El NacionalSocialismo y la Naturaleza

En la revista Krisis número 15, que dirige Alain de Benoist (tema que se repite en Hespérides número 6), se habla a fondo de las declaraciones de Luc Ferry y de Levi-Strauss sobre los peligros de una redefinición de las relaciones del Hombre y la Naturaleza, de la visión de lo que es la Naturaleza. Es famosa ya la advertencia de ambos de que ese camino conduce absolutamente al Nacionalsocialismo, y por tanto está prohibido. Ambos definen la necesidad de una visión "democrática" de la Naturaleza. Una visión judía al fin y al cabo, basada en la mentalidad bíblica: La Naturaleza al "servicio" del Hombre, el homocentrismo y el utilismo económico. Levy Strauss dice claramente que los Nacionalsocialistas fueron los primeros ecologistas, y que ahora serían unos fanáticos verdes. Especialmente Walter Darré, Ministro de Agricultura Nacionalsocialista, es considerado como el primer político ecologista en el poder de la historia... y el último por ahora. Los NacionalSocialistas fueron los primeros en legislar leyes contra la vivisección, contra la caza, en favor de los animales y del entorno.

Ley del 24/11/1933 sobre Protección de Animales y prohibición de la Vivisección.
Ley del 03/07/1934 sobre la Limitación de la Caza.
Ley del 01/07/1935 de Protección de la Naturaleza.


Estas leyes eran únicas en ese momento, y son muy adelantadas respecto a las actuales. Vemos que solo llegar al poder en 1933 ya se dedicaron a proteger a los animales y las relaciones con la Naturaleza. La razón es que para el Nacionalsocialismo la naturalidad no es un accesorio electoral sino una base fundamental de su cosmología. Mientras Mao ordenaba en 1950 matar a los gorriones (a los que acusaba en sus neuróticos "poemas rojos" de comer el "grano del pueblo"), provocando la mayor hambre conocida al año siguiente (al acabar con el enemigo natural de los gusanos y las plagas de insectos), mientras ningún líder demócrata o comunista le preocupó lo más mínimo proteger bosques o animales, los Nacionalsocialistas en plena toma del poder asumieron cambios radicales en ese tema. No es objeto de este artículo documentar la labor Nacionalsocialista en el tema de la naturalidad, la obra fue enorme, sino solo hacer ver que el tema de la hermandad Hombre y Naturaleza es una base real del Nacionalsocialismo, no solo teoría. Sin duda iniciativas como 'Belleza en el Trabajo' han sido y son aun las mejores soluciones para recuperar una vida digna y actualmente serían de enorme necesidad pese a los 60 años que han pasado. El tema es importante de reseñarlo hoy en día, cuando los nuevos grupos Nacionalsocialistas salidos en estos años parecen haber olvidado esa faceta fundamental de la naturalidad, y equivocan el camino hacia la ecología. Antes de leer ecología hay que pasear por los campos, subir a las montañas, amar a los animales.

La Ecología está muy bien después de la Naturalidad, pero nunca en vez de ella. Y lamento reconocer que entre los Nacionalsocialistas existe una profunda tendencia actual a hacer lo inverso: Hablar de Ecología y no practicar la Naturalidad. Hay que subir a nuestras cumbres y ver amaneceres, antes de meterse a analizar los datos de las revistas ecologistas. Adolf Hitler amaba profundamente la Naturaleza, desde las montañas a los animales, aunque jamás leyera nada de Ecología. Ahora los políticos leen sobre Ecología pero no aman la Naturaleza. Alfonso Guerra es uno de los dirigentes del Parque de Doñana, donde se construyen urbanizaciones y se recortan espacios. Pero en realidad, ¿que le importa a Guerra ese espacio, fuera de su reflejo en las estadísticas?. No necesitamos ecologistas sino apasionados del entorno natural. Necesitamos hombres con pasión por la Naturaleza. Bajo la Tiranía. Una voz Nacionalsocialista bajo la dictadura democrática. Nosotros, herederos de un glorioso pasado, militantes natos, decididos a no morir como esclavos, hemos decidido defender el legado de nuestra patria y nuestra civilización, llevando una lucha sagrada contra el terrorismo comunista y la corrupción burguesa. Una lucha sagrada por la dignidad nacional y la justicia.