy pocos sabían es que ese gesto de levantar el brazo era, también, el saludo olímpico.

El Hitlergruβ hoy en día

A partir de 1945, el Hitlergruβ fue prohibido en todo el territorio alemán. Posteriormente, la República Federal de Alemania proscribió el empleo del Hitlergruβ y de todas sus variantes (Mit Deutschem Gruβe, Meine Ehre heiβt Treue - Mi honor se llama lealtad -, etc), así como cualquier otro símbolo del Tercer Reich (por ejemplo, la Cruz Gamada), tipificándolo como delito en el parágrafo § 86-a del StGB (Código Penal Alemán).

Las organizaciones "neonazis" se sirven hoy de variantes del Hitlergruβ, por ejemplo, del denominado Kühnengruβ (“saludo provocador“ que se lleva a cabo extendiendo el brazo y mano derechos junto con los dedos índice y corazón, o el también llamado Schlampigen Führergruβ que se realiza sin estirar el brazo, pero llevando la mano hacia atrás, tal y como el propio Adolf Hitler hacía con frecuencia. Igualmente, es tradición entre los grupos neonazis la utilización del número 88, que equivale a Heil Hitler (en representación numérica de la posición que la letra H tiene en el alfabeto), o el 18, que equivale a Adolf Hitler.

En los manuales para soldados se indicaba como realizar el saludo hitleriano, entre otros:

Proclamación del Hitlergruβ por el Gauleiter Fritz Sauckel:

"¡Compañeros y compañeras de toda clase y condición!
¡Trabajadores intelectuales y manuales!
Precisamente nuestro distrito de Turingia, que desde tiempos pasados ha venido siendo una tierra obscura, dominada por la plutocracia judía, por la lucha de clases marxista y por los burgueses, ha estado sufriendo las más graves miserias de todos los territorios alemanes.

Sólo ahora, a través del genio y la lucha de Adolf Hitler y por medio de la victoria del movimiento nacional socialista, han podido las industrias, las minas y los negocios de toda clase, y hemos podido todos nosotros, con independencia de que seamos trabajadores intelectuales o manuales, recuperar el trabajo y el pan gracias a la reconstrucción de nuestra economía y al alzamiento del Tercer Reich.

De ahí que nosotros queramos dar gracias por este gigantesco milagro de la Historia alemana y por ello, en nuestra Patria, haremos uso del saludo alemán Heil Hitler! en las ciudades, en los pueblos y en cualquier negocio siempre que se nos presente la ocasión.

¡La tierra de Turingia se convertirá así en la tierra de Hitler!

De este modo, nosotros queremos expresar nuestra alianza inquebrantable con el grito y con el hombre al que debemos honor, libertad, trabajo y pan.

Heil Hitler!
Fritz Sauckel Gauleiter"


Por su identificación con el "antisemitismo" del Tercer Reich, el Hitlergruβ está hoy oficialmente consagrado como saludo en numerosos grupos y organizaciones islámicas, como las
milicias de Al Fatah, las milicias de Hezbolah, la policía nacional palestina, y otros muchos grupos islámicos.