Los Judíos: Dirigentes de la Masonería

El ilustre sabio jesuita Monseñor León Meurin, Arzobispo Obispo de Port-Louis, en su documentada obra "Filosofía de la masonería", afirma lo siguiente:

"Los primeros once grados de la masonería (del rito escocés) como veremos más adelante, están destinados a transformar al `profano´ en `Hombre verdadero´, en el sentido masónico; la segunda serie que va del grado 12 al 22 debe consagrar al Hombre `Pontífice judío´ y la serie tercera del grado 23 al 33 ha de consagrar al Pontífice `Rey judío´ o `Emperador cabalístico´..."

"Lo primero que sorprende al nuevo adepto a una logia es el carácter judío de todo cuanto en ella encuentra. Desde el grado uno hasta el 30 no oye hablar sino de la `Gran obra´, de reconstruir el templo de Salomón, del asesinato del arquitecto Hiram-Abiff; de las dos columnas Boaz y Jakin (III, Reyes, VII, 21), de multitud de contraseñas y palabras sagradas hebreas y de la Era judía, añadiendo 4000 años a la nuestra, para no honrar el nacimiento del divino Salvador"

"Tras haber establecido firmemente a la masonería en los diversos países cristianos, los judíos se aseguraron el predominio de los Grandes Orientes en número e influencia. Por otra parte establecieron gran número de logias formadas exclusivamente por judíos. Ya antes de la revolución de 1789, los hermanos von Ecker y Eckhoffen habían fundado en Hamburgo la `Logia de Melquisedec´, reservada a judíos. Los hebreos von Hirschfeld y Cotter crearon en Berlín a finales del siglo XVIII la `Logia de la Tolerancia´, con el fin de aproximar por medio de la masonería a los cristianos y a los judíos...." (18).

Ya desde entonces usaban los judíos el truco de aproximar a judíos y cristianos con el fin de controlar ideológica y políticamente a estos últimos, o desorientarlos; pero, en esa época tenían que recurrir a las "Sociedades Secretas", ya que las leyes y las costumbres de los estados cristianos de Europa estaban saturadas de medidas tendientes a proteger a los cristianos en contra de los engaños de los judíos. El citado arzobispo sigue diciendo que:

"El periódico secreto masónico de Leipzig en su número correspondiente a octubre de 1864 decía que `el centro de las logias judías funcionaba en París, bajo la dirección de Crémieux y el Gran Rabino´ " (19).

Las Doctrinas, Símbolos y Grados Masónicos provienen del Judaísmo.

El ilustre Arzobispo Obispo de Port-Louis, hablando sobre el origen judío de las doctrinas masónicas, dice lo siguiente:

"Los dogmas de la masonería son los de la Cábala judía y en particular los de su libro `Zohar’ ". (Luz).

"Ello no consta en ningún documento masónico pues es uno de los grandes secretos que los judíos guardan para sólo conocerlos ellos mismos. Sin embargo, hemos podido descubrirlo siguiendo los rastros del número once..."

"Es aquí donde hemos descubierto los dogmas fundamentales de la Cábala judía incorporados a la masonería" (20).

Y en su obra "Simbolismo de la masonería" el citado arzobispo dice:

"En los capítulos precedentes quedaba siempre cierto número de símbolos masónicos más o menos inaplicables. En éste todo cuanto representa un papel en la masonería y en su leyenda se aplica al pueblo judío con una facilidad asombrosa. En realidad cuanto existe en la masonería es profunda, exclusiva, apasionadamente judío desde el principio hasta el fin".

"¿Qué interés tienen las demás naciones en reconstruir el templo de Salomón? ¿Lo hacen por ellas mismas o por los judíos? ¿Son estas naciones o son los judíos quienes obtendrán de ello algún beneficio? ¿Qué ventajas representa para ellas devorarse unas a otras a fin de que triunfen en todo el mundo los `Príncipes de Jerusalén’ (grado 16), `Jefes del Tabernáculo´ (grado 23) o `Príncipes del Tabernáculo´ (grado 24)? ¿Se han puesto de acuerdo las naciones para servir de escabel a los pies de los judíos? (Salmo 109) ¿Por qué, pues, se apresuran a colocar la corona (kether) en su cabeza y el reino (malkuth) bajo sus pies?".

"Es tan evidente que la masonería no es sino una herramienta en manos de los judíos, que son los que la manejan, que uno se siente tentado a creer que los masones no judíos pierden la inteligencia y la facultad de raciocinio el mismo día en que por primera vez les vendan los ojos" (21).

Consideración Masónica por los Judíos

El Eminentísimo Cardenal Caro en su obra "El misterio de la masonería" dice:

"En la masonería se ha visto siempre una grande y especialísima consideración por los judíos: cuando se habla de superticiones jamás se menciona la religión judía. Cuando estalló la Revolución Francesa, se pidió con instancia la ciudadanía francesa para los judíos; rechazada una vez, se insistió en pedirla, y fue concedida. El lector recordará que en esos días se perseguía a muerte a los católicos. Cuando la Comuna de París, fue menester defender del saqueo la Caja de fondos del Banco de Francia; nadie amenazó los Bancos judíos. (`La Franc-Mau. Secte Juive¨, 60)".

"La masonería ha mirado con horror el antisemitismo, a tal punto, que un Hermano antisemita, que creía de buena fe en la tolerancia de las opiniones políticas de la masonería se presentó en Francia como candidato a diputado una vez y salió elegido y cuando de trató de la reelección, se dieron órdenes expresas a las logias para que se le hiciera la guerra, órdenes que no se ven casi nunca en las logias y tuvieron que ser cumplidas".

Prepoderancia Judaica en las Logias

"En 1862, un masón de Berlín, dándose cuenta de la preponderancia judía en las logias, escribía en una hoja de Munich: `Hay en Alemania una sociedad secreta de formas masónicas que está sujeta a jefes desconocidos. Los miembros de esta asociación son en su mayor parte israelitas...´En Londres, donde se encuentra, como se sabe, el foco de la revolución, bajo el Gran Maestre Palmerston, hay dos logias judías que no vieron jamás a cristiano pasar sus umbrales; allí es donde se juntan todos los hilos de los elementos revolucionarios que anidan en las Logias Cristianas".

"En Roma, otra Logia enteramente compuesta de judíos, donde se reúnen todos los hilos de las tramas urdidas en las Logias Cristianas, es el Supremo Tribunal de la Revolución".

"Desde allí son dirigidas las otras logias, por jefes secretos, de modo que la mayor parte de los revolucionarios cristianos no son más que muñecos puestos en movimiento por judíos, mediante el misterio".

"En Leipzig, con ocasión de la feria que hace acudir a esa ciudad una parte de los altos negociantes judíos y cristianos de la Europa entera, la Logia Judía secreta es cada vez más permanente, y jamás masón cristiano ha sido recibido en ella. He ahí lo que hace abrir los ojos a más de uno de nosotros...No hay sino emisarios que tienen acceso a las logias judías de Hamburgo y de Francfort".

Gougenot des Mousseaux refiere este hecho que confirma lo anterior:

"Desde la recrudescencia revolucionaria de 1848 me encontraba en relación con un judío que, por vanidad, traicionaba el secreto de las sociedades secretas en las cuales estaba asociado y que me advertía con ocho o diez días de anticipación todas las revoluciones que iban a estallar en un punto cualquiera de Europa. Le debo la inquebrantable convicción de que todos esos grandes movimientos de los pueblos oprimidos, etc., son combinados por una media docena de individuos que dan sus órdenes a las sociedades secretas de toda Europa. El suelo está enteramente minado bajo nuestros pies y los judíos suministran un gran contingente a esos minadores".

En 1870, De Camille escribía a `Le Monde´ que una gira por Italia había encontrado a uno de sus antiguos conocidos, masón, y habiéndole preguntado cómo estaba la Orden, le respondió: `He dejado mi Logia de la Orden definitivamente, porque he adquirido la convicción profunda de que no éramos sino los instrumentos de los judíos que nos empujaban a la destrucción total del Cristianismo’ . (`La F. M. Secte Juive´, 43-46).

Como confirmación de lo anterior voy a transcribir una información que se encuentra en la `Revue des Sociétés Secrètes´(Págs. 118-119, 1924).

1ª) La Internacional dorada (plutocracia y alta finanza internacional), a cuya cabeza se encuentra: a) En América: P. Morgan, Rockefeller, Wanderbilt y Wanderlippe (Varios de estos nombres no parecen ser de lo mejor escogidos); b) En Europa: la casa Rothschild y otras de orden secundario.

2ª) La Internacional roja o Unión Internacional de la democracia social obrera. Esta comprende: a) la segunda Internacional (la de Bélgica, judío Vandervelde); b) la Internacional No. 2 ½ (la de Viena, judío Adler); y c) la Internacional No. 3 o Internacional comunista (la de Moscú, judíos Apfelbaum y Radek).

A esta hidra de tres cabezas que para más comodidad obran separadamente, se agrega el Profintern (Oficina Internacional de las asociaciones profesionales) que tiene su sede en Amsterdam y dicta la palabra judaica a los sindicatos no afiliados aún al bolchevismo.

3ª) La Internacional negra o Unión del Judaísmo de combate. El principal papel es desempeñado en ella por la organización universal de los Sionistas (Londres); por la Alianza Israelita Universal fundada en parís por el judío Crémieux; por la Orden judía de los B´naï - Moiche (hijos de Moisés) y las sociedades judías `Henoloustz`, `Hitakhdoute´, `Tarbout´, `Keren-Haessode´, y otras ciento, más o menos enmascaradas, diseminadas en todos los países del viejo y del nuevo mundo.

4ª) La Internacional azul o Masonería Internacional que reúne por medio de `la Logia Reunida de la Gran Bretaña´, por medio de `la Gran Logia de Francia´ y por medio de los Grandes Orientes de Francia, Bélgica, Italia, Turquía y de los demás países, a todos los masones del universo. (El centro activo de esta agrupación, como lo saben los lectores, es la Gran Logia `Alpina´).

La Orden judeo-masónica de los `B´naï-B´rith´, que, contra los estatutos de las logias masónicas, no acepta sino judíos, y que cuenta en el mundo más de 426 logias puramente judías, sirve de lazo entre todas las Internacionales enumeradas más arriba.

Los dirigentes de la `B´naï-B´rith´ son los judíos: Morgentau, antiguo Embajador de los Estados Unidos en Constantinopla; Brandeis, juez supremo en los Estados Unidos; Mack, sionista, Warburg (Félix), banquero; Elkuss; Krauss (Alfred), su primer presidente; Schiff, muerto ya, que ha subvencionado el movimiento de emancipación de los Judíos en Rusia; Marchall (Luis), sionista.

Sabemos de cierto, dice Webster, que los cinco poderes a que nos hemos referido - la Masonería del Gran Oriente, la Teosofía, el Pan-Germanismo, la Finanza Internacional y la Revolución Social - tienen una existencia muy real y ejercen una influencia muy definida en los negocios del mundo. En esto no tratamos de hipótesis sino de hechos basados sobre evidencia documentada... (22)

"Los judíos han sido los más conspicuos en conexión con la Francmasonería en Francia desde la Revolución" (23).

Notas:
18)
Monseñor León Meurin, S.J., Arzobispo Obispo de Port-Louis. Filosofía de la masonería. Madrid: Editorial Nos, 1957. pp. 30, 211-212.
19) Monseñor León Meurin, S.J., Arzobispo Obispo de Port-Louis. Filosofía de la masonería. Madrid: Editorial Nos, 1957, p. 212.
20) Monseñor León Meurin, S. J., Arzobispo Obispo de Port-Louis. Filosofía de la masonería. Madrid: Editorial Nos, 1957, pp. 41-42.
21) Monseñor León Meurin, S.J., Arzobispo Obispo de Port-Louis, Simbolismo de la masonería. Madrid: Editorial Nos, 1957. p. 34.
22) José María Cardenal Caro R., Arzobispo de Santiago, Primado de Chile, obra citada, pp. 263, 265-266.
Extraído del documento "Complot contra la Iglesia". (Este blog se remite al punto 24 del NSDAP).