El Misticismo Indo-Ario

Citas del maestro yogui Suami Sivananda, uno de los más importantes místicos hindúes y conocedor de la arianista Savitri Devi Mukherji, esposa de un diplomático indio, y defensora del Nacionalsocialismo hitleriano. Las citas corresponden a su obra póstuma "Senda Divina", en la que el autor critica el materialismo actual pero predice el futuro resurgimiento del espiritualismo ario-germánico.

Avatar

El descenso de un dios se produce para favorecer el ascenso del hombre. El objetivo de todo Avatara, o encarnación divina es salvar al mundo de un determinado peligro, destruir al malvado y proteger al virtuoso. Dice el arquetipo ario, el señor Krishna: "Dondequiera que se produzca la decadencia de la rectitud, entonces Yo mismo aparezco. Para proteger el bien, para destruir a quienes hacen el mal, para restablecer firmemente la rectitud, Yo nazco de tiempo en tiempo."
El objetivo de Kalki (el último avatar), que aparecerá antes de finalizar el Kali Yuga (Edad de Hierro), será la destrucción del malvado y el restablecimiento de la virtud.

La energía vital y el celibato

Uno de los alumnos de Dhanvantari se acercó a su maestro, tras haber completado su curso completo de Aiurveda (ciencia médica de la India), y le preguntó: "Oh Bhagavan, hazme saber ahora, por favor, el secreto de la salud". Dhanvantari respondió: "La energía seminal es verdaderamente el Atman (alma). El secreto de la salud yace en la preservación de esa fuerza vital. Quien malgasta esta energía no puede lograr ningún desarrollo serio, físico, mental moral ni espiritual. Nunca podrá ser conductor de Pueblos, un caudillo emanado de la Providencia, pues sólo será un ser mundano, esclavo de sus bajas pasiones e incapaz de renunciar al mero placer físico animal".

Viria, o la energía vital, es Dios en movimiento. Es la voluntad dinámica. Es la fuerza del alma. Es la esencia de la vida, del pensamiento, la inteligencia y la consciencia.

La energía vital que sostiene tu salud es un gran tesoro. Es la quinta esencia de la Sangre.

A partir del alimento se produce el quilo; a partir de éste se forma la sangre; a partir de la sangre se forma la carne; a partir de la carne se forma la grasa; a partir de la grasa se forma el tuétano; y a partir de éste se forma el semen. Éste es, pues, la esencia última.

De igual modo que el azúcar impregna toda la caña, e igual que la mantequilla está presente en la leche, el semen impregna todo el cuerpo. Existe de una forma sutil en todo el cuerpo, pero se concentra y elabora, en su forma grosera, en los órganos sexuales bajo la influencia de la voluntad y excitación sexuales.

La mala memoria, la vejez prematura, la impotencia, diversos tipos de enfermedades nerviosas y de los ojos, pueden atribuirse a una pérdida excesiva de este fluido vital, destinado a la procreación de la Estirpe, de la Raza.

La práctica del celibato no comporta ningún peligro, enfermedad ni resultados indeseables, como los diversos tipos de complejos que erróneamente atribuyen los psicólogos occidentales. Por el contrario, incluso una pequeña práctica de autocontrol o continencia resulta ser un estímulo ideal. Proporciona fortaleza interna y paz de mente. Vigoriza la mente y los nervios. Ayuda a conservar la energía física y mental. Incrementa la memoria y la fuerza de voluntad. Proporciona una fortaleza, un vigor y una vitalidad tremendos. Renueva la constitución física, regenera células y tejidos, favorece la digestión y proporciona fortaleza para afrontar las dificultades en la batalla diaria de la vida. Quien tiene un control perfecto sobre la energía sexual obtiene poderes de otro modo inasequibles. Observad a un hombre mundano, es incapaz de comprender la vida sin el placer animal del acto sexual, no puede vivir sin la mujer, y cuando no la tiene se siente infeliz, no comprende la pureza del pensamiento, el Amor Platónico.

Ciencia y Religión

La ciencia verdadera no es enemiga de la religión, sino una preparación hacia ésta. La ciencia es enemiga únicamente de la superstición. Tanato la ciencia no-materialista como la religión tienen por objeto la búsqueda de la Verdad. Sus actitudes son esencialmente las mismas, aunque sus campos de aplicación varían. Los sabios antiguos indoarios, griegos y romanos siempre lo comprendieron. Las aproximaciones, científica y religiosa, a la Verdad son, en realidad, complementarias y no contradictorias. La religión y ciencia auténticas son hermanas gemelas. Ambas deberían ayudarse mutua y armónicamente a buscar la Verdad vivir en ésta.

La ciencia tiene que ver con los hechos, la religión con los valores. La religión sin estudio científico es superstición y fanatismo alocado. La ciencia sin valores morales se convierte en algo sumamente peligroso y monstruoso al servicio del poder y del dinero, en algo capaz de destruir el Planeta. Los antiguos Arios sabían esto perfectamente. Los arios occidentales, aunque racialmente más puros que los arios orientales han olvidado esto completamente y se encuentran muy lejos de la Tradición indoeuropea. Los arios orientales, aunque más mestizados que los arios occidentales son sin embargo de Pura Condición Aria. Observad a un europeo y a un gulka nepalí. El europeo está (incluso entre los mejores de ellos) corrompido moral y mentalmente hasta la médula, traiciona sus raíces y menosprecia a los que le ofrecen soluciones a sus problemas, sólo piensa en mujeres bellas y en dinero corrupto. El gulka, aunque sea moreno y algunos tengan los ojos rasgados similares a los tibetanos, es noble, valiente, abnegado, heroico y sano. Pocos gulkas, tibetanos y brahmanes están plagados de enfermedades como los arios europeos. Son capaces de correr decenas de kilómetros en la nieve, tienen gran fortaleza física, enorme salud y gigantesco sacrificio. Si el ario europeo no remedia rápidamente sus defectos caminará de forma irremediable hacia su más absoluta perdición...

(Nota de la Redacción: Nueva Era considera que la riqueza espiritual, valores y Tradición indoeuropeos deben ir necesariamente unidos a la cuestión racial, negando la existencia, defendida por Evola y otros autores, de "razas espirituales" independientes de la raza biológica. Cada Raza tiene su Alma, y cada Alma su Raza).

El Dinero, la maldición moderna

El dinero es, sin duda, necesario para el hombre. Sin embargo, no lo es todo en la vida. No se debe adorar a la riqueza. El dólar no puede proporcionar paz ni dicha.

Pero dime, hermano, ¿quién es superior: Quien vive en un rascacielos en América, con aviones y coches, lleno de dólares usurarios, pero también de innumerables inquietudes, preocupaciones y ansiedades, padeciendo hipertensión y otras enfermedades, con un corazón mezquino y una gran ignorancia, junto con sus consecuencias, como pasión, avaricia y cólera, o aquel Ario de Oriente que vive en una pequeña cabaña de paja a orillas del Ganges, en los Himalayas o en las gigantescas praderas de Asia Central donde se extendió la familia aria indoeuropea, disfrutando de buena salud, con un corazón amplio y magnánimo, con innumerables cualidades divinas, con dicha, alegría y paz perennes, con un gran conocimiento del Ser, aunque sin ningún dinero, preocupaciones ni ansiedades?. Sí, el ario asiático puede ser más feliz que cualquier mendigo de espíritu, aunque se denomine multimillonario o banquero...

El modo de escapar

Viajar en un Rolls-Royce no es la verdadera civilización. Tener bombas nucleares no es civilización. Ver la televisión con sus engaños y preocuparse de cosas triviales, como los cotilleos o las modas, mientras mueren millones de seres, no es civilización. Ser honesto, humilde y devoto es civilización. Estar provisto de devoción y sabiduría es civilización. Poseer un espíritu de servicio y sacrificio es civilización.

Tendremos que retornar a la naturaleza y a la vida natural. Tendremos que adoptar el vivir sencillo y el pensamiento elevado de nuestros antepasados. Lleva una vida simple y natural. Viste con sencillez. Haz ejercicio diariamente. Abandona la lectura de revistas y los cines. Toma alimentos sanos como la fruta y las verduras. Lleva una vida dura y trabajadora. Sé autosuficiente. No tengas sirvientes. Reduce tus necesidades. Sé honesto en tus tratos. Gana el pan con el sudor de tu frente. Controla los sentidos y la mente. Desarrolla cualidades nobles. Recurre a la compañía de hombres sabios. Recuerda a Dios. Aprende a discriminar y no trates igual a todo el mundo, pues todos somos diferentes y merecemos tratos diferentes. Sirve a tu Patria con sentimiento honorable. Muchos envidiosos mundanos dirán: “Mirad a ese estúpido que no es mujeriego, ni bebe alcohol ni se arrastra con las drogas... Mirad a ese imbécil que cobra un mísero sueldo y no roba o vive del cuento... Es un desgraciado, no sabe disfrutar de la vida...”. No te preocupes, pues con esa actitud noble y honrada les estás derrotando, pues ellos saben en su interior que eres infinitamente mejor que ellos y la envidia les corroe. Sé como un Brahmán, como un espartano, como un caballero de las Cruzadas, y demuestra con tu actitud tu innata superioridad...