NacionalSocialismo & Ecología

En el nº 6, sobre Ecología, de la revista 'Hespérides' ya se adelantaba un análisis sobre la obra 'bomba' en el debate ecologista de este año: El libro de Luc Ferry, 'El Nuevo Orden Ecológico', Edición Tusquets 1994 con 231 páginas. E incluso antes, en la revista francesa 'Krisis', dirigida por Alain de Benoist, ya se había tratado en un número especial este tema y los textos de Ferry. No es pues un tema que se vaya a descubrir ahora sino que viene de finales de 1994. Pero sin duda el despertador entre nosotros ha sido la aparición en en nº 26 Agosto 95 de la revista 'Proximo Milenio' (J. C. Ediciones SA, c/Gobelas 19, 1, 28023 Madrid, a la que animamos a todos a suscribirse), del artículo insólito "La Ecología en el III Reich". Y, ¿que tiene de insólito este artículo?, pues simplemente que es 'normal', o sea que trata el tema con imparcialidad y con 'normalidad', sin demonizar al Nacionalsocialismo. Pero esto es como saltarse el 'tabú', es 'la blasfemia'.
Este artículo presenta en realidad las bases de un debate en el que se profundiza mucho más dentro del libro de Luc Ferry. La Ecología profunda, la que pone en duda los principios homocéntricos y librepensadores, la 'deep ecology' según la nomenclatura de este ambiente, tiene raices profundas en el Nacional Socialismo. Dado lo corto del artículo, con unas ilustraciones magníficas, no puede desarrollar más que los aspectos fundamentales, la legislación Nacionalsocialista sobre este tema, que debe reconocer como la primera del mundo y aún no superada en su orientación revolucionaria, como veremos, las primeras denuncias sobre el inevitable caos antiecologista al que llevará el capitalismo, el fomento del naturismo, la vida sana y el contacto con la Naturaleza, el apoyo a la diversidad de las especies... que se desprende del propio racismo... y una voluntad decidida y profunda de amor a la tierra y a una vida integrada hombre Naturaleza, todo ello único en ese momento. Descubre un Nacional Socialismo bien diferente al que nos tienen acostumbrados a ver en la prensa 'vulgar'. Todo este material hace que sea importante referirse con mayor detalle al libro de Luc Ferry.
Ante todo hay que aclarar que Ferry plantea el libro precisamente como una réplica y una denuncia de los peligros que tiene la Ecología profunda, proponiendo en su contra la 'ecología democrática'. No se trata pues de un libro escrito por un Nacionalsocialista ni mucho menos. Pero Ferry tiene un 'defecto' que seguramente le llevará a tener problemas con el Sistema, que es atenerse a la lógica, al razonamiento y el debate, sin caer en la inquisición y el mero recurso de 'Auschwitz' para condenar todo lo que huele a 'fascismo', y no seguir investigando. Esto hace que su libro sea una recopilación fabulosa de los argumentos a favor y en contra de una visión ecologista anti- sistema. La parte más larga del libro es toda la teorización sobre el tema central: Los derechos de los animales y la Naturaleza. Es evidente que para una mentalidad del Sistema, legalista y racionalista, basar el tema de si los animales y el entorno 'son sujetos de derecho', o sea puede aplicarseles legislación humana en sí mismos, es la parte fundamental de todo el problema. El sistema de valores 'ilustrado', nacido en la Revolución francesa y constituyente del liberalismo democrático actual, se basa en la concepción homocéntrica, en la que los animales y cosas son meros 'decorados' para la acción del hombre. Por eso todas las leyes actuales solo afectan a 'lo humano', no pudiendo existir un 'delito contra un animal o entorno natural' más que en tanto se refiere a una propiedad o la defensa de una sensibilidad humana. O sea, se prohibe torturar ciertos animales para evitar el horror entre los demás hombres, se prohibe destruir ciertos parques protegidos para conservar ese entorno propiedad de la Comunidad o para mantener un bien nacional como los bosques. Pero no hay posibilidad de llevar un delito contra un animal en tanto que él tenga derecho a ser defendido de una agresión. Las leyes demoliberales de protección de los animales defienden sólo a los animales domésticos, y únicamente de malos tratos públicos. La razón es lo antedicho, no se han hecho para proteger a los animales sino a las demás personas de sentimientos más delicados. El delito no es contra el animal sino contra los espectadores. La concepción de los animales y naturaleza como 'meros robots inanimados' (Descartes decía que un perro no sufre, solo aulla de dolor como reacción automática de los nervios, sin 'dolor' psicológico), permitía eliminar muchos problemas utilistas (la economía basada en los animales y el entorno) y soslayar algunos problemas teológico-religiosos muy engorrosos si se considera a la Naturaleza como 'portadora de derechos' en sí misma. El esclavo griego tenía exactamente la misma consideración que un animal actual, era una 'cosa' carente de derechos. Luc Ferry denuncia claramente que el cambio de antropocentrismo que asume la Ecología profunda es un golpe mortal para todo el entramado ideológico y cosmológico democrático, y lleva a conclusiones muy peligrosas para el Sistema. "La ecología profunda presenta un rostro antipático para el demócrata". Veamos algunos de los motivos básicos:

- La Ecología profunda promueve una actitud dogmática y autoritaria, al pretender solucionar la agresión contra el medio por la fuerza. Para un 'liberal' la 'obligación' de respetar a los animales le parece una dictadura más que se opone a su tendencia de 'absoluto individualismo ético'. Una Etica impuesta, una exigencia de respeto a los animales es una 'ley divina' más para un demoliberal.

- La Ecología profunda conlleva una cierta tendencia a divinizar la Naturaleza, un cierto Panteismo, que es contrario a su camino natural de eliminar todo lo divino y suprahumano. Una vez más el individualismo demócrata se resiste a aceptar 'algo superior' a su yo.

- La Ecología profunda rechaza la mentalidad del mundo moderno, y como tal pone en peligro una civilización democrática. Un cambio de mentalidad radical respecto a la Naturaleza puede hacer peligrar de base todo el entramado mental que sostiene ahora la sociedad liberal.

- La Naturaleza es desigual, y el respeto a la diversidad de especies y su realidad la hace sospechosa de racismo. Son varios los ecologistas que apoyan el respeto por las raices de cada pueblo y sus rasgos culturales propios, como reflejo de ese mismo deseo en los animales. Todo ello es un golpe brutal a la idea de un solo Hombre genérico igualitario y desenraizado, cuya cultura es solo producto de la educación.

Muchos ecologistas ponen a la Naturaleza como 'modelo ético' lo que choca radicalmente con la idea democrática de 'no aceptar ideales sino sólo voluntad electa de la mayoría'. Un demócrata exige que el número y el voto permita ir contra cualquier 'modelo' o 'ética' predefinida. Por último hay que hablar del Capítulo "La ecología Nazi. Legislación de Noviembre 33, Julio 34 y Junio 35". Este Capítulo es lo que ha hecho al libro una provocación a la norma del Sistema. Un Capítulo donde se refiere a la extraordinaria legislación Nacionalsocialista efectuada en los 3 primeros años de su gobierno, que supera con mucho lo que se ha hecho hasta ahora, y que además se entronca con una nueva forma de ver la Naturaleza. Pero no solo nos da a conocer esa legislación sino especialmente su filosofía, la concepción de la Naturaleza y del hombre que tenía el Nacionalsocialismo. Para ello trata diversos textos de teóricos y políticos Nacionalsocialistas sobre este tema, leyes y tratados, en fin una información vital que hasta ahora era muy poco conocida. El Nacionalsocialismo se basó en una visión romántica de la Naturaleza, en lucha contra el racionalismo materialista de sus enemigos (capitalismo y comunismo). Y lo más significativo es que por primera vez en el mundo, y aun ahora, la protección contra los animales no dependía de que los actos fueran públicos o privados, ni de animales domésticos o no. Es una ley que da derechos a los animales en general, sin antropocentrismo, sin elucubraciones raras, simplemente una política natural basada en la buena fe y el amor a la Naturaleza. Veamos parte del texto promulgado por los Nacional Socialistas: "El pueblo alemán posee desde siempre un gran amor por los animales y siempre ha sido consciente de las elevadas obligaciones éticas que tenemos para con ellos. Aun así, sólo gracias a la Dirección Nacional Socialista, el deseo de una mejora en las disposiciones jurídicas respecto a la protección de los animales, el deseo de una ley específica que reconozca el derecho que poseen los animales en cuanto a tales a ser protegidos por sí mismos ha sido llevado a cabo". "La crueldad ya no es castigada partiendo de la idea de que habría que proteger la sensibilidad de los hombres del espectáculo de la crueldad contra los animales, el interés del hombre ya no es en este caso el fondo del asunto, sino que se reconoce que el animal debe ser protegido en cuanto a tal". Y tras ello una legislación que se adelanta a nuestra propia época. Este es el fruto que debe reconocer Luc Ferry y que asombra ver escrito en un libro actual, cuando, por ejemplo, la revista 'Integral' recientemente lanzaba un brutal ataque contra cualquier eco-fascismo, sin hablar en nada de las realidades sino simplemente recurriendo al insulto. Sigue el libro hablando del elogio a la diferencia y el apoyo al Tercer Mundo. Por primera vez, se reconoce también que el Nacional Socialismo apoyaba totalmente el reconocimiento de las diferencias y del desarrollo respetuoso del Tercer Mundo, oponiendose al colonialismo y la imposición de las formas occidentales en los demás paises. Algo opuesto a la idea de un Nacionalsocialista que desprecia, oprime y ataca a las demás razas. Por una vez se dice que el colonialismo y la idea de imponer la visión demoliberal al Tercer Mundo es una obra del mercantilismo, de los régimenes capitalistas.

El racismo como respeto y defensa de la diversidad. Nos sorprende una vez más Luc Ferry reconociendo este hecho, que es ignorado sistemáticamente y sustituido por 'Racismo: Odio y agresión'. Comprender el racismo como elogio de la diferencia y apoyo a la biodiversidad es la base de entender al Nacionalsocialista, frente a las bandas de gamberros con esvástica actuales, que nada tienen que ver con el Nacionalsocialismo real. Ferry efectúa un ataque contra le Ecología Nacionalsocialista: 'El amor a los animales parece que lleva a un odio a los hombres'. Acusa a todos los ecologistas profundos de odiar a la Humanidad a base de deificar a la Naturaleza. Es evidente que no es así pero al menos es un ataque digno, no una descalificación insultante. Son muchos los que han dicho que quien ama a su perro no puede ser mala persona. Creemos que precisamente el amor a la Naturaleza refleja una voluntad de justicia y de respeto. Otra cosa es que el ecologista profundo odie lo malvado y decadente de la Humanidad y contra ello sea mucho más beligerante que los demás. O sea, el ecologismo duro elimina la mala idea de 'neutralidad' ante la crueldad y la maldad humana. El Nacionalsocialismo y los ecologistas somos combativos contra los actos degenerados y decadentes, eso no es odiar a la Humanidad. El demócrata no puede aceptar una actitud de fuerza y lucha contra la maldad humana, que para él es solo 'otra opinión' votable. En fin, un capítulo que lo podría escribir un Nacionalsocialista, pero escrito por un demócrata es totalmente sorprendente. No nos importa tener enemigos así, que respetan la verdad y la combaten con razonamientos, no con insultos y persecuciones. Porque Luc Ferry es un demócrata contrario a nuestras ideas (o al menos así lo expresa... aunque podría ser para justificarse), y al final del libro lo pone de manifiesto en su conclusión: "Si es Política, la Ecología no será democrática. Si es Demócrata, tendrá que renunciar a ser política". Si, la Ecología demoliberal es sólo, como dice Luc Ferry, un grupo de presión para mejorar el manejo de los recursos del Ecosistema. Para nosotros la Ecología es Política, es una Revolución de la mentalidad, y por tanto no es democrática.