Los Creadores del Sistema Marxista

No cabe la menor duda de que los inventores del comunismo son los judíos. Ellos han sido los forjadores de la doctrina sobre la cual se fundamenta todo ese monstruoso sistema que actualmente domina con poder absoluto en la mayor parte de Europa y Asia, que convulsiona a los países de América y que invade progresivamente a todos los pueblos del mundo como un cáncer letal, como un tumor que va comiendo las entrañas de las naciones libres, sin que parezca encontrarse un remedio eficaz contra él.

También son los inventores y directores de la práctica comunista, de las eficientes tácticas de lucha, de la insensible y precisa política inhumana de gobierno y de la agresiva estrategia internacional.

Que los teóricos comunistas fueron todos judíos, es cosa que está plenamente comprobada, pese al sistema que constantemente usaron los judíos - tanto los teóricos como los revolucionarios prácticos - de adquirir a modo de sobrenombre un apellido y un nombre que velara su origen a los ojos del pueblo en donde vivieron.

1) El fundador del sistema fue, como es sabido, Karl Heinrich Marx; judío alemán, cuyo verdadero nombre era el de Kissel Mordecay, nacido en Treves, Prusia Renana, hijo de un abogado judío. A sus doctrina comunista le dio el nombre de socialismo científico, nombre injustificado ya que los hechos han demostrado que ninguna base científica tiene muchos de sus postulados básicos. Antes de su famosa obra “El Capital” - concepción fundamental del comunismo teórico y cuyas ideas se dedicó a propagar por el mundo con inagotable actividad hasta su muerte en 1887 - había escrito y publicado en Londres el “Manifiesto Comunista” en compañía del judío Engels el año de 1848. Anteriormente, entre 1843 y 1847, había formulado en Inglaterra - cuyos gobiernos en forma extraña lo protegieron - la primera concepción moderna del nacionalismo hebreo a través de sus artículos, como el publicado en 1844 en la revista “Deustch Französische Jahrbücher” titulado “Zur Judenfrage” (Sobre la cuestión judía) y que tiene una tendencia ultranacionalista judía.

2) Frederik Engels, creador junto con Marx de la Primera Internacional y colaborador íntimo de Marx. Judío, nació en Barmen, Alemania, siendo su padre un comerciante judío de algodón de la localidad. Murió en 1894.

3) Karl Kautski, cuyo verdadero apellido fue Kaus; autor del libro. “Los orígenes del cristianismo” en donde principalmente combate los fundamentos del cristianismo. Fue el más importante intérprete de Marx. Publicó en 1887 “Las enseñanzas económicas de Karl Marx para el entendimiento de todos”; “La matanza de Chisinaw” y “La custión judía” en 1903; “La lucha de clases”, que fue para Mao Tse Tung, en China, el libro fundamental para la instrucción comunista; y la obra intitulada “La vanguardia del socialismo”, en el año 1921. Fue también el autor del “Programa socialista” de Ehrfurt, Alemania. Este judío nació en Praga en 1854 y murió en 1938 en La Haya, Holanda. Debido a esos pleitos de familia que surgen con frecuencia entre los dirigentes judíos, se vio envuelto con posterioridad en una enconada lucha con Lenin.

4) Ferdinand Lassalle, judío nacido en Breslau en 1825; después de haberse mezclado en la revolución democrática de 1848, publica en el año de 1863 su obra titulada “Contestaciones abiertas”, en la que traza un plan revolucionario para los obreros alemanes. Desde entonces trabajó incansablemente en una intensa campaña “socialista” tendiente a la rebelión de lso obreros, para lo cual publica otra obra con el título de “Kapital und Arbeit”. Su socialismo, aunque en algunos aspectos difería del de Marx, coincidía con éste en sus resultados finales, o sea, suprimir la propiedad privada para ponerla en manos del Estado, controlado por el judaísmo, naturalmente.

5) Eduard Bernstein, judío nacido en Berlín en 1850. Sus principales obras son: “Suposiciones sobre el socialismo”, “Adelante socialismo”, “Documentos del socialismo”, “Historia y teoría del socialismo”, “Socialdemocracia de hoy en teoría y práctica”, “Los deberes de la socialdemocracia” y “Revolución Alemana”, todas ellas estructurando la doctrina comunista y fundamentadas en las concepciones de Marx. En 1918 fue nombrado Ministro de Hacienda del Estado alemán socialista, que felizmente no llegó a sostenerse sino unos meses.

6) Jacob Lastrow, Max Hirsch, Edgar Löening, Wirschauer, Babel, Schatz, David Ricardo y otros muchos escritores del comunismo teórico, fueron judíos. En todos los países se encuentran casi exclusivamente escritores judíos predicando el comunismo a las masas, aunque tratando en muchas ocasiones de proceder con cautela en sus escritos, dándoles siempre un sentido de humanidad y hermandad que ya hemos visto en la práctica lo que significan (8).

Todos los judíos anotados - por muy teóricos que hayan sido - no se han contentado solamente con sentar las bases doctrinarias del socialismo marxista o comunismo, sino que cada uno de ellos ha sido un revolucionario práctico que se ha dedicado en el país donde se encontraba a preparar, dirigir o ayudar la subversión de hecho, y, como jefes o miembros connotados de asociaciones revolucionarias, han tomado siempre parte activa en el desarrollo del marxismo.

Pero aparte de los judíos considerados como principalmente teóricos, encontramos que casi todos los dirigentes materiales que desarrollan las tácticas comunistas son también de esta misma raza y llevan a cabo su cometido con la máxima eficiencia.
Por lo pronto, en los países en donde abortó la conjuración judía comunista ya a punto de estallar o en donde el marxismo se apoderó del gobierno inicialmente, aunque después haya sido expulsado, los datos verídicos con que se cuenta hoy en día demuestran la plena y total responsabilidad judía. Como ejemplos incontrovertibles pueden señalarse dos movimientos de este tipo:

I) Alemania en 1918 es teatro de una revolución comunista dirigida por los judíos. La República de los Consejos de Munich era judía, como, lo prueban sus jefes Liebknecht, Rosa Luxemburgo, Kurt Eisner y otros muchos. A la caída del imperio, los judíos se apoderaron del país y el gobierno alemán queda dominado por los judíos: Haase (Ministro de Estado) y Landsberg, apareciendo con ellos Kautski, Kohn y Herzfeld. El Ministro de Hacienda, también judío, tiene como ayudante al judío Bernstein y el del Interior, Preuss, también judío, busca la colaboración de su hermano de raza el doctor Freund quien lo auxilia en sus labores.

Kurt Eisner, presidente de la República Bávara de los Consejos, fue el jefe de la revolución bolchevique de Munich.

“Once hombrecillos hicieron la revolución - decía Kurt Eisner en la embriaguez del triunfo a su colega el ministro Auer -. Es muy justo conservar el recuerdo imperecedero de estos hombrecillos, que son los judíos: Max Löwenberg, el doctor Kurt Rosenfeld, Gaspar Wollheim, Max Rotschild, Carlos Arnold, Kranold, Rosenhek, Birnbaum, Reis y Kaisser. Los diez, con Kurt Eisner van Israelovitch, estaban al frente del "tribunal revolucionario de Alemania". Los once son francmasones y pertenecían a la logia secreta número 11, que tenía su asiento en Munich, Briennerstrasse 51” (9).

El primer gabinete de Alemania en 1918 estaba compuesto por los judíos:

- Preuss, Ministro de Gobernación.
- Freund, Ministro de Gobernación.
- Landsberg, Hacienda.
- Karl Kautski, Hacienda.
- Schiffer, Hacienda.
- Eduard Bernstein, secretario del Tesoro del Estado
- Fritz Max Cohen, Jefe del servicio oficial de informaciones. (Este judío era antes corresponsal del diario judío “Frankfurter Zeitung”).

El segundo gobierno "socialista" alemán de 1918 estaba integrado por los judíos:

- Hirsch, Ministro de Gobernación.
- Rosenfeld, Ministro de Gracia y Justicia.
- Futran, Enseñanza.
- Arndt, Enseñanza.
- Simón, Secretario de Hacienda.
- Kastenberg, Director del negociado de las Colonias.
- Stathgen, Ministro de Fomento.
- Meyer-Gerhardt, Director del Negociado de las Colonias.
- Wurm, Secretario de Alimentación.
- Merz, Weil, Katzenstein, Löwenberg, Fränkel, Schlesinger, Israelowitz, Selingsohn, Laubenheim, etc., ocupaban altos cargos en los ministerios.

Entre los otros judíos que controlaban los sectores vitales del estado alemán, derrotado por la intervención norteamericana en la guerra, se encontraban en 1918 y más tarde:

- Kohen, Presidente del Comité de los Soldados y los Obreros Alemanes (similar al soviético de los Soldados y Obreros de Moscú, el mismo año).
- Ernst, Presidente de la Policía de Berlín.
- Sinzheimer, Presidente de la Policía de Frankfurt.
- Lewy, presidente de la Policía de Hessen.
- Kurt Eisner, Presidente del Estado de Baviera.
- Jaffe, Ministro de Hacienda del Estado de Baviera.
- Brentano, Ministro de Industria, Comercio y Tráfico.
- Talheimer, Ministro de Würtenberg.
- Heiman, otro Ministro del Estado de Würtenberg.
- Fulda, Gobierno de Hessen.
- Theodor Wolf, Redactor jefe del periódico "Berliner Tangenblatt".
- Gwinwer, Director del "Deutsche Bank"(10).

El pueblo de Estados Unidos fue engañado por su presidente francmasón Wilson y jamás pensó que su intervención en la Primera Guerra Mundial iba a tener por resultado entregar a Alemania al dominio de los judíos.

II) Hungría en 1919: El 20 de marzo de 1919, el judío Bela Kun (Cohn), se apodera de Hungría y proclama la República Soviética Húngara a la que sumerge a partir de ese momento en un horripilante mar de sangre.

“Con él (Bela Kun), 26 comisarios componían el nuevo gobierno y de éstos, 18 eran israelitas. Proporción inaudita, si se tiene en cuenta que en Hungría había un millón y medio de israelitas sobre 22 millones de habitantes. Los 18 comisarios tenían en sus manos la dirección efectiva del poder, y los ocho comisarios cristianos no podían hacer nada” (11).

Más del 90% de los miembros del gobierno y de los hombres de confianza de Bela Kun fueron también judíos. He aquí la lista de los miembros del gobierno de Bela Kun:

- Bela Kun, secretario general del Gobierno, judío.
- Sandor Gabai, presidente `oficial´ del Gobierno, usado por los judíos como pantalla; húngaro.
- Peter Agoston, lugarteniente del secretario general; judío.
- Dr. E. Landler, comisario del pueblo para Asuntos Interiores; judío.
- Bela Vago, lugarteniente de Landler; judío apellidado Weiss.
- E. Hamburger, comisario para la Agricultura; judío.
- Vantus, lugarteniente de Hamburger; judío.
- Czismadia, lugarteniente de Hamburger; judío.
- Nyisztor, lugarteniente de Hamburger; húngaro.
- Varga, comisario para los Asuntos Financieros; judío llamado Weichselbaum.
- Szkely, lugarteniente de Varga; judío llamado Schlesinger.
- Kunfi, comisario para la Educación; judío llamado Kunstater.
- Lukacs, lugarteniente de Kunfi; judío llamado en realidad Löwinger, hijo del director general de una casa bancaria de Budapest.
- D. Bokanyi, comisario para el Trabajo; húngaro.
- Fiedler, lugarteniente de Bokanyi; judío.
- Jozsef Pogany, comisario para la Guerra; judío llamado en realidad Schwartz.
- Szanto, lugarteniente de Pogany; judío llamado Schreiber.
- Tibor Szamuelly, lugarteniente de Pogany; judío llamado Samuel.
- Matyas Rakosi, comisario para el Comercio; judío llamado en realidad Matthew Roth Rosenkranz. Dictador comunista en la actualidad.
- Ronai, comisario para la `Justicia´.
- Ladai, lugarteniente de Ronai; judío.
- Erdelyi, comisario para el Abastecimiento; judío llamado Eisenstein.
- Vilmos Boehm, comisario para la Socialización; judío.
- Hevesi, lugarteniente de Boehm; judío llamado Honig.
- Dovsak, segundo lugarteniente de Boehm; judío.
- Oszkar Jaszai, comisario para las Nacionalidades; judío de nombre Jakubovits.
- Otto Korvin, comisario para la Investigación Política; judío llamado Klein.
- Kerekes, fiscal del Estado; judío llamado Krauss.
- Biro, jefe de la Policía Política; judío llamado Blau.
- Seider, ayudante de Biro; judío.
- Oszkar Faber, comisario para la Liquidación de los Bienes de la Iglesia; judío.
- J. Czerni, comandante de la banda terrorista conocida con el nombre de “Los jóvenes de Lenin”; húngaro.
- Illés, comisario superior de Policía; judío.
- Szabados, comisario superior de Policía; judío llamado Singer.
- Kalmar, comisario superior de Policía; judío alemán.
- Szabó, comisario superior de Policía; judío ruteno llamado en realidad Schwarz.
- Vince, comisario popular de la ciudad de Budapest; judío llamado en realidad Weinstein.
- M. Krauss, comisario popular de Budapest; judío.
- A. Dienes, comisario popular de Budapest; judío.
- Lengyel, presidente del Banco Austro-Húngaro; judío llamado Levkovits.
- Laszlo, presidente del Tribunal Revolucionario Comunista; judío llamado en realidad Löwy. (12)

En este gobierno que ocupó temporalmente Hungría, sobresalen por sus innumerables crímenes y depredaciones, además del mismo Bela Kun, que recorría el país en un lujoso coche - con su eficiente secretaria judía R. S. Salkind, alias Semliachkay -, y una gran horca instalada en el vehículo a manera de distintivo; y el jefe de la checa húngara, el judío Szamuelly, que viajaba por Hungría en su tren particular sembrando el terror y la muerte, según lo describe un testigo de la época:

“Aquel tren de la muerte atravesaba rugiendo la negrura de las noches húngaras; donde se detenía había hombres colgados de los árboles y sangre que corría por el suelo. A lo largo de la vía, se veían cadáveres desnudos u mutilados. Szamuelly, dicta sus sentencias en aquel tren, y nadie que se vea obligado a subir a él podrá contar nunca lo que vio”.

“Szamuelly vive en él constantemente. Una treintena de terroristas escogidos velan por su seguridad. Verdugos seleccionados le acompañan. El tren está compuesto de dos coches-salón, de dos coches de primera clase, que ocupan los terroristas, y de dos coches de tercera para las víctimas. Allí se perpetran las ejecuciones. La tarima de estos coches está manchada de sangre. Los cadáveres son arrojados por las ventanillas, mientras Szamuelly, cómodamente sentado en el despacho coquetón de su departamento tapizado de damasco rosa y adornado con lunas biseladas, con un gesto de la mano decide la vida o la muerte” (13).

El periódico italiano “La Divina parola” (La Divina Palabra) del 25 de abril de 1920, resalta cómo en Hungría:

“...durante la reacción antibolchevique contra el israelita Bela Kun, fueron encontrados cadáveres de frailes amontonados confusamente en unos subterráneos. Los diplomáticos extranjeros llamados por el pueblo para constatarlo con sus propios ojos, han atestiguado que vieron muchos cadáveres de religiosos y religiosas que tenían clavado en el corazón el crucifijo que solían llevar sobre el pecho”.

Notas:

7) Traian Romanescu, La gran conspiración judía. Tercera edición México, D.F. 1961. página 272.
8) Datos tomados de Traian Romanescu, obra citada, páginas 19-23.
9) Monseñor Jouin, Le péril judéo-maçonnique (El peligro judeo-masónico). (5 volúmenes. 1919-1927). Volúmen I, página 161.
10) Traian Romanescu, obra citada, páginas 259-260.
11) J. J. Tharaud, Causerie sur Israël. Marcelle Lesage, 1926. página 27.
12) Traian Romanescu, obra citada, páginas 203-205.